Comunidad, Marcadores sociales y herramientas bibliográficas 2009

¿Aplicamos lo que hemos aprendido para ser nuestros propios CM?

Todos sabemos que una cosa es asistir a un curso y adquirir unos conocimientos determinados, y otra cosa muy distinta es la aplicación práctica de los mismos, y más en esta profesión en la que sino ponemos en práctica lo aprendido en poco tiempo, se nos puede llegar a olvidar.

Es por eso que es muy conveniente que, en caso de que no tengamos trabajo y no podamos aplicar el conocimiento en nuestra empresa, empecemos a aplicar esos conocimientos para la búsqueda misma de trabajo.

Si hemos hecho un curso de Community Manager es porque sabemos bien a lo que queremos dedicarnos, pero igual o más importante es saber en qué tipo de empresa queremos ejercer la profesión.

Parece un despropósito, pero es muy importante que primero confeccionemos en nuestra mente el tipo de vida que queremos llevar, en este caso de trabajo. Una vez que lo tengamos claro, confeccionemos una estrategia para lograrlo y convertirnos en nuestros propios Community Managers.

Si les parece bien, les voy a contar cómo conseguí trabajo a través de las redes sociales. Aquí va mi historia resumida:

El hecho de vivir en una isla y querer trabajar fuera de ella fue lo que me impulsó a usar las redes como herramientas de búsqueda de trabajo. En un principio, todo era un tanto caótico. Ni siquiera sabía lo que era Facebook ni Twitter. Todo surgió cuando me presenté en el II Foro Internacional de Innovación Tecnológica en la isla de Fuerteventura. No conocía a nadie, pero intuía que si iba, muchas cosas iban a cambiar. Al llegar, el instinto de supervivencia hizo que mis capacidades de relacionarme aumentasen más del doble, y empecé a entablar conversación con oceanógrafos, científicos de las Universidades de Miami, estudiosos de patentes, matemáticos, inversores de negocios en internet, emprendedores de Silicon Valley…fue espectacular estar dos días con ellos absorbiendo tanta información. Me quedé enganchada: ¡quería saber más!

Una vez terminado el Foro, mi tarjetero rebosaba de contactos híper válidos y corriendo fui a casa a buscarlos en internet. Ahí apareció Facebook. ¡¡Estaban casi todos!! Me di de alta y ahí empezó mi carrera en ascenso en las redes sociales.

Yo tenía clara una cosa: Quería trabajar, pero no como abogada ni en Lanzarote, quería irme de nuevo a La Península, y esta vez a Barcelona, y también tenía claro que quería trabajar en algo en lo que potenciara mi capacidad de relacionarme, mi empatía, mi facilidad de conexión con las personas, mi intuición..en resumida cuentas, lo que me hacía feliz. Por ese motivo mi búsqueda de trabajo no podía ser enviando CV. No me interesaba que primara mi formación jurídica a lo que yo me quería dedicar.

Poco a poco fui integrando a mi red de amigos virtuales a personas muy interesantes y gente muy puntera en lo suyo: Innovación, emprendeduría, redes sociales, internet, creativos, personal branding…temas que me fascinaban y de los que quería aprender todo lo que pudiese a través de una pantalla de ordenador y a miles de Km. del meollo de la cuestión.

A medida que pasaba el tiempo, no sólo iba leyendo, sino opinando en sus enlaces y empezando una tímida conversación a través de estas plataformas. Quería que me conocieran, que el nombre de Manuela Battaglini les empezara a ser familiar. Y empecé a ser correspondida.

Utilizaba mi blog para ello también. Cada entrada era auto-promoción y el resultado de leer mucho y muchas horas de reflexión.

Un día, a través del blog de Joan Jiménez, leí una entrevista que le hizo a Dan Peisajovich, co-director de la escuela de creativos Complot. Mientras leía la entrevista y me empapaba la página web de la escuela pensaba…qué feliz sería asistiendo a cualquiera de estos cursos y potenciando mis habilidades, totalmente convencida de que nunca tendría esa oportunidad. Mientras tanto, le pedí amistad a Dan por Facebook y él aceptó. De esa manera yo iba leyendo los enlaces de la escuela, qué hacían y cómo lo hacían.

Pero amigos, cuando uno quiere algo y lucha como un/a jabato/a, el universo entero conspira para que se cumpla. Y es bien cierto lo que digo.

Al cabo de unos meses me encontraba en Tenerife y un amigo me llamó para que hiciera de Community Manager en MARKO 1o, Encuentro de Dirección Comercial y Marketing en las Islas Canarias, y uno de los participantes en la conferencia era Dan Peisajovich.

Me presenté en la conferencia, hice mi trabajo, me relacioné con todo el que pude (sino me moría, va con mi condición), y hablé con Dan Peisajovich. Al cabo de 3 días recibí una llamada de teléfono y a los tres meses me marché a Barcelona para trabajar gratis en Complot.

Esta es mi historia resumida hasta llegar a Barcelona. Antes de ir a buscar lo que quería hice un análisis introspectivo muy fuerte para poder encontrar el camino a seguir. Volví a mi infancia para ver de qué manera era más feliz antes de que la información, cultura, religión, educación minara mi esencia. Y allí encontré la dirección a seguir.

Me enfrenté a todos. Nadie lo entendía, pero me dio igual. Yo creía, y sigo creyendo, en mí y en mi felicidad. Fueron 2 años extremadamente duros por diversos motivos, pero muy fructíferos y fortalecedores.

Y aquí me encuentro, delante de quien siempre quise ser: Manuela Battaglini en esencia.

Si tienes claro lo que quieres ser y a dónde quieres llegar, no lo dudes ni un instante, ¡¡ve a por ello con todas tus fuerzas!! Sé perseverante, trabaja duro, visualiza tu futuro, cree en ti.

El mundo está lleno de mediocres y, envidiosos de tu capacidad de trabajo y de tu determinación, intentarán echar por tierra tus planes en forma de burlas, de consejos cobardes. No les hagas caso. Sólo escúchate a ti y a tu instinto.

Sólo me queda decirte: ¡¡Buen camino!!

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