En la anterior entrega dijimos que las herramientas de monitorización además de ayudarnos conocer el número de seguidores deberían medir otros conceptos más importantes como, por ejemplo, nuestra influencia en medios sociales. Concepto resbaladizo que podríamos definir como la capacidad que tenemos de influir en nuestra comunidad, de trasladar nuestro mensaje y de crear compromiso con nuestros seguidores. Y al igual que para realizar otras mediciones web en las que intervienen diferentes elementos, las distintas herramientas que veremos a continuación utilizan los siguientes elementos para calcular esta métrica: menciones, retuits, inclusión en listas, respuestas a nuestros mensajes…
Como podremos comprobar, la medición de la influencia no es una ciencia exacta y proporciona resultados bastante dispares según la herramienta que utilicemos. Por estas causas, por el método de medición y por los resultados dispares que obtienen, existe una corriente crítica que niega que estas herramientas midan realmente la influencia y que, en todo caso, lo que realmente miden es nuestra popularidad, es decir, el hecho de ser conocidos y tener un amplio número de seguidores a los que hacer llegar nuestro mensaje.
Si bien existe un creciente conjunto de aplicaciones online que permiten medir la influencia nos limitaremos a describir con cierto detalle las tres más conocidas, destacando lo que tiene de relevante cada una de ellas. Los pantallazos utilizados corresponden todos a mi perfil personal; podéis ver que las puntuaciones alcanzadas varían sustancialmente de una aplicación a otra.
Kred: Herramienta que mide nuestra influencia en tiempo real utilizando nuestro datos de Twitter, Facebook y Linkedin. Utiliza dos tipos de medidas: influencia (que mide en una escala de 1 a 1.000) y nivel de alcance (de 1 a 12). Para la primera utiliza el número de seguidores, menciones, retuits, invitaciones en Facebook… que recibimos. Para asignar esta puntuación utiliza criterios similares a los del posicionamiento web: las menciones y retuits que nos hagan usuarios con gran número de seguidores valen mucho más que las que nos hagan usuarios con un ratio de seguidores bajo.
La segunda medida, el alcance, intenta medir el compromiso con nuestros usuarios para ayudarles a difundir sus mensajes; en este caso mide los retuits, menciones y comentarios que hagamos a otros usuarios y también aumenta cada vez que seguimos un nuevo usuario. Esta medida - que es acumulativa y, por tanto, solo crece -, actualmente tiene su límite en doce puntos aunque puede seguir aumentando en el tiempo. Una gran ventaja de esta herramienta es que para realizar el cálculo registra los datos de nuestra actividad a lo largo de los últimos 1.000 días. Podemos movernos a lo largo de la barra temporal que aparece en el margen derecho y ver, por ejemplo, cuáles eran nuestros contenidos más influyentes hace un año.
Una de las ventajas de Kred, además de contar con dos medidas complementarias, es la transparencia de su método de puntuación que explica con detalle en la sección de información (About).
PeerIndex. Ha adquirido cierta notoriedad al haber sido adoptada por SocialBro - herramienta de monitorización de comunidades de Twitter de la que hablaremos en el siguiente post - para medir la influencia. Asigna una puntuación de nuestra influencia que va del 1 al 100 y para calcular esta cifra utiliza los datos de nuestra actividad en diferentes medios sociales (Twitter, Facebook, Linkedin, Quora) asignando criterios como autoridad, audiencia y actividad.
Al abrir el panel de control aparece la puntuación que se nos asigna y una relación de las 8 categorías principales de temas con la puntuación que obtendríamos en cada una de ellas. Más abajo aparece una relación de los miembros de nuestra comunidad que nos aportan más influencia y aquellos a los que más influimos.
Recientemente, como ocurre con Klout, ha rediseñado su interfaz que se ha vuelto más sencilla pero como contrapartida ofrece bastante menos información, habiendo desaparecido los gráficos que explicaban cómo se compone la puntuación que tenemos.
Klout. Esta herramienta, gratuita como las anteriores, es la más conocida de esta categoría. Puntúa nuestra influencia en una escala que oscila entre 1 y 100 y para su medición utiliza un número de medios sociales bastante superior al de las otras dos (Twitter, Facebook, Linkedin; Google+, Foursquare, Flickr, blogs…).
Nada más abrir la aplicación se nos ofrece, además de la puntuación global, un resumen gráfico de la evolución de nuestra influencia a lo largo de los últimos 90 días y un gráfico que muestra en qué porcentaje contribuyen los diferentes medios sociales en los que participamos en la composición de nuestro índice de influencia.
Si abrimos nuestro Perfil veremos cuáles son nuestro principales influenciadores (cuentas que seguimos con su correspondiente puntuación de influencia) y nuestros principales momentos de los últimos 90 días (nuestros contenidos que han sido compartidos o retuiteados).
En la opción Friends podemos observar la lista de nuestros seguidos en Twitter y amigos de Facebook con su puntación de influencia de Klout y si utilizan o no la herramienta, con la posibilidad de invitarlos a usarla. Además esta sección ofrece la posibilidad de crear listas temáticas con los miembros de nuestra comunidad.
Klout ha simplificado su interfaz recientemente y ha perdido alguna de las funciones que lo caracterizaban: la clasificación de sus usuarios según su frecuencia y estilo de participación en los medios sociales (de Observador a Líder de opinión, pasando por Socializador) o las informaciones sobre cuánta gente se influye (true reach), cuánto se influye (amplification) y el impacto de la red (network).
Podemos concluir diciendo que aún falta mucho hasta que se consigan desarrollar herramientas que proporcionen métricas fiables para medir nuestra influencia en diferentes medios sociales. Pero, por otra parte, también se ha avanzado bastante dado su corto recorrido - Klout apareció a finales de 2009 - en cuantificar la influencia online de una manera integradora más allá de contabilizar sólo el número de seguidores y retuits.
Trascendiendo el debate sobre si miden popularidad o influencia podemos decir que, en todo caso, estas herramientas miden de manera bastante eficiente nuestra actividad en los diferentes medios sociales y las interacciones que establecemos con nuestros usuarios.
Os invitamos a abrir el debate sobre este tipo de aplicaciones en torno a las siguientes preguntas: ¿utilizáis alguna de ellas?, ¿las consideráis efectivas o un mero entretenimiento?
También os proponemos el siguiente ejercicio: abrid una cuenta en al menos dos de ellas utilizando la misma configuración de perfiles en medios sociales a monitorizar. A continuación comprobad la puntuación obtenida y comparadla; a lo largo del desarrollo de esta comunidad haced un seguimiento de cómo evoluciona vuestra puntuación y cómo influye vuestra actividad en las variaciones de ésta.






