Esto de ser la última te obliga a trabajar más que nadie, a leerte todo lo que se publica (incluidos los 587 comentarios que llevábamos hasta ayer en la comunidad), a modificar contenidos porque se van a repetir, así que si veis algún refrito, ¡¡entendedme!!
Y ya entrando en materia,decía Juan Freire en las últimas Jornadas (VII) CRAI de Rebiun, que había que considerar las comunidades de prácticas como los nuevos espacios de aprendizaje informal, citando como ejemplo el éxito del espacio en Facebook de los fans de la serie de TV “Perdidos” (que tienen hasta una enciclopedia). En estas semanas que llevamos juntos hemos aprendido febrilmente tanto de los tutores como de los comentarios de los asistentes, y nos hemos metido de lleno en analizar el impacto que las redes sociales tienen en nuestro negocio, los servicios de información, cómo mejorar nuestro posicionamiento, marca y reputación y qué posibles y recomendables usos nos proponen.
Javier Celaya concluía en sus posts que las bibliotecas deben estar y participar en las redes sociales, y a esa afirmación hemos llegado, digamos, la mayoría, pero…, no todo el mundo está de acuerdo. Algún comentario ha ido en este sentido a lo largo de estos días que llevamos juntos y también fuera de ellos. Se trata de una perspectiva que debemos considerar. ¿Realmente las bibliotecas, los servicios de información deben estar en unas redes sociales a las que no han sido invitadas en muchos de los casos? ¿Quieren nuestros usuarios encontrarse con la biblioteca en sus redes sociales? ¿Debemos crear las nuestras propias?
En el reciente informe del JISC ( Joint Information Systems Committee), sobre el impacto que en la Educación Superior está teniendo el uso por los estudiantes de las tecnologías de la web social, aparece destacado el siguiente comentario de un estudiante: “Creo que está bien que los tutores/personal de la Universidad estén en Facebook. Después de todo es una red de comunidad social y tienen derecho a tener su propia comunidad o a formar una red con sus estudiantes [si los estudiantes lo quieren]”.
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Tradicionalmente las bibliotecas han buscado al posible lector allí donde éste se encontrara, pero no únicamente para estar donde los usuarios están, sino y sobre todo, para serles útiles allá donde se encuentren. Visitando las ruinas de Éfeso comentaba el guía que había un pasadizo directo entre la biblioteca y el edificio de enfrente, concretamente un prostíbulo. Queremos pensar que se construyó con estos fines. Y ya con más certeza, ¿no han puesto su empeño las bibliotecas en instalar bibliopiscinas, flotar bibliobuses o dotar biblioburros, con el fin de llevar sus recursos donde hubiera un posible usuario interesado en sus contenidos? ¿No se han inventado las bibliotecas universitarias el concepto de Roving, para sacar a sus referencistas fuera de las bibliotecas a la búsqueda del usuario?
En el mismo informe del JISC al que hacíamos alusión al comienzo de este post, se dice que el 90% de los estudiantes son usuarios habituales de las redes sociales al comenzar sus estudios superiores y en mayor porcentaje los que tienen 15 años. El uso principal que hacen de ellas es, como se podía esperar, para comunicarse, pero también para buscar información. Durante sus estudios, las utilizan para comunicarse con sus tutores y también con sus compañeros, entre otras cosas para preparar sus trabajos de clase. Marcos Ros se preguntaba la semana pasada en su blog si la web social es el inicio del declive de Google ¿Cuántos enlaces se intercambian dentro de las redes sociales y sus foros? ¿Cuántas recomendaciones se envían? ¿Cuántos enlaces se colocan en los muros y espacios de sus usuarios? Dolors Reig se preguntaba incluso si ¿Lo importante es lo que sabemos o a quién conocemos?. Parece evidente que las bibliotecas y servicios de información tienen ahí mucho que decir y hacer, o al menos eso es lo que yo creo. Si una de las razones por las que usan las redes sociales es para buscar información, información de confianza “el boca oreja”, “recomendada por un amigo”, “por gente como yo”, ese amigo puede ser el bibliotecario, el profesional de la información. ¿Qué me decís de esos usuarios más maduros que entran en las redes sociales como un juego y se “topan” con las bibliotecas como espacios lúdicos? Esto es también promoción, es consolidar la imagen de marca de la biblioteca con su presencia en la red. Pero no olvidemos que nuestra presencia en las redes sociales de nuestras comunidades de usuarios, únicamente estará legitimizada si nuestros usuarios quieren que estemos en ellas. Y para conseguirlo, como ya se ha dicho repetidas veces en este espacio, no vale estar por estar, tenemos que tener claro cuáles son los objetivos de comunicación y marketing, el tipo de contenidos y servicios específicos que se van a ofrecer tanto para los actuales como para los posibles usuarios. Y para evidenciarlo, tendremos que ver la forma de elevar nuestro posicionamiento, nuestra visibilidad dentro de la red, y llegar a entender mejor a nuestros usuarios a través de su comportamiento en línea.
Muchos de vosotros habéis participado de forma muy activa en esta comunidad, pero aún quedan otros muchos que no se han estrenado. ¿Cuántos?, pues gracias al trabajo de Julio Igualador (que los ha contado uno a uno), más del 75% … Y no queremos que se vayan sin hacerlo. Por ello os invitamos a que votéis en esta pequeña encuesta sobre el uso que le estáis dando en vuestras bibliotecas/servicios de información, a las redes sociales y por supuesto, que nos contéis cual es la razón.




“Google trabaja para que su declive termine en Google-book” jajajaja. En eso y en ¿la Web 3.0?
Apasionate el viaje que estamos haciendo juntos.
Para mi una de las cosas más importantes es crear contenido pertinente para un ¿cliente? para un “amigo”. La personalización de la comunicación. Por mi parte sigo trabajando y aplicando este conocimiento compartido en facebook. Lo podeis ver en http://www.chichovalentino.es
Buenos días
Me quedo con ese “¿aún dudas?” del título del post.
No entiendo muy bien las reticencias para lanzar nuestros servicios a la web social, ya que creo que utilizar sus herramientas no es otra cosa que un recurso más para desarrollar el servicio de “extensión bibliotecaria”, de igual modo que lo son las bibliopiscinas o los puntos de lectura.
Comprendo que hay que plantearselo seriamente, pues requiere de un compromiso fuerte y de un doble esfuerzo de trabajo, pero sin duda merece muchísimo la pena.
Las bibliotecas tienen que acercarse a donde esta la gente ¿y donde esta la gente hoy en día? pues en Tuenti y Facebook fundamentalmente.
Además creo que estas herramientas son también muy positivas para ayudar a quitarnos el San Benito de las bibliotecas como espacios de silencio absoluto, de lugares aburridos y obsoletos. Por experiencia se, que las redes sociales ayudan a mejorar la imagen de nuestras bibliotecas.
De verdad, ¿aún dudais?
Noemi, comentas que por experiencia las redes sociales ayudan a mejorar la imagen de nuestras bibliotecas…, ¿nos puedes contar cual ha sido esa experiencia tuya? Creo que esas vivencias son las que más animan…
Saludos compañeros,
en nuestra biblioteca lanzamos usando un blog una recomendacion de lectura al mes a la lista de distribución de nuestro ayuntamiento http://labibliotecarecomiendaestemes.blogspot.com/, (algo muy básico), y para los mayores, como final de una actividad alfin, les ayudamos a crear un blog con sus historias de vida. El próximo paso que vamos a dar es hacer un estudio de nuestros socios, crear perfiles en facebook para ellos, y como tenemos sus correos electrónicos, invitarlos a participar, introduciéndonos en sus redes sociales. Además en la sede física de la biblioteca anunciaremos el servicio. Por lo demás se tratará de a partir de allí seguir las recomendaciones que aquí se están dando.
Tal y como me dice Nieves, no me quedaré en el pasillo de Twitter y vengo al gran salón de reuniones para hacer un poco el papel de abogado del diablo. En estos días se ha estado hablando mucho de las evidentes bondades y posibilidades que ofrecen las redes sociales y resto de herramientas 2.0. Es un territorio amigo para ello.
Pero alguien debe saltar al otro lado del “frente” para ver cuales son los potenciales problemas que trae el cambio. Aplicando positivamente la Ley de Murphy, debemos tener en cuenta no sólo las ventajas, sino los inconvenientes, para que la inevitable adaptación a la biblioteca 2.0 no sea un drama.
para ello me remito a un interesante artículo aparecido hace poco en la revistas Hipertext y a su apartado de “Debilidades de las bibliotecas 2.0″: excesiva dependencia externa, muerte por éxito o un tema que parece algo tabú, una ¿excesiva? participación del usuario como potencial problema
http://www.hipertext.net/web/pag298.htm#Debilidades de las Biblioteca 2.0
El comentario, con el que pretendo remover el fondo y generar otra línea de debate paralelo no es si estar, sino cómo estar: debemos llenar la piscina de agua antes de saltar dentro.
¿Tenemos nuestras piscinas bibliotecarias limpias, cloradas y llenas de agua, o necesitamos más tiempo para ello?
¿Si usamos el pasillo de Éfeso (qué bonita imagen has hecho con eso, Nieves), conseguiremos que el prostíbulo sea más biblioteca o que la biblioteca sea más prostíbulo?
Firmado: el abogado del diablo, desde las “líneas enemigas”
José Angel, el artículo que recomendas está muy bien, recopila lo hecho hasta ahora de forma muy completa y a la vez resumida. Y como provocas, te replico: Primero, si por los bibliotecarios fuera jamás tendríamos la piscina suficientemente limpia (¿quien no sigue oyendo bibliotecarios quejándose de lo mal que está el catálogo? “Es que no le dedicamos tiempo suficiente….”); Muerte por éxito ( eso se llama falta de confianza en nosotros mismos para innovar, exigencia desmedida o conformismo, que tambien puede ser); excesiva dependencia externa (¿es que no dependemos de los proveedores de nuestras magníficas bases de datos, de nuestros sistemas SIGB para cualquier cosa que se les pida?); el problema de la participación del usuario (es decir, todo para el usuario pero SIN el usuario), y ojalá el problema fuera ese…
Tienes razón. Mi abuela decía “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Si lo que tenemos es bastante bueno, por qué no lanzarse…
Pero yo sigo “disfrazado” de miliciano anti 2.0 y apostado en mi emplazamiento de francotirador.
¿Somos capaces de presentar una “oferta 2.0″ de una calidad aceptable? Y por calidad me refiero a algo bueno y sostenible:
1º) algo que nos permita llegar al usuario sin invadirle (¿debemos estar hasta en la sopa?, diría un exagerado) ni marearle (Twitter, Facebook, Tuenti, Netvibes, etc, etc.)
Hace poco hice un curso que hablaba de los 3 espacios: público, personal e íntimo, y que se debe respetar esos espacios. ¿Dónde estará el límite entre esos espacios en las redes sociales?
2º) algo que podamos mantener, sobre todo por cuestiones de personal y tiempo (cómo estarán los pobres colegas de Oviedo). Los responsables institucionales nos hacen el favor de mantener las biblios justas de personal y dinero; para incentivarnos, seguramente, qué amables.
Vuelvo no al si debemos estar, sino al cómo. No quisiera ser como el vendedor de seguros del anuncio de Mapfre y Rafa Nadal: se me da muy mal bailar hip-hop y no me gustan mucho las gorras de beisbol
:-)
Aparte de las bibliotecas -sobretodo públicas- también habría que tener en cuenta otros servicios de información, como centros de documentación y unidades de información de corporaciones, empresas, centros tecnológicos, etc. También habría que hacerse la pregunta: estar o no estar? cómo “vender” la idea a los directivos? encaja en la política de empresa?, qué servicios se pueden ofrecer?… Complejo.
Las bibliotecas tienen que estar presentes en la web, en las redes sociales y donde aparezcan nuevos medios de transmitir información.
Es importante de cara también al lavado de imagen de las bibliotecas y desde luego de los bibliotecarios (seres oscuros y rancios… todavía quedan bastantes que huyen del ordenador como de la peste).
Decía Javier L. que no podíamos entrar como elefantes en una cacharrería, y todos insistís en la necesidad de programar objetivos, estudios de usuarios, planear los servicios… nosotros tan amantes de “la normalización” podíamos sopesar la posibilidad de hacerlo a la hora de abrir una página web de la biblioteca o irrumpir en una red social, a modo de unos puntos básicos y mínimos a cumplir. ¿alguien se atreve?
Yo sigo un poco triste pensando en el escollo insalvable de la famosa brecha digital, presente no sólo en los usuarios si no también en los propios compañeros de trabajo…
Será cuestión de tiempo. Muchísimas gracias a todos. Besos.
Si claro Nieves!
Sencillamente se trata de sensaciones y de algunos de los comentarios de los usuarios. La sensación la tuve concretamente cuando creamos el Tuenti de la biblioteca con la que colaboro.
Rastreamos a toda la gente del municipio que tenía cuenta y les solicitamos amistad. No falló ninguno, y muchos de ellos nos dejaron comentarios en el tablon expresándonos su sorpresa por que su biblioteca (a la que muchos ni siquiera habían entrado) tuviera Tuenti, con el tono de modernidad que eso parece que les sugiere.
Más tarde nos sorprendimos con que muchas personas que se nos habían escapado, nos solicitaban amistad, ¡ellos también querían tener a su biblioteca en su Tuenti!
Yo creia que a muchos de los adolescentes usuarios de la biblioteca les produciría rechazo, pero es todo lo contrario. La experiencia ha sido y es muy positiva.
Sigo siendo partidario de disparar primero y preguntar después. Nadie nos va a invitar a participar en las redes sociales: los alumnos de la universidad, los miembros de la institución, la gente del barrio, no nos van a ir a buscar para decirnos que les gustaría encontrar información de la biblioteca allá donde van.
Salu2
Muchas gracias Noemi por contarnos tu experiencia. ¿Alguien más se anima? Seguro que podemos contar algo, una buena o mala experiencia…(y así dejamos que José Angel vuelva con la artillería “de juguete”:))
De acuerdo en todo, con un matiz: Cuando se dice que “la gente hoy está en las redes sociales”: es una generalización. POr ejemplo, hoy en las jornadas de “biblioteca y municipio” la conferenciante finlandesa ha dido que solo el 8% de los finlandeses está en Facebook… Por eso creo que las redes sociales son “uno” más, no “el” espacio de aprendizaje informal. En el mundo local y urbano, la biblioteca física es un lugar de experencias de aprendizaje informal de referencia, entre otros muchos.
@jgomez@um.es Claro que “toda la gente” no está en las redes sociales, aunque es una tendencia que se está consolidando ahora, lo que no quiere decir que sea para siempre (ya nada es para siempre :)). Tendremos que ver donde están nuestros usuarios, pero tambien, alfabetizarlos en estas nuevas herramientas.
El servicio como parte tangible de la marca “Biblioteca” y corto y pego “Fuentes de significados = mix + consumidor + recursos + presencia” de las jornada que se estan realizando ahora en http://www.brandingaquiyahora.com/2009/index.php
Como dice Mafi “el escollo insalvable de la famosa brecha digital, presente no sólo en los usuarios si no también en los propios compañeros de trabajo”, en la familia, en las amistades. ¿Cómo son nuestras conversaciones reales sobre lo virtual? ¿Qué cara ponemos a nuestros perfiles?. ¿sabe mi vecino que estoy en …. @blablabla.biblioteca?
Buen apunte el de Jose Antonio. Tienes toda la rázón, pensemos en los emigrantes digitales.
En estos resaultados parciales de la encuesta veo que “No se usa pero se está valorando” y “Se usa para promoción de noticias y eventos” se llevan los dos primeros puestos.
¿Se estan usando para tomar el mismo papel de las bibliotecas tradicionales (yo tengo la información, tu la consultas en silencio) o para conversar con nuestros usuarios (actitud 2.0)?
Veamos cómo terminan los resultados.
Hace unos meses comencè a “poner a la biblioteca” en FB. Trabajo en biblioteca escolar de secundaria catòlica en Argentina. Ambas bibliotecarias tenemos nuestros perfiles en FB, y muchos alumnos nos envìan invitaciòn de amistad. En general trato de no invadir sus espacios, pero lo ciero es que cuando creè la pàgina de la biblio me encontrè que NO tenìa en claro el objetivo para posicionarla en la red.
Adhiero a la sugerencia de planificar los servicios y lo que màs me preocupa es mantener una presencia constante en la red. Ni siquiera actualizo demasiado mi muro!! Mantengo dos blogs, uno muy activo, y pertenezco a otras redes sociales profesionales. CUANDO atiendo la biblioteca en FB? Ya siento que me sobrepasa lo que tengo!!
En varios tòpicos concuerdo con Josè Angel. Querràn los alumnos y profesores encontrar, no sòlo a la bibliotecaria, sino tambièn a la biblioteca en FB? Yo probarè de cualquier modo, el año que viene en la otra comunidad(!!¡¡) que hagan les cuento.
Hay un aspecto importantísimo en lo que dice Laura, y es que alguien tiene que tirar del carro. Comprendo que en muchos sitios es la misma persona la que lo tiene que hacer todo. En cualquier caso, tambien tiene que haber un respaldo institucional para llevar adelante estas nuevas actividades, es decir un jefe que te diga (como a Mª Jesús del Olmo), ¡pues habrá que dejar de hacer otras cosas!
Me permito comentarles que creo que como todo en la vida no hay verdades absoulutas (o si?), por ende no podemos decir que la web 2.0 lo es todo, creo que es un complemento y una herramienta más que nos ayuda a mejorar y acercar nuestros servicios bibliotecarios a aquéllos usuarios virtuales. Apoyo la idea de tener un objetivo claro y contar con el apoyo de la institución, puesto que una vez que entramos en esta comunidad virtual debemos estar dispuestos a participar de manera activa en ella.
Por último sólo quisiera decir que he dejado mensajes en el FCB y he posteado un par de consultas y lamentablemente aún no he tenido respuestas.
Soy de las que pienso que la biblioteca debe estar en las redes sociales, y no por que sea ninguna panacea sino simplemente por que es un medio más donde estan nuestros posibles usuarios (muchos o pocos, no importa tanto).
La valoración de nuestra imagen tendra que ver en qué ofrecemos y como lo ofrecemos,tanto en las redes sociales como en el àmbito presencial. Respecto a la brecha digital de los profesionales de las bibliotecas a la que aludia Mafi, es una realidad pero no hay que desanimarse quiza empezar con cosas no muy ambiciosas y con el personal que este dispuesto, despúes ya iran subiéndose al carro, lo importante es empezar y saber que queremos.
Este debate me recuerda,al de hace ya algunos años sobre la actitud de los bibliotecarios y el concepto que tenian de biblioteca pública: Habia quienes abrian las puertas de la biblioteca cada dia y pensaban que si acudia la gente bien, y si no acudia mejor, y habia quienes pensaban que si no acudia la gente habia que ir a buscarla. Dos concepciones diferentes de biblioteca.
Salu2
Daniel, ¿puedes volver a enviarnos esas consultas de las que hablas a través de Facebook? Gracias,
A simple vista he puesto “biblioteca” en el buscador del feisbú y me han salido 500 resultados, los primeros:
Nombre:Biblioteca Superior Industriales UpmRedes:Personal de Universidad Politécnica de MadridSpainAmigos:8 amigos en común Agregar a mis amigos
Enviar un mensaje
Nombre:Bibliotecas Universidad de SalamancaRed:Universidad de SalamancaAmigos:9 amigos en común Agregar a mis amigos
Enviar un mensaje
Ver amigos
Nombre:Biblioteca IngenierosRed:Personal de Universidad de ValladolidAmigos:8 amigos en común
Y la Biblioteca Nacional de España: 4022 fans
Que sí, que sí, que las bibliotecas a la red…
Sugerencia…quizás sería bueno que todas las bibliotecas que participamos en este blog y que tengamos FCB nos hagamos amigos…creo sería una buena manera de serguir comunicados. Les parece?
Saludos,
Dina
Estupendo!! Biblioteca de la Universidad de Sevilla: http://www.facebook.com/biblioteca.universidad.sevilla
Hola,
He comentado poco porque no tengo experiencia en “publicitar” la biblioteca en las redes sociales. Sin embargo, no podemos mantenernos al margen de estos nuevos espacios sin posicionarnos de alguna forma. Creo que el mayor problema es dar el primer paso a la hora de introducirnos en alguna comunidad virtual, como dice Honorio. Me parece que una buena forma de comenzar es la creación de nuestra propia comunidad mediante un blog (al igual que Antonio Díaz) y alfabetizar a muchos de nuestros usuarios, como dice Nieves González. Creo que esa sería la pregunta principal: ¿Cómo comenzar?
Saludos
No sé si las bibliotecas deben o no estar en las redes sociales, pero sí tengo claro que deberían estar las asociaciones profesionales. ¿No son en teoría redes sociales, comunidades de intereses, posibles grupos de presión social? Entonces ¿por qué no están funcionando ya en estas plataformas o al menos sus grupos de trabajo? En el último congreso de Fesabid la web social sí tuvo un claro protagonismo, pero la realidad es que aún la mayoría de los profesionales estamos al margen de esta movida, o en su periferia (con un pierna dentro y la cabeza fuera).
En SEDIC hace ya 3 años que lanzamos el blog, con la idea de fomentar la participación de los socios. Es un recurso con aportaciones interesantes, pero la participación sigue sin llegar. Este año, en un grupo de trabajo nos planteamos funcionar dentro de Facebook, pero no logramos arrancar, no lo teníamos claro. Es decir, que SI, Nieves, me parece que en general AUN DUDAMOS (y mucho), sencillamente por que en nuestro entorno vital su uso aún no es tan general (o lo es pero no lo percibimos).
Hola, con repecto a la pregunta ¿Qué uso de las redes sociales hace tu biblioteca? faltaría una respuesta: no se nos permite entrar en las redes sociales desde el trabajo. En mi caso, aunque quisiera, no podría. Por otra parte, supongo que difundir la biblioteca a través una red social, en el caso de que pudiésemos hacerlo tendría que tener la bendición de los jefes (demasiados). Y aquí entra el asunto de la brecha digital que existe, no por parte de los usarios, sino de del personal “técnico” y responsables de la institución. Saludos
Todavía hay muchas dudas. Yo pregunto.. Los que están y tienen tantos fans realmente participan, o simplemente están ahí y aceptan invitaciones porque si y pare de contar, nunca se interesan en lo que pasa en la biblioteca, será que sólo sirve para subir estadísticas?Que conste que, es sólo una pregunta que me asalta y sin conocimiento de causa. Saludos
Creo que el uso de las redes sociales es imprescindible hoy día si queremos aumentar la visibilidad de nuestra Institución y lograr uno de nuestros principales objetivos, que es la difusión de nuestros servicios y nuestra información más relevante. Y para ello es necesario y tenemos que usar todos los canales a nuestra disposicion y a los que puedan entrar usuarios reales o potenciales.
Lo de las redes sociales me parece un campo apasionante, pero aun estoy buscando qué ventajas me ofrece, y este puede ser un buen canal para compartir toda clase de experiencias laborales, fuera de un uso tan superficial
Hola a tod@s,
Con respecto al estar o no estar en redes sociales por parte de las bibliotecas, yo creo que es obvio que debemos estar, al igual que estamos cada uno de nosotros, después el uso que se haga de ello es otro cantar. Esta claro que ahora en las redes sociales, ni son todos los que estan, ni estan todos los que son. Esperemos que con el tiempo esto vaya a más, no haya miedos, que por parte de algunas instituciones y personas siguen poniendo recelos a este tipo de redes.
Salud@s
Hola hola, alguien ha mencionado lo de hacerse amigo de todo el mundo, me da qué pensar. En la UC3M mantengo un blog que lee mucha gente, desde todas partes del mundo, menos desde mi campus al que en principio estaba destinado; el blog tiene una página FB con 550 amigos, de los que no sé si llegarán a 10 los alumnos de mi universidad. ¿Qué hago, cierro el chiringuito o me replanteo los objetivos?
Hola a tod@s
Creo que vivimos un momento en el que las unidades de información deben plantearse tener presencia en uno o varios SRS. Está claro que lo primero es realizar un estudio interno de la propia entidad, que analice aspectos como:
• Los objetivos que persigue: corto, medio y largo plazo.
• Tipología de usuarios, así como sus necesidades informacionales actuales y previsibles para el futuro.
• Los recursos de los que dispone, sobre todo los referidos a personal y tecnologías.
• Formación y cultura en SRS, del personal de la unidad y de los usuarios.
• Nuevas perspectivas a abordar.
• Etc.
Considero necesario incluir un análisis DAFO, ya que permite saber en qué punto está el centro en cuanto a sus fortalezas y debilidades. Esto ayudará a re-adaptar la estrategia general de la unidad de información y a establecer un marco en el que incorporar las nuevas tecnologías y la presencia en los SRS.
Con toda la información recopilada se puede proceder a evaluar si la presencia en los SRS puede contribuir a los objetivos de la unidad, y si es posible hacerlo desde un punto de vista de recursos humanos y técnicos.
En caso afirmativo, el modelo estratégico propuesto por Javier Leiva me parece muy adecuado y oportuno para abordar el siguiente paso, la presencia efectiva de la unidad de información en los medios sociales.
Salu2
Ayer el sistema no me dejó entrar… quería deciros que yo estoy con Noemí, con Honorio y más allá: mejor que la biblioteca sea un prostíbulo que un depósito de cadáveres y os cuento por qué: hace tiempo, unos colegas comentaban su visita a algunas bibliotecas en Colombia, y se decían: “al lado de esto, nuestras bibliotecas en España paracen depósitos de cadáveres…”
Otra cosa es que una vez que nos colgamos en la red ya no dominamos de dónde vienen los usuarios, esto me parece un reto interesante, gratificante y estimulante (no cierres, Honorio! jeje).
Mi jefe sale varias veces citado y creo que está siendo sabio, sí, todo no sepuede abarcar. Stephen Short, de la Biblioteca del Congreso, nos contaba el año pasado la enorme remodelación de la biblioteca, su apuesta por la web2.0 y cómo habían ofrecido retirarse a los empleados “traditionally minded”. Con esto quiero decir que sí se puede ir más allá, convencer, avanzar. Una herramienta es la inteligencia competitiva: imitar!!!
Ah y nosotros tenemos resistencia interna, claro que sí. Los que más charlan, toman cafelitos y marean la perdiz dicen que no tienen tiempo para la web social, curioso.
Según pronósticos, para 2013 habrá mucho más en juego en la web social que en la tradicional, empresas, instituciones, todos van a ir cambiando su forma de aparecer en la red; Jose Antonio, creo que no debemos quedarnos atrás.
Lo último: ya no se lleva eso de la dicotomía nativo/ inmigrante digital jeje, ahora Prensky dice que se debe hablar de “sabiduría digital”, no importa la edad!
¿Estar en la red social? ¿aún dudas?
No hay duda, en la economía de los contenidos, la biblioteca ha de estar presente en las redes sociales para crear y compartir sus contenidos.
Juan Varela de periodistas21 nos comenta: ”
En la economía de la abundancia, los contenidos destacados por los usuarios, compartidos y recomendados son los más valorados y consumidos….En el reino de la hiperconexión la información se convierte en el tejido de las redes sociales y los contenidos más valorados son los que se pueden difundir viralmente en tiempo real y se pegan a la identidad digital de sus consumidores. La experiencia de los usuarios se enriquece por esa sensación de estar constantemente actualizado y en contacto con otros. Una experiencia magnética y pegajosa que atrapa frente a las pantallas y donde la atención se trunca, se acorta para cada elemento, mientras se prolonga cada vez más pendiente del propio flujo. Es la magia de las redes sociales y la explicación de su poder para atraer y retener a sus usuarios”.
También está la presión del tiempo real en Twitter y la importancia de las búsquedas en tiempo real, una funcionalidad que también fascina a Google. “La introducción de un buscador en los perfiles de Twitter, el uso de hashtags por los usuarios o la creación de grupos son manifestaciones de esa pasión por la conexión en tiempo real que sólo tamizada por el criterio social puede tener sentido más allá del flujo.” http://blogs.publico.es/ciencias/706/el-flujo-social-se-aduena-de-internet/
Elvira
Yo creo que en general los usuarios una de las cosas que más valoran es la accesibilidad de sus bibliotecas (hablo de las públicas, que esten lo más cerca posible y abiertas las 24 horas… por si lo necesitan) y por eso algunos de ellos ya nos están invitando a formar parte de sus redes (nosotros acumulamos tres invitaciones en redes diferentes). Entonces, es cuestión de tiempo que la presencia de la biblioteca se haga presente y generalizada. ¿Qué esperan de nosotros? Hay que preguntárselo.
Es evidente, que sólo nos quieren cuando nos necesitan (es de perogruyo) pero ¿en qué casos no son conscientes que nos pueden necesitar?¿podemos elaborar un quiz simpático como pasatiempo para facebook basado en nuestro servicio? El quid de la cuestión es poder adaptar nuestro funcionamiento a esas redes, si sólo nos hacemos presentes sólo les decimos que estamos ahí, pero nada más.
Me ha gustado esa experiencia de adaptar la 2.0 al catálogo (http://library.plymouth.edu/read/322320), y no creo que las aportaciones de los usuarios (con tags, comentarios, o lo que se inventen) sesguen nada ni hagan el catálogo incoherente. Simplemente es un valor añadido y si un libro tanto si no lo recomienda nadie como si lo recomiendan el mismo tipo de personas no significa ni más ni menos que lo que pueda significar un libro que permanece permanentemente en la estantería o si se lo llevan prestado el mismo tipo de personas. Somos los profesionales los responsables de dar valor a los libros de interés y de darlos a conocer, los responsables de que salgan en préstamo. Somos los encargados de dinamizar nuestro centro y que sea un fiel reflejo de la comunidad a la que servimos. Ese papel no lo puede suplantar ningún usuario pero nos pueden ayudar a darle valor al conjunto.
Tengo la sensación que la biblioteca deberia estar en un menú desplegable, que sólo se activa cuando realmente lo necesitan. Que sea el usuario el que decida si algo le interesa o no sería lo justo, que decida si nos quiere en su espacio público o personal (el íntimo ya lo pongo en duda a no ser que haya detrás algún “affaire”). Si Google decae es precisamente porque confiamos más en las recomendación de un amigo o de una autoridad en la materia. Hay un punto débil a tener en cuenta, la infoxicación: ¿se puede seguir a cien mil amigos?¿dónde está el límite a partir del cual esa necesidad de estar en contacto con otros empieza a decaer? Tal vez entonces se empiece a departamentar, un perfil para los íntimos (un número llevadero de contactos), un perfil profesional (para los compañeros), un perfil para el resto (sólo para curiosear)… ¿Realmente podremos elegir donde queremos estar?
Ahora estamos en la curva ascendente.
Creo que se acabará reproduciendo los mismos esquemas porque las redes no dejan de ser un reflejo de la sociedad pero llevado al extremo. Me tiro a la piscina y lanzo mi hipótesis no científica: el 75% de las personas no utilizarán las redes sociales y del 25% restante seguramente sólo un 20% lo utilizará de forma más o menos intensiva, y el 80% restante de forma puntual. Con el paso del tiempo las redes los porcentajes se irán incrementando porque las nuevas generaciones ya estarán acostumbradas a las TIC. No debemos dejar de tener presente ese escenario probable.
¿Me interesa estar en una red social? Sí, porque sólo llego al 25% de mis usuarios potenciales y a los que no llego (muchos jóvenes, algunos adultos y los menos mayores) estan en esas redes. Parece necesario salir de pesca. Entonces no hay duda alguna.
Mi perfil… y en breve el de la biblioteca.
Valoro de forma muy importante que se incluyan los servicios sociales en la red.
Éstos nos pueden ayudar a lanzar a los usuarios la información relativa a la biblioteca o al centro de documentación por medio de un nuevo canal de comunicación.
Si que considero importante que se haga un análisis DAFO, ya que éste nos ayudaría a crear herramientas de información que nos puedan ayudar a valorar si el tipo de biblioteca requiere del uso de redes sociales, ya que puede tratarse de una biblioteca de un pequeño municipio donde la interrelación con los usuarios se produce de manera presencial y casi a diario.
Pues un apunte, ayer lanzamos nuestro espacio en Facebook y en menos de 24 horas contamos ya con 157 fans, cierto que muchos de ellos son bbliotecarios y otras bibliotecas, pero tambien ciudadanos de A Coruña que nos felicitan por la iniciativa.