Comunidad, Promoción de servicios de inf. en redes sociales (2009)

Persofesionales

La mayoría de los que trabajamos delante de un ordenador conectado a internet somos usuarios de una o varias redes sociales. Cada una de ellas ha sido puesta en marcha para atraer un cierto tipo de público y unos usos asociados, pero la realidad casi nunca es 100% fiel a este propósito inicial. Algunos ejemplos:

  • Facebook: fue creada para conectar a estudiantes de un ámbito muy determinado (la Universidad de Harvard), pero con el tiempo su uso se ha ido abriendo hasta llegar a la situación actual en que se permite la entrada a cualquier persona. Así pues, de un uso básicamente académico (o cercano) se ha pasado a una realidad en la que cabe de todo: relaciones familiares, reencuentro con antiguos compañeros de estudios o de trabajo, compartición de las fotos de la última salida nocturna, relaciones con los clientes (o usuarios)..
  • Linkedin: pensada como una red de relaciones profesionales, en este caso la evolución no ha sido tan extrema como la de Facebook. De todos modos, sí que ha añadido alguna característica encaminada a restarle formalidad copiando de Twitter: el espacio de estado (donde uno puede contar en lo que está trabajando, o no, en un momento determinado).
  • Twitter: en este caso hablamos de una red creada con un propósito, digamos, festivo: que los integrantes cuenten lo que están haciendo en cada momento. Desayunando leche con madalenas o me voy corriendo al baño que no llego podrían ser dos ejemplos. Pero pese a que muchas personas lo usan en este sentido, otras le han encontrado otras utilidades menos ligeras como compartir recursos de interés o narrar eventos.

Es muy difícil construir compartimentos estancos en internet porque cada vez lo es más también en la vida de cada uno. En mi caso, por ejemplo (os recuerdo que soy de los que trabaja frente al ordenador), ¿cuándo termina el trabajo y empieza el ocio, o al revés? La realidad es que a veces la distinción está muy clara, pero otras veces no tanto y en ocasiones simplemente uno y otro espacio se mezclan sin solución.

Pero esa realidad… ¿cómo se plasma en las redes sociales? Si visitáis mi perfil en Twitter o en Facebook veréis que les doy un uso completamente persofesional; la razón es que mi faceta personal y la profesional están mezcladas en una misma buena parte del tiempo. Porque… ¿dónde termina el Javier profesional y dónde el Javier persona? ¿Debo comportarme de una forma distinta cuando estoy trabajando y cuando no? ¿Los que comparten conmigo intereses profesionales, ¿son aptos para compartir también la mesa de un restaurante? ¿En el trabajo solo se puede habar de trabajo? ¿Si hago comentarios en tono de broma en Twitter puedo perder algún cliente? ¿Pueden mis amigos mandarme a freir espárragos si descubren (porque lo he dicho en Twitter) que me interesan artículos como El índice sintético y el análisis de sangre?

Llegados a este punto del texto ya no tengo claro si sé quién soy, si sé de qué estoy escribiendo, si me quedan amigos o si alguien va a tener suficiente paciencia como para leer la palabra arroz sin venir a cuento y seguir adelante con este texto. Pero el caso es que me interesaba crear un poco de desorden en el texto porque me gustaría suscitar un poco de reflexión en torno a este tema. Por eso os hago algunas preguntas:

  • ¿Mezcláis contactos personales y profesionales en las redes sociales donde participáis?
  • Si los mezcláis, ¿evitáis según qué actividades que os parece que os podrían perjudicar laboralmente?
  • ¿Creeis que este tema está bien solucionado en las redes sociales de internet? Si es que no, ¿tenéis soluciones?
  • ¿Debería yo dejar de decir públicamente cosas como no voy a permitir que village people se cuele en mi spotify para no perjudicar mi imagen profesional?

En resumen… personal / profesional VS persofesional… ¿con qué os quedáis?

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