A la hora de construir nuestra reputación online debemos evitar confundirla con nuestra marca. La marca es lo que queremos ser, los valores que queremos transmitir: cómo queremos que nos vean. La reputación, en cambio, se forma a través de la percepción que los otros tienen de nosotros. El objetivo, entonces, debe ser conseguir alinear marca y reputación.
Este tema debe preocuparnos porque solo a través de una buena reputación podremos llegar a cumplir los objetivos de la biblioteca. Y además no podemos olvidar que una mala reputación es muy fácil de conseguir, pero no ocurre lo mismo con una buena.
A corto plazo todos podemos engañar, pero a medio y largo las verdades terminan aflorando a la superficie. Así pues, ¿cuál es el primer paso para tener la reputación de ser una buena biblioteca? Fácil: siendo una buena biblioteca y siéndolo cada día. Yo apuntaría como valores imprescindibles la honestidad, la coherencia y la transparencia.
Pero vamos a imaginar que nuestra biblioteca (y por lo tanto las personas que la forman) ya está empapada de esos valores (seguro que sí) y que quiere trabajar en el tema de la reputación online para comunicarlos convenientemente. Esta claro que las redes sociales son un buen terreno para hacerlo, pero… ¿debemos entrar en ellas como elefante en una cacharrería? La respuesta a esa pregunta es que no: antes deberíamos planear cómo vamos a hacerlo redactando una estrategia.
Propuesta de elementos a incluir en la estrategia:
- Visión, misión y objetivos de la biblioteca. Queremos conseguir buena reputación para la biblioteca, así que debemos ponernos en su marco.
- Objetivos. ¿Qué queremos conseguir? Pueden ser más usuarios, una mejor valoración de nuestros servicios, recabar ideas de mejora, ampliar nuestra oferta de servicios, etc.
- Usuarios. Quiénes son, cómo son, dónde están…
- Conceptos. De qué vamos a hablar, qué queremos vender, qué necesitan los usuarios…
- Herramientas. Qué redes sociales son las más adecuadas y cómo funcionan. En relación con los usuarios… ¿debemos estar en la red social de la mayoría o en todas donde haya usuarios? ¿Sería mejor crear nosotros el entorno adecuado y que sean ellos los que vengan?
- Tareas. Al unir los objetivos con los usuarios y los herramientas forzosamente aparecen tareas a realizar. Estas son las que nos deben llevar al éxito.
- Personas. En este caso no hablo de usuarios sino de personas de la biblioteca. ¿Cuál debe ser la voz? ¿Debe haber varias? ¿Deben tener nombre o escudarse bajo el nombre biblioteca? Y también: ¿quién debe encargarse de cada tarea?
- Tiempos. Hay que definir fases y temporalizar las tareas.
- Evaluación. Debemos establecer mecanismos para poder evaluar periódicamente el estado del proyecto y tomar medidas correctoras, modificar los objetivos o lo que sea necesario
¿Alguién no está de acuerdo en que hace falta una estrategia? ¿Alguien trabaja en un lugar donde esto se haya realizado? ¿Alguien quiere aportar variaciones a mi propuesta? Se admiten propuestas alternativas aunque sean para tirar por tierra todo lo que digo. Que aquí estamos para aprender, yo el primero. Venga, dadme caña ;-)





Otro asunto muy ineteresante,
este tema de la reputación está muy ligada al concepto de autoestima, del campo de la sicología.
Una de las líneas de investigación sicológica defiende que existen dos tipos de autoestima, la personal, que es el resultado de resolver estas preguntas: cómo me veo, cómo me gustaría que me vieran y cómo creo que me ven; y la colectiva, que es el resultado de resolver las siguientes preguntas: a qué grupos sociales pertenezco y qué opinión tengo de ellos y qué opinión creo que tiene la gente, a qué grupos sociales me gustaría pertenecer y a que grupos sociles les gustaría que perteneciera a la gente de mi entorno. Bien, en realidad ambos tipos de autoestima están relacionadas, en general quien tiene una autoestima personal alta tiene una autoestima colectiva alta.
Aplicando estos conceptos a las bibiotecas, y en relación con el post, la biblioteca que tiene buena reputación porque se ve bien, la ven bien y es así como quieren que la vean, (una biblioteca que cumple con sus objetivos y que está ligada a la vida de su comunidad), puede dar el salto de servir a individuos y a colectivos, a vincularse y participar en redes sociles, pero antes tiene que estar convencida que lo que hace es bueno para ella, es bueno para la comunidad y es lo que se espera de ella. En este sentido, en los elementos de estrategia que propone Leiva, faltaría creo que el de concienciación, hemos de creer y hacer creer que el esfuerzo y el paso que vamos a dar , (o que estamos dando o que ya hemos dado), es efectivamente necesario, así que no es suficiente con determinar qué personal se va a hacer cargo de el si no que antes hemos de creernos que el trabajo que vamos a hacer es bueno para nosotros, es bueno para los demás y los demás van a pensar que lo hacemos bien.
¡Pues habrá que esperar a que digas tonterías para darte caña, pero no puedo estar más de acuerdo con lo que dices!;·D
Una estrategia previa no es necesaria; es imprescindible. La presencia de la biblioteca en una red social no puede estar desligada de la presencia real de esa biblioteca dentro de una comunidad. Nuestra presencia virtual debería ser un reflejo de la real, no una ilusión. Por lo tanto, el decidir de qué vamos a hablar y cómo, qué necesitan nuestros usuarios y qué podemos ofrecerles, qué vamos a necesitar (herramientas, recursos humanos, etc.), supone acercar el uso de las redes sociales a nuestra realidad más inmediata.
Efectivamente una estrategia es esencial para iniciar cualquier objetivo. Unido a todos estos elementos que se exponen debemos estar preparados para la crítica constructiva y saber aceptar esas críticas. Si nos dicen que estamos equivocados siempre podemos cambiar el camino. Y por supuesto reconocerlo y decirlo publicacmente.
Creo que una buena reputación también se alimenta y mejora de los errores.
¡errar es humano!
Muy bonito, mucha teoria de política de objetivos y tal, si se tiene un buen presupuesto de partida la reputación empieza a mejorar que no veas…
Luego ya queda la buena voluntad y el esfuerzo gratuíto de muy poca gente comprometida (es triste pero estamos hablando de bibliotecas, snif, snif)
Obviando esta pequeñez, ese estudio previo estaría muy bien, pero creo que descubriría en nuestro caso (pequeña biblioteca de barrio) que el usuario de la web es escaso o casi nulo (mal comienzo), obviando este otro aspecto, si seguimos ¿cual son sus necesidades? pues enseñarles a moverse en la red (sobre todo mujeres de mediana edad que no trabajan fuera de casa o sea muchísimas) y luego bibliotecarios que se encarguen… (con conocimientos informáticos y ganas de hacerlo por amor al arte…en una plantilla de 33 creo que cuatro tirando por lo alto).
Esta la cosa muy malita.
Desde luego está claro que hay que plantearse una estrategia, unas pautas a seguir; ahora, previo al planteamiento de que las bibliotecas se hagan visibles vía webs de redes sociales, está el de su visibilidad real en las comunidades a las que sirve.
Yo trabajo en la Biblioteca Pública Municipal de Alginet (Valencia), pueblo de 13.000 habitantes, donde a los políticos que le tocan en suerte desde hace 21 años lo único que les importa es lo que da dinero y las fiestas (que lucen mucho), estoy yo sola al frente de la biblioteca y del archivo, con lo cual plantearse retos como el de funcionar en redes sociales es muy complicado, aunque espero sacar provecho de este curso para poder mejorar. Quizás podríamos hacernos ver mejor virtualmente, no lo sé, lo que sí se es que hoy por hoy a mi me resulta muy difícil la obligación de entrar todos los días por ejemplo en facebook, etc. y al mismo tiempo tener que atender a los usuarios físicamente en la biblioteca…
En cuanto a lo que planteas en herramientas (¿debemos estar en la red social de la mayoría o en todas donde haya usuarios? ¿Sería mejor crear nosotros el entorno adecuado y que sean ellos los que vengan?), es de las pocas cosas que tengo claras. Herramientas tenemos y muchas, pero no las utilizan; nos tendríamaos que sumar a una/s de las más utilizadas. Ya ves, hasta aquí llegó mi clarividencia, ni siquiera sé si tendría que ser sólo en una o en varias.
Mafi: comprendo tu visión pesimista, pero no la comparto. En primer lugar no veo por qué hay que limitarse a los cuatro del pueblo que puedan ver la web de la biblioteca. Con la web la biblioteca puede llegar mucho más lejos, ¿verdad?
Por otro lado, cierto es que a la hora de la verdad hay pocos recursos. Pero no nos derrotemos de entrada porque entonces seguro que no hay nada que hacer. ¿Necesitamos más gente? Pues podemos pedir que se contraten justificando la necesidad debidamete. ¿Que no nos hacen ni caso? Pues empecemos con objetivos menos ambiciosos, pero seguro que algo podemos hacer…
Yo lo veo así :-)
Antonio: interesante tu punto de vista desde la psicología social. Construccionista, ¿verdad? :-)
Sigo con bastante interés los temas propuestos en esta comunidad. Pero hasta ahora, no me había atrevido a intervenir. En la Biblioteca en la que trabajo, el tema de las redes sociales no se ha considerado. Sin embargo, desde hace algún tiempo me interesé personalmente por estas nuevas herramientas de comunicación y difusión y empecé a experimentar con algunas de ellas, para ir aprendiendo yo misma a usarlas, pero sin estrategia, dejándome arrastrar por la corriente, aunque eso si, pensando en qué objetivos quería conseguir y de qué se podía hablar a través de ellas. Pero soy sólo yo, la única voz en este desierto y a veces, casi siempre, ME DESESPERO Y DIGO: ¡Hay alguien ahí!. En la Biblioteca en la que trabajo, el tema de las redes sociales no se ha considerado.
Javier: Tocado!!, es verdad que mi visión se ha reducido a la biblioteca de barrio… y es verdad que la proyección puede ir mucho más allá, me ha traicionado el contestar al post mientras atendía a un usuario raro, raro, raro…
Rompamos fronteras!!!
Exacto Javier, construccionismo social, y aporta ideas y formas de actuar sobre y con los grupos sociales muy claras. :-)
Pues creo, profe, que no hay que planear tanto, y que no hace falta nada de presupuesto Mafi!
Lo que hay que considerar es poco, creo que lo primero es practicar un poco con un perfil propio y después de lanzarse al de la biblioteca. Solo un poco de planamiento previo: qué logo, qué dirección de email vamos a usar quién va a actualizar los perfiles, unir el tuiter con el FB y ya, tirarse de cabeza e ir aprendiendo y refinando sobre la marcha. Sino te pierde s y no te lanzas. Con la prudencia que recomienda Dídac, eso sí.
Sobre el tiempo que hemos de emplear en las redes sociales, mi jefe dijo el otro día: “pues habrá que dejar de hacer otras cosas” Creo que ahí está la clave, lo que sí hay que planear y repensar es si todo el trabajo y la rutina que hacemos merece la pena o no, tiene sentido o no, y ya inter nos, si nos divierte y hace felices o no.
He dicho! un abrazo a todos, MJ
Sobre el tema que hoy ha propuesto Javier, esto es, la opinión que tienen los otros de nuestros servicios, os incluyo el artículo que leí en http://es.wikipedia.org/wiki/Reputaci%C3%B3n_online hace un tiempo al respecto, por si lo consideráis de vuestro interés.
La reputación online es el reflejo del prestigio o estima de una persona o marca en Internet. A diferencia de la marca, que se puede generar a través de medios publicitarios, la reputación no está bajo el control absoluto del sujeto o la organización, sino que la ‘fabrican’ también el resto de personas cuando conversan y aportan sus opiniones. Esto es especialmente importante en internet, dónde resulta muy fácil y barato vertir información y opiniones a través de mecanismos como foros, blogs o redes sociales. Este fenómeno de amateurización de los contenidos es lo que conocemos como ‘contenido generado por el usuario’, del inglés ‘user generated content’.
Otra consecuencia del traslado de la reputación hacia internet, es la mayor exposición que consiguen las menciones positivas o negativas sobre un determinado asunto. Al estar fácilmente accesible, la reputación puede construirse desde una multiplicidad de fuentes y ser utilizada por muchos otros usuarios para realizar juicios de valor. Así, lo que antes podía quedar en un entorno social reducido (la familia, amigos o escuela), ahora se distribuye de forma masiva y puede alcanzar grandes cotas mediáticas.
Implicación social y riesgos
La transformación de la reputación real en reputación online es un cambio cualitativo por las consecuencias que genera. Es sencillo que rumores o filtraciones puedan deteriorar o mejorar la reputación profesional y personal de determinadas personas. En el extremo más negativo, estas personas pueden ver cómo se filtran partes de su vida íntima sin que puedan controlarlo. A ello contribuyen el anonimato que permite internet a través del uso de pseudónimos y avatares, y la fácil reproducción de las noticias e ideas, que a gran escala es lo que conocemos como contenidos virales.
En la vertiente profesional, la búsqueda de empleo y la proyección de una carrera pueden verse afectadas por el contenido generado por terceros. Son varios los informes que demuestran que los encargados de reclutar al personal de las organizaciones recurren con frecuencia a la búsqueda en internet de sus nombres. De estos, algunos son descartados por tener una mala reputación online.
En una dimensión más comercial, la reputación que vierten clientes y usuarios puede ser trascendental para las ventas de empresas y organizaciones. Estos contenidos, trasmitidos en forma de ‘boca-a-oreja’, se convierten en recomendaciones de personas en que los usuarios confían (a veces sin conocerse personalmente) por provenir de otro consumidor, a diferencia de los mensajes publicitarios en masa.
Cómo se mide
La reputación online suele medirse mediante sistemas de votación. Muchos portales web proporcionan una medida de la reputación basada en el tipo de servicios que ofrecen. Por ejemplo, eBay permite que los usuarios se voten entre ellos en cada transacción que se realiza. También se pueden encontrar webs como Trust-index cuyo objetivo es asignar un índice de confianza a un determinado elemento, que puede ser una marca, un proveedor de servicios, una persona, institución, etc. Este índice estaría basado en la confianza que el elemento en cuestión genera a las personas que lo votan.
Prevención y control
La forma más eficaz de controlar las menciones sobre nombres y marcas es su generación de forma proactiva: construir contenidos propios para que otros no puedan ocupar ese espacio con sus concepciones. Cuánto mayor generen personas y organizaciones, más difícil resultará a un tercero que sus comentarios superen en exposición a los de sus mayores interesados. Por otro lado, la creación de información sobre nosotros mismos puede aumentar el escrutinio de terceras personas sobre nuestras actividades y discursos.
Un aspecto esencial de la gestión de la reputación online es la monitorización en tiempo real de Internet para estar al tanto de ataques potenciales contra la reputación del individuo o de la organización en cuestión. A tal fin las agencias especializadas emplean sofisticadas herramientas tecnológicas que permiten conocer de forma casi instantánea todos los contenidos generados tanto en buscadores como en blogs, redes sociales, etc.
En España, la creciente importancia del control de la reputación online se ha visto reflejada en la creación de departamentos específicos por parte de las agencias más importantes de marketing en buscadores y analítica web para la gestión de la reputación y la monitorización online.
Como en otro comentario que hice al inicio del curso, no se tiene en cuenta la incorporación de redes sociales en el Centro donde trabajo. Sin embargo, desde hace algún tiempo me interesé personalmente por estas nuevas herramientas de comunicación, y con experiencias como esta, quiero acercarme a esta realidad un poco más. Gracias a todos.
Está claro que yo aquí no hago falta para nada, la cual cosa celebro. Que nivel! :-)
Solo una cosa en cuanto al no planificar propuesto por Del Olmo. Creo que tienes razón sobre todo en una cosa: debe evitarse llegar a la parálisis por análisis. Pero dicho esto, yo defiendo que algo sí hay que planificar para evitar ir dando tumbos. Y lo dice un menda que se pasa el día dando tumbos sin ton ni son por las redes sociales ;-)
Ah, Mafi: ánimo con el raro :-P
Me estaba yo acordando del lío en el que se metió el muchacho que le escribe los discursos a Obama porque colgó en su perfil de FB unas fotos groseras de la época de campaña demócrata, donde tenía una silueta de Hillary Clinton a la que daba de beber cerveza y metía mano… miles y miles de disculpas, pero ese baldón le quedó. Saludos a todos, MJ
A mi me gustaría preguntaros, al hilo de lo que ha dicho Mª Jesús (del Olmo para otros), si vuestro jefe os suele salir con frases como la de su jefe: “Pués habrá que dejar de hacer otras cosas”, porque la verdad, es para darle dos besos….
Cuando mis compis y yo creamos el blog comiquero estudiamos concienzudamente todos los elementos que ha citado Javier, pero francamente, asaltar las redes sociales nos parece algo más complejo - sobre todo por la diversidad de redes y el quién hace qué para no sobrecargarnos y terminar aborreciendo aquello que empezamos con ilusión-. Delolmomj, tienes suerte! (a nosotras no nos dejan primar el ciberespacio sobre los trillados cuentacuentos)
Cambiando de tema y recuperando el de la reputación on line , una de las estrategias que utilizamos para medirla es la existencia de los “copiotas” . ¿Cuántas personas se inspiran -ejem xD- en nosotros para realizar sus posts o comentarios en las redes? Lo averiguamos gracias a http://www.copyscape.com .
Es como un golpe de billar: cuantos más nos copian o citan, más nos difunden y leen.
Saludos!!
Vuelvo a los debates!! creo que la idea de la estrategia esta muy bien, pero debemos tener tb capacidad de improvisacion, sobre todo si nos las tenemos que ver con usuarios de todo tipo, como se supone que se da en la red…
Tampoco creo que la falta de tiempo sea una excusa… no hay que estar en el fb a todas las horas… no se, se podria plantear como una actividad mas dentro del trabajo diario… por ejemplo, entrar a primera hora o al mediodia cuando hay menos gente en la bib, por lo menos en mi experiencia personal…
Y creo que la bib debe acudir a donde esta la gente… tan simple como ver si los usuarios estan en fb o en tuenti… Nos asomamos por alli, y a ver que pasa…
Salu2!
Creo que quizá no he sabido explicarme en algún punto. En ningún caso estoy diciendo que no se deba dejar lugar a la improvisación o que no se puedan probar cosas.
La estrategia debe servir para fijar el punto del horizonte donde queremos llegar, pero luego está la táctica y ahí es donde nos movemos en el día a día porque es la que forman las tareas. Pero siempre debemos tener el punto de destino en la cabeza o podríamos terminar haciendo cosas que llevan en la dirección contraria.
Un ejemplo que he mediopuesto en Twitter, donde ya nos hemos peleado con DelOlmo ;-)
Si yo vivo en Barcelona y quiero ir a Berlín, lo que yo quiero es ir a Berlín y todo lo que haga tiene que estar encaminado a llegar a Berlín. Puedo decidir que voy a ir en avión, que voy a ir en coche o como sea, pero repito que yo lo que quiero es ir a Berlín y cuando redacte mi estrategia ese esa es la meta.
En principio puedo haber decidido ir en avión, pero si resulta que llego al aeropuerto y lo acaban de cerrar porque no era rentable tengo que buscarme un plan alternativo. Puede ser ir en coche… empiezo a circular y cuando llego a Perpignan está cortada la autopista que sigue hacia el norte… pues cojo la de Bordeaux y sigo porque desde allí también se llega. Hay muchas maneras de conseguirlo y es posible que tenga que volver atrás porque me he equivocado en más de una ocasión, pero como no tenga claro todo el rato que quiero ir a Berlín puede ser que me encuentre de repente tomando en sol en Skagen.
A ver si ahora he conseguido hacerme entender. Lo que no quiere decir que tengáis que estar de acuerdo, claro :-P
Hola imperiapatricia! entiendo lo que dices pero a mi me da un poco de repelús entrar a monte en las redes. Sé que hay que probar y si no funciona, a otra cosa, pero tengo que justificar muy mucho la existencia de la biblioteca en las redes (sigue imperando el amor al usuario presencial y me exigen programar, ante todo, actividades para los chavales pero que puedan realizarse en la biblio ).
Así que no me excuso… ¡¡me quejo!! xD
Saludiños
A Fátima
el usuario tiene el mismo derecho a recibir servicios bibliotecarios sea de manera presencial o virtual, la presencia de la biblioteca en la red no es una opción, y se justifica de la misma manera que se justifica la presencia de la biblioteca en la calle fulanito de tal. Lo que cambia, y desde finales del siglo XX, es la orientación de la biblioteca de los documentos a los usuarios y si estos están enredados en recursos 2.0. ahí debe estar la biblioteca, no por originalidad sino por mera función. Otra cosa es la carencia de los recursos imprescindibles para ello, pero como digo, no hace falta ninguna justificación.
Un saludo
Se me estaba ocurriendo un obiter dictum que es como una fábula o un cuento borgiano (con perdón, modestia aparte, y salvando las distancias):
“Supongo que hay una estrategia en todo esto, pero no está a mi alcance. Sólo sé que debo nadar en las aguas de las redes sociales; a veces voy solo, pero a menudo nado junto a otros, y les sigo, o les imito en sus giros y sus saltos y zambullidas. Creo que todo responde a un plan, que en algún lugar, en la orilla, alguien guardó en una caja un documento que contiene instrucciones detalladas que yo no puedo leer mientras nado.
Somos cada vez más en el agua de las redes sociales. Y a la orilla, algunos días claros, llegan los bañistas y se sumergen. Muchos salen enseguida, se secan y se visten y se van, pero otros se unen a la coreografía acuática y nos proponen nuevos movimientos, de orilla a orilla, a favor y a contracorriente.
Algunos han oído hablar de ese documento, de ese plan guardado en una caja, seca y segura en la orilla, pero otros aseguran que sólo se trata de una leyenda, y que sólo saben que deben nadar, nadar y mantenerse a flote.”
Hala,
Honorio Penadés
Creo que lo pillo :-P
No me cabe duda
Para Antonio Díaz
Buenas tardes Antonio!
Te explico detalladamente lo que quise decir ayer. No me dio tiempo porque todo el mundo que regresaba de la playa se pasó por la biblio -qué envidia-.
Supongo que existen bibliotecarios a los que no les hace falta justificar a sus superiores la presencia de la biblioteca en las redes por lo que tú explicas y yo ya sé, pero no es mi caso. A mi se me ha invitado amablemente a escribir EN MI CASA los posts de un blog - “fancomic” - después de que fuese idea de mi jefi el crearlo. Así que con las redes, imagino que será la misma historia, por eso tengo que justificarlas y presentar un proyecto bien estructurado, para poder compaginar a los usuarios presenciales con los virtuales y que no primen en grado superlativo los primeros sobre los segundos.
Siento no haber tenido tiempo para expresarme mejor ayer
Saludiños!!
Sin ninguna duda, hace falta una estrategia y la que has propuesto a pesar de sintética es muy acertada y completa. Solo apuntaría que la estrategia de reputación online tiene un contexto que condiciona su éxito de manera crucial (y frecuentemente no es tan decisivo en el offline).
Primero e imprescindible contar con un ápice directivo concienciado e implicado en la estrategia online. Si nuestros jefes confían en el entorno online, mi estrategia de reputación tiene muchas garantías de éxito. En muchas ocasiones los feedbacks no son del todo claros o del todo precisos y tiene que existir un poco de fe…
Y de otro lado personas y “agentes” con un buen nivel informacional. En este caso, de nada sirve nuestra planificada estrategia si nuestro target o nuestro equipo no cuentan con unas habilidades informacionales en el mismo plano.
Qué pensáis vosotros?
Me parece muy interesante el concepto de “monitorizar”. Y creo que netvites o igoogle son una delicia, pero el problema viene cuando quieres personalizar un widgets.
Yo, con mi experiencia, positiva y negativa estoy volviendo a la Web 1.0. MONITORIZAR mi historia, planear mi acción, estudiar a mis clientes, recabar pistas e implemantar una web 1.0 que pueda convivir en … en ¿las redes sociales?, ¿en un autobus?, ¿en un avión a Caracas?, ¿en una piscina?, ¿en una biblioteca?. Yo tengo en mi cajón guardado el guión de mi proyecto. Mira si quieres ver mi monitorización.
Me encanta este tema. El aporte que puedo hacer es comentarles, que en mi biblioteca todo se va en proyectos y decir que vamos a hacer pero nunca llegamos a nada. Me parece buena la propuesta de estrategias. Esper que con lo quee estoy aprendiendo con uds pueda llegar un poco mas a mis colegas. Muchas gracias por todo lo que me enseñan.
Algo que siempre se me ha salido de las manos son los usuarios: ¿Quiénes son y dónde estan? Ahora puede llegar gente de muchos lugares a mi biblioteca y a veces llegan de donde no los esperas.
¿Alguién no está de acuerdo en que hace falta una estrategia? ¿Alguien trabaja en un lugar donde esto se haya realizado? ¿Alguien quiere aportar variaciones a mi propuesta?
Que no, que no, que la estrategia es la estrategia y hay que planificar y seguir y si es necesario cambiar en algún punto se cambia, pero hay que lograr la meta siguiendo unos pasos dirigidos, que si no llegar a Berlín nos va a costar una semana y mucho dinero, en lugar de dos días.
Bueno, fuera metáforas.
Os copio lo siguiente de este blog sobre comunicación digital, marketing on line y web 2.0:
http://www.comunicacionpositiva.es/blog/comunicacion-digital/como-aprovechar-redes-sociales-internet
El método POST que presenta el libro El mundo groundswell, hace referencia a los distintos pasos a realizar para establecer una estrategia social, no sólo a plantearse hacer un blog, abrir una página en una red social o crear una comunidad, sino a cómo iniciarlo. Es decir, no empezar una estrategia social sin tener claro y conocer las habilidades de nuestra audiencia y lo que les interesa. Por qué vamos a iniciar esta estrategia o cuál es el objetivo de la misma. Saber hacia dónde se quiere ir, para tener claro por donde empezar. Con todo esto, aplicar la tecnología que mejor se adapte, sea comunidad, red de blogs o wiki. Los autores de este libro, Charlene Li y Josh Bernoff, presentan diferentes estrategias para que las empresas entren activamente en los Social Media. Consideran que la claridad en el planteamiento de sus objetivos determinará el éxito o el fracaso de las mismas y tras numerosos estudios identifican cinco objetivos fundamentales que conducen al éxito y que en realidad están ligados a los departamentos tradicionales de las empresas, con la única diferencia de que estrechan mucho más la relación con los clientes y aumentan la comunicación. Estos cinco objetivos son:
Escuchar. Hay que aprovechar los medios sociales para realizar estudios de mercado y entender mejor a los clientes.
Hablar. Es necesario entrar en las conversaciones para hacerse oír por más gente.
Transmitir energía. Las empresas deben localizar a sus clientes más incondicionales y utilizar las redes sociales para aumentar la efectividad del boca a boca.
Apoyar. Las empresas deben implantar herramientas web 2.0 para ayudar a sus clientes a ayudarse entre ellos.
Integrar. Se debe integrar a los clientes en los procesos de la empresa.
Yo la única aportación que puedo hacer es que cuando hablamos de personas no debemos olvidar a los usuarios. El ideal sería dejar que ellos colaborarán y eligieran los contenidos, que contribuyeran de alguna manera donde nosotros no podemos llegar… para eso debemos darles una cuota de participación y posiblemente la única forma que se me ocurre es trabajando sobre sus intereses, animándolos e implicándolos y aceptando a entrar en el juego.
Respecto de los estudios previos yo creo que son necesarios y, como parte interesada, os animo a aquellos que los hayáis hecho a compartirlos. Seguro que eso nos da mil ideas más y nos da un empujoncito.
Y hay una cosa que tengo clara, el público objetivo es el que debe marcar nuestra estrategia. Si trabajáramos en una biblioteca donde la población no tiene internet en sus casas no tendría sentido implicarnos con las redes sociales para buscarlos. Si lo que buscamos es llegar a un público con unos intereses muy específicos (supongamois que trabajamos en un centro especializado) parece lógico buscar la red social de ese interés, a no ser que busquemos otro tipo de público. Es lo que hacen los analistas de medios antes de seleccionar los canales donde proyectar sus campañas publicitarias: en qué medio, en qué canal, a qué hora, en qué programa, de qué manera. El problema para los neófitos, como yo, es que afinar tanto es dificil porque no conocemos bien las diferentes redes, ni sus capacidades.
Yo soy de los que piensan que “hay que dejar de hacer otras cosas”, pero el problema con el que topamos es decidir qué cosas. En una biblioteca pública no podemos dejar de hacer actividades para los niños, no podemos dejar de hacer el proceso técnico a los documentos, no podemos dejar de ordenar el fondo, no podemos dejar de ofrecer servicios de extensión cultural,… ¿entonces?¿y con los mismos recursos?
Estoy seguro que en general trabajamos mejor, dedicamos menos tiempo a cosas inútiles y procuramos centrar nuestros esfuerzos en aquello que el usuario realmente le da valor. Por otro lado hay una cosa que no tengo realmente clara, ¿seguro que el usuario tiene derecho a recibir servicios de manera presencial o virtual?. Pongo un ejemplo, Air France en París ha “substituído” los mostradores de facturación por las máquinas de autochekin’. Al principio, pues es un poco difícil para el usuario pero por su interés está obligado a aprender a utilizarlas y a la larga comprobará los beneficios del cambio (menos cola, facturación más rápida, atención más agradable,…). Debo indicar que para hacer eso, fue necesario una inversión extra de personal para enseñar a la gente al principio y la flexibilidad suficiente para saltarse el protocolo cuando es necesario (si el pasajero no recuerda el numero de vuelo, o si olvida la tarjeta con la que efectuó el pago,…). Cuantos de nosotros estamos dispuestos a hacer lo mismo con las reservas de libros…”no perdone, ve aquél catálogo ahora tiene que hacerlo ahí usted mismo”. Yo me lo estoy planteando pero aún no lo veo claro del todo precisamente porque todavía el paradigma no ha cambiado, la introducción de las tecnologías no ha llegado a todas las capas y a todos los segmentos por igual. Mi posición es que nuestra primera obligación es ofrecer nuestros servicios al mayor número de usuarios/clientes posibles y la segunda que esos servicios les satisfagan lo mejor posible. No creo que sea una cuestión tanto de derechos a recibirlos de una u otra forma… ¿cómo lo quiere la mayoría?
Estrategia. Bueno, yo tenía un objetivo, una meta como dice Javier en su símil de viaje a Berlín. Mi idea era llegar a los usuarios que no podían acceder a la intranet del hospital para consultar la web de la biblioteca. Y eso lo comento en el apartado “sobre el blog“. Pero también era consciente de que el blog sería visible para gente que en principio no es usuario real ni potencial de mi biblioteca, que nunca utilizarán sus servicios, pero sí pueden beneficiarse de la información. Así que la estrategia para seguir teniendo usuarios era intentar actualizar más o menos a menudo con información útil o interesante. Y el objetivo se ha ido cumpliendo. De hecho, el número de usuarios que utiliza los servicios de la biblioteca ha aumentado tanto que muchas veces no tengo tiempo de actualizar el blog con la frecuencia que quisiera, pero ante todo son mis usuarios y el servicio que les debo. Estoy utilizando la web 2.0 para potenciar mi biblioteca, no la biblioteca para potenciar la web 2.0. Eso sí, como me encanta toda esta historia, no dejo de apuntarme sitios, herramientas y gente a la que luego daré salida a través del blog.
Y la reputación. Bueno, yo copio cosas, igual que me copian a mí, supongo. Pero procuro citar la fuente. Utilizo mis RSS para encontrar información que luego publicaré y normalmente en la misma entrada del blog pongo un enlace a la web de donde he sacado esa información. Creo que es algo que nos beneficia a todos, porque así no doy sólo mi información, sino que abro las puertas a encontrar más cosas relacionadas con un mismo sector o un mismo tema.
Como dice Javier, el objetivo es inamovible -más o menos-, pero la estrategia ha de variar según las necesidades propias o las de los usuarios.
Es muy necesario el poder elaborar una estrategia respecto de las redes sociales. Es muy necesario establecer una planificación para poder encauzar el camino que hemos de seguir.
Debemos considerar que es muy importante la cuota de participación que se otorga al usuario a la hora de definir esta estrategia, ya que ellos podrían orientar hacia los servicios o recursos que demandan, y que podrían ser integrados.
Hola
En un mundo interrelacionado y cada vez más transparente, nuestra reputación es nuestro mejor y mayor activo. El perderla puede significar perder todo aquello por lo que hemos luchado tanto, a nivel personal como colectiva. Por lo que con la revolución de la Web 2.0 (estadio de internet en el que nos encontramos), todos los que no estén al tanto de las nuevas reglas del juego y carezcan de una estrategia online propiamente estudiada y definida están poniendo en juego su reputación y su credibilidad, siendo este un nuevo y fundamental punto a tener en cuenta a la hora de crear estrategias de marketing y comunicación en Internet.
Uno de los puntos clave para el análisis, creación y desarrollo de un proyecto de éxito en Internet es haber desarrollado previamente una estrategia para definirlo a corto, medio y largo plazo, así como también las necesidades de la unidad informativa. De esta forma ofrecemos la garantía de conjugar en nuestros trabajadores toda la experiencia, conocimiento, creatividad, tecnología, profesionalidad e innovación.
La creación de conocimiento sobre usuarios y clientes permite la mejora del rendimiento de las campañas de marketing puesto que permite realizar paulatinamente acciones micro segmentado con un retorno altísimo y una mayor fidelización del cliente.
Precisamente en mi unidad informativa estamos en la fase de análisis y organización de un proyecto basado en la Biblioteca 2.0, o sea comenzamos a gatear en este medio.
Saludos a todos