La mayoría de los que trabajamos delante de un ordenador conectado a internet somos usuarios de una o varias redes sociales. Cada una de ellas ha sido puesta en marcha para atraer un cierto tipo de público y unos usos asociados, pero la realidad casi nunca es 100% fiel a este propósito inicial. Algunos ejemplos:
- Facebook: fue creada para conectar a estudiantes de un ámbito muy determinado (la Universidad de Harvard), pero con el tiempo su uso se ha ido abriendo hasta llegar a la situación actual en que se permite la entrada a cualquier persona. Así pues, de un uso básicamente académico (o cercano) se ha pasado a una realidad en la que cabe de todo: relaciones familiares, reencuentro con antiguos compañeros de estudios o de trabajo, compartición de las fotos de la última salida nocturna, relaciones con los clientes (o usuarios)..
- Linkedin: pensada como una red de relaciones profesionales, en este caso la evolución no ha sido tan extrema como la de Facebook. De todos modos, sí que ha añadido alguna característica encaminada a restarle formalidad copiando de Twitter: el espacio de estado (donde uno puede contar en lo que está trabajando, o no, en un momento determinado).
- Twitter: en este caso hablamos de una red creada con un propósito, digamos, festivo: que los integrantes cuenten lo que están haciendo en cada momento. Desayunando leche con madalenas o me voy corriendo al baño que no llego podrían ser dos ejemplos. Pero pese a que muchas personas lo usan en este sentido, otras le han encontrado otras utilidades menos ligeras como compartir recursos de interés o narrar eventos.
Es muy difícil construir compartimentos estancos en internet porque cada vez lo es más también en la vida de cada uno. En mi caso, por ejemplo (os recuerdo que soy de los que trabaja frente al ordenador), ¿cuándo termina el trabajo y empieza el ocio, o al revés? La realidad es que a veces la distinción está muy clara, pero otras veces no tanto y en ocasiones simplemente uno y otro espacio se mezclan sin solución.
Pero esa realidad… ¿cómo se plasma en las redes sociales? Si visitáis mi perfil en Twitter o en Facebook veréis que les doy un uso completamente persofesional; la razón es que mi faceta personal y la profesional están mezcladas en una misma buena parte del tiempo. Porque… ¿dónde termina el Javier profesional y dónde el Javier persona? ¿Debo comportarme de una forma distinta cuando estoy trabajando y cuando no? ¿Los que comparten conmigo intereses profesionales, ¿son aptos para compartir también la mesa de un restaurante? ¿En el trabajo solo se puede habar de trabajo? ¿Si hago comentarios en tono de broma en Twitter puedo perder algún cliente? ¿Pueden mis amigos mandarme a freir espárragos si descubren (porque lo he dicho en Twitter) que me interesan artículos como El índice sintético y el análisis de sangre?
Llegados a este punto del texto ya no tengo claro si sé quién soy, si sé de qué estoy escribiendo, si me quedan amigos o si alguien va a tener suficiente paciencia como para leer la palabra arroz sin venir a cuento y seguir adelante con este texto. Pero el caso es que me interesaba crear un poco de desorden en el texto porque me gustaría suscitar un poco de reflexión en torno a este tema. Por eso os hago algunas preguntas:
- ¿Mezcláis contactos personales y profesionales en las redes sociales donde participáis?
- Si los mezcláis, ¿evitáis según qué actividades que os parece que os podrían perjudicar laboralmente?
- ¿Creeis que este tema está bien solucionado en las redes sociales de internet? Si es que no, ¿tenéis soluciones?
- ¿Debería yo dejar de decir públicamente cosas como no voy a permitir que village people se cuele en mi spotify para no perjudicar mi imagen profesional?
En resumen… personal / profesional VS persofesional… ¿con qué os quedáis?





Yo creo que es dificil separar la vida profesional de la personal. De todas maneras si encuentro razonable preocuparse por la reputacion profesional.
Respecto a lo de usar spotify no creo que perjudique tu imagen profesional, salvo tengas entre tus clientes a la SGAE
en mi caso uso el facebook y el tuenti. El tuenti es meramente personal, en el cual comparto experiencias y comentarios con mis amigos.
y el facebook a pesar de que lo uso bastante menos, tengo tanto amigos como compañeros de trabajo y comparto información tanto lúdica como profesional, todo dentro de unos límites.
Pienso que nadie compartiría ninguna información que pudiese perjudicarle profesionalmente de la misma manera que no tendría comportamientos o comentarios en el lugar de trabajo.
Y sólo se comparte la información que cada uno quiere que se sepa de él, así que nosotros somos los que escogemos lo que nuestros amigos y compañeros de trabajo queremos que sepan de nuestra vida personal.
Uso Tuenti de forma personal y el Facebook de manera polivalente. Tengo contactos personales -la mayoría- pero también profesionales, especialmente aquellos relacionados con el tebeo(guionistas, ilustradores, fans, bibliotecarios fans) ya el cómic tiene gran peso en mis quehaceres cotidianos. No me corto un pelo a la hora de expresar tanto que “la resaca debe ser reconocida como enfermedad laboral” como que estoy en la “plataforma pro-premio príncipe de Asturias para Carlos Giménez”. Mi perfil es público porque sólo comento intrascendencias. Soy bastante celosa de mi vida privada, ni siquiera tengo blog personal. Ojo: no por pensar que profesionalmente me afectaría: en absoluto. Pero mis cuitas y mondo bizarro , para los íntimos.
Buen día a todos! .
Muy interesante la reflexión,…
personalmente creo que el uso de las redes sociales para temas profesionales es una conducto más amigable, (y no me refiro a la usabiblidad), que los foros profesionales, las listas de distribución especializadas u otros conductos de este tipo donde se intercambia información profesional entre los participantes, y donde queda fuera de lugar soltar un “jarl, te das cuen”, o “esta mañana me duele mucho la cabeza, no sé si podré aportar nada nuevo, pero vosotros decidme, decidme cosas”… Así que sí, las sedes personales de cada cual en las redes socilaes, mi twitter, mi facebook, son la representación social del yo, algo distinto a la participación como profesional en ágoras profesionales virtuales, así que no queda otra que convertirse en una cuestión persofesional y no sólo profesional. Otra cosa es el alter ego virtual que nos permite ser otros en redes sociles donde soltamos el fan de village people, o similares, que todos llevamos dentro. En cuanto al encasillamiento de las distintas herramientas de las redes sociles en determinados perfiles, para poder ofrecer aquellas alertas informativas o aquella información que sea pertinente, pienso que aunque en general tendamos a decir que el twitter es más para adolescentes y el facebook más usado por adultos, (por poner como perfil la edad), la realidad no es esa, no tiene por qué, en ese sentido para hacernos con las redes sociales podemos desde la biblioteca hacer un estudio de nuestros “socios”, de los que sí conocemos el perfil, (edad, ocupación y hasta consumos de información), crear varias plasmaciones de respuesta a esos perfiles en plataformas 2.0 e invitar a los socios con el mismo perfil a participar en la plataforma que hemos hecho para ellos. Serán ellos quienes entre sus amigos, (que tendrán el mismo o parecido perfil), difundan el servicio de la biblioteca, Partiremos de un estudio local, palpable, de usuarios, para llegar a los amigos y conocidos de estos.
Utilizo facebook para temas profesionales, o lo intentamos (elegimos Facebook por “culpa” de Didac Margaix-Arnal- “Las Bibliotecas universitarias y Faceboook” EPI, v17,n6). No es que no mezcle, es que casi no tengo vida digital más allá del trabajo. Seguro que una implicación mas entusiasta sería mejor para la comunicación que un frio perfil institucional - comunicación entre “personas”- pero a mi no acaba de engancharme ni puedo dejar de ver el lado oscuro del invento. ¿Se puede ser Bibliotecario 2.0 sin ser persona 2.0?
Uso -y no mucho- facebook de forma completamente personal. Supongo que si lo usase profesionalmente tendría otro perfil, el de la biblioteca.
Creo que tiene mucho que ver como nos comportamos cada uno, yo no admito a compañeros de trabajos que se quieren conectar conmigo trámite facebook sólo porque nos “conocemos”… Y tampoco me fio de estas redes, no subo fotos porque no me queda claro de quien son los derechos una vez colgadas, por ejemplo.
Ja,ja,ja… buenísimo ¡si señor!. Creo que está muy complicado, yo he intentado separar un poco el aspecto profesional con el personal, pero eso implicaba no admitir como “amigos” a uno de los dos sectores, al final lo tengo todo mezclado y pienso.. con las prisas que tenemos todos, no creo que nadie se entretenga en cotillear.
No obstante hay que reconocer que con el uso de las redes sociales la desinhibición crece y realmente descubres que tu estado le importa a menos gente de la que uno piensa.
Conclusión: Internet realmente nos hace libres.
Javier, ante todo debo decirte que, como si estuviésemos en un Facebook cualquiera, me declaro fan absoluta del término “persofesionalidad”. Voy a proponerlo a la RAE para su estudio…Yo,personalmente, no creo que el hecho de quitar hierro a los comentarios profesionales les quite, a la vez, rigor y seriedad. La intrascendencia, por sí misma, me parece bastante compleja.Disfruto tanto leyendo el twit de Enrique Dans en el concierto de AC/DC como aprendiendo en su blog. Y he “conocido” o me he puesto en contacto con gente francamente interesante.Ahora bien, yo muestro, tanto de mi trabajo como de mi vida, lo que a mí me interesa. No en vano, creo, mal que nos pese, que en Facebook, Tuenti, Twitter o donde queráis no dejamos de ser avatares de nosotros mismos. Y la vida personal, por lo menos en mi caso, la comparto con quien yo quiero.
Gracias. En ese caso posiblemente reciba pronto un amable burofax de la RAE o algo así :-P
Ahora bien, yo muestro, tanto de mi trabajo como de mi vida, lo que a mí me interesa.
Correcto. Pero eso en Twitter, en Facebook, en una conversación con la vecina delante del portal o con la propia madre. ¿Sí? :-)
“Con Internet me acuesto, con Internet me levanto, la Twittermanía, y el Facebook Santo”
Esta es una muestra de una oración moderna… :-)
La pregunta de Javier sobre los “persofesionales” (¡al secretario de la Academia vas a ir como insistas!) y como usamos las redes sociales pues parece que su uso es igual o casi para todo el mundo: mezclamos vida personal y profesional.
Yo, sin embargo, pongo mucho menos énfasis en lo profesional, que procuro evitarlo salvo excepciones, que en lo personal puesto que mas bien uso las redes para mis aficiones literarias y cinematográficas o para tener contacto con familia y amigos.
Pero, dicho esto respondiendo a la pregunta de Javier L, quiero decir que deberíamos tratar de otros temas en esta “Comunidad de prácticas”, no en la reputación (o la “mala reputación”) de los perfiles personales que tenemos registrados en los SRS sino en la reputación de los páginas y grupos vinculados a los servicios de información creados en las mismas. ¿No?
Me encanta la oración de José Vicente…me la apunto para los momentos de rigor profesional…:-)
Javier, siempre mostramos lo que queremos. La transparencia es un bien muy relativo. Pero bueno, ahí quizás entrásemos en otro tipo de discusión. Con respecto a la reputación buena o mala, creo que hay una cuestión, lógica, relativa a los contenidos. Pero también hay mucho desconocimiento a priori sobre las posibilidades buenas o malas que hacen a los profesionales desestimarlas de antemano. Perdón, a los perpofesionales (el palabro me encanta)
De acuerdo, pero… si las individualidades forman el colectivo (biblioteca)… ¿tiene algo que ver? ¿Afecta lo que haga un trabajador de X en la reputación del lugar donde trabaja?
Dependerá de lo mucho o poco que sea posible relacionar a ese alguien con esa institución, seguramente. ¿O no? Quizá estoy completamente equivocado, pero yo creo que sí tiene relación.
Una cosa es trabajar para crear una imagen positiva de nuestra biblioteca, otra cosa cuidar nuestra imagen como profesionales, otra mostrar ciertas parcelas personales (nuestras opiniones, nuestras aficiones) y otra compartir nuestra intimidad.
Creo que los tres primeros aspectos pueden mezclarse sin perjudicar la imagen de nuestro centro o la nuestra. Exponer la intimidad ya es otra cosa y dependerá de la importancia que cada uno le dé.
Personalmente, de momento, he intentado separar los aspectos profesionales de los personales pero cada vez me cuesta más. Mi intimidad, sin embargo, ni creo que tenga ningún interés para nadie ni me apetece mostrarla.
No creo que pase nada por intercalar algún detalle de nuestra vida privada en cualquiera de nuestras parcelas profesionales en Internet, muchas veces ayuda incluso a dar una imagen más cercana y afable. De todos modos sí que creo que es importante cuidar nuestra imagen (nuestra “marca personal” y la de nuestra “empresa”) y pienso que debería incluso considerarse un aspecto importante dentro de la alfabetización digital (los jóvenes, por ejemplo, parece que no la cuidan demasiado).
Veo un problema en las redes sociales y es que nuestra imagen no depende sólo de nosotros mismos sino también de lo que hablen o expongan de nosotros los demás. ¿Cómo controlamos o cómo manejamos esto? Es un tema que espero que se trate aquí.
Javier,cierto… Me lo voy a pensar, y estoy pensando también en lo que dice Ana,
Ana: se tratará :-)
Hola a todos!!!
Muy interesante tu reflexión, Javier, a la vez que divertida. Desde mi punto de vista creo que no merece darle tantísimas vueltas, como ha dicho algún compañero, cada uno expresa en sus redes lo que quiere que se sepa.
En mi caso utilizo Tuenti, para cuestiones más personales, y Facebook que en un principio arrancó con objetivos profesionales pero que poco a poco se ha ido entremezclando con el entorno personal. En alguna ocasión lo he pensado pero… en este caso, ¿qué haces? ¿Rechazas invitaciones? ¿lo cancelas y abres otro y vuelta a empezar?
Lo único que sé es que cada uno es como es, dentro y fuera del trabajo y reflejar algunas condiciones de tu personalidad en la red social no tiene por qué implicar un perjuicio en el trabajo, y si se diera el caso pues… yo no estaría de acuerdo.
Un saludo a todos!!!
Interesante la reflexión.
Personalmente pienso que no es lo mismo el perfil en facebook de una biblioteca que el de el propio bibliotecario.
Respecto a la pregunta de Javier, creo que cada vez más se recurre a Internet para cualquier consulta, no se el resto pero yo tengo un “tic”: me ofrecen algo y lo primero que hago es pedir referencias a mi “amigo” Google. Esa estrategia cada vez es más utilizado no sólo por responsables de RRHH sino por todo el público en general. Es por ello que: ¿hasta qué punto es beneficioso para una empresa o una persona el hablar de la enooorme resaca que ha tenido el dia anterior?
Está claro que todo el mundo tenemos contactos “persofesionales”, pero opino que ahí entra lo que comentan otros compañeros: tu eliges lo que publicas.
Conclusión: “persofesional” sí, pero con sentido común.
Respondo a las preguntas del profe de hoy:
¿Mezcláis contactos personales y profesionales en las redes sociales donde participáis? Sí, sin duda y lo que es peor, mezclo contactos que hablan distintos idiomas y a veces no me entero de lo que me dicen los nórdicos, por ejemplo. Creo que esa es la esencia, mezclar, si no, abandonas (eso me ha pasado a mí con linkedin, que no lo uso).
Si los mezcláis, ¿evitáis según qué actividades que os parece que os podrían perjudicar laboralmente? Sí, siempre pienso antes y elimino lo que parece que me podría perjudicar de cara a mis jefes, todo ello dentro de la mayor naturalidad posible … siempre lo he hecho cuando opinaba de viva voz… ¿por qué no en la red?
¿Creeis que este tema está bien solucionado en las redes sociales de internet? Si es que no, ¿tenéis soluciones? Sí, me parece que así debe ser para que tenga sentido y se usen, es la peligrosa base de todo esto. ¿Que porqué digo peligrosa? Porque que se mezcle por el mismo canal ocio/trabajo, privado/público, propio/ajeno o comunicación/expresión es bueno y malo a la vez… o ¿es que estamos dispuestos a trabajar sin cobrar y a trabajar más de 8 horas al día, por ejemplo?. Esto nos lleva a un mundo donde hay que repensar conceptos, por ejemplo la propiedad intelectual… a un mundo tb de control y descontrol con una cara positiva y otra negativa, todo en uno. Yo me inclino por ver lo positivo, pero hay que recordar que lo negativo está tb.
¿Debería yo dejar de decir públicamente cosas como no voy a permitir que village people se cuele en mi spotify para no perjudicar mi imagen profesional? No nunca dejes de decir “sandeces” Leiva, es lo que más me gusta de tus manifestaciones sociales jeje… y la sal de todo, sino no sería tan divertido leerte
Abrazos a todos
coincido con casi todos en vuestros comentarios: uso cada uno de estos sitios de redes sociales en función de los amigos que tengo allí. así tuenti exclusivamente personal, twitter “profesional”, facebook personal + profesional (pero sin tantas fotos como en tuenti, por ejemplo).
Hola, colegas,
Pues mira, me inclino por no mezclar la vida personal con la profesional.
Tajantemente utilizo las redes sociales para los contactos profesionales… Eso sí, siempre trato a mis contactos con un tono de amistad y cercanía, !Claaaaaro!
¿Para los más allegados? El Mess, un cafelito en el bar, correo, llamada, etc.
Intento separar mi vida privada de la profesional, no soy partidaria de mezclar. Me gusta compartimentar y cada cosa a su sitio. Claro, que para gustos y opiniones…no hay nada escrito.
Un abrazo,
“Tarraconesis ets”
Hola a tod@s
Yo personalmente utilizo indistintamente, tanto para temas profesionales como personales. La verdad, no sé si es porque tengo una vida personal demasiada sosa o que, pero no tengo nada que esconder. Por ello, no me importa mucho que se vea facetas de mi vida que no aparecen en mi vida laboral. No creo que me pueda perjudicar demasiado mi circulo de amigos a mi vida profesional.
Claro que los mezclo. Bueno, es que algunos de mis compañeros de trabajo tambien son amigos y me voy de cena con ellos y a nadie parece extrañarle. También ha habido gente que he conocido de congreso y luego nos hemos hecho amigos, tampoco parece extrañarle a nadie.
Eso si, cuido bastante los comentarios que hacen amigos. Todos hacemos cosas que no queremos que se entere nuestra madre. Pero es más prudencia que otra cosa.
A veces me han reñido por mezclar cosas personales y profesionales, pero yo soy tal cual. Entiendo que a mucha gente yo no le interese como persona, sólo como profesional… pero para eso ya tengo el blog. El FB es para los amigos: algunos más superficiales, otros más intimos, unos del trabajo, otros del pueblo, unos empiezan siendo profesioanles y acaban siendo personales…
Podria poner algunos ejemplos de gente que tiene esos perfiles muy bien separados, pero incluso en esos acaban mezclándose.
Hay que hacer constar que hay perfiles personales en Facebook que no son personales sino “institucionales”.
Muchas bibliotecas primero han creado en FB, no una página o un grupo, sino un perfil con datos de la institución y a partir de ese perfil han creado entonces la página de la biblioteca.
Los administradores de las páginas en FB están siempre ocultos, no así los de los grupos, y mas ocultos en el caso de haber sido creadas a partir de un perfil “institucional”.
Os invito a repasar los “admiradores” de la página de esta Comunidad de prácticas en FB: aparecen un número considerable de bibliotecas.
Siguiendo la pista esos “admiradores” a su vez tienen, en su perfil, “amigos” que pueden responder a un perfil personal o a otro perfil “institucional”. Les llamo institucionales porque no sé como hacerlo.
Pues sería bueno, dado que estamos en una comunidad de prácticas para promoción de los servicios de información en las redes sociales que las personas que están detrás de esos perfiles institucionales nos expliquen por qué han creado necesarios crearlos. Y por qué han creído necesario crear las páginas de las bibliotecas en FB a partir de ese perfil y no del suyo personal.
Hola:
Como la mayoría de los aquí leyentes empecé con Twitter, Fb, Linkedin…por motivos profesionales; sucede que mi profesión me apasiona y se mezcla con mi vida personal: como bibliotecario soy un animal (;-)) social.
Defiendo el uso no previsible de la tecnología (ese que nos dice que una tecnología es para lo que cada cual necesite) y por eso tengo tres perfiles twitter (uno personal, dos institucionales…que no mezclo) y entiendo/uso los SRS como herramientas “personal/profesional no institucional” para aprender.
Creo que no debemos confundir lo personal (con todos sus matices…tenemos amigos de la infancia, de la Uni…y de otras bibliotecas) con lo institucional. Y de la misma manera que en la vida real sabemos elegir el registro adecuado para conversar con las personas creo que con estas herramientas podemos optar por el tono/registro oportuno para cada momento. Eso sí, no mantengo un perfil FB de la biblioteca…pero ese es otro debate
La lectura del post y de los comentarios al final del día me hace mezclar las cosas como mezclaría el gin & tonic que me gustaría tomarme (¡y esto es una declaración de intenciones pero.. perse.. prose.. sofoniales!).
La mezcla, decía Mª Jesús, es la sal del guiso: si yo, a través de las redes sociales, sólo contactara con bibliodocus que sólo hablaran de bibliodocueces, en tono serio y profesional, me borraba. Afortunadamente cuento entre mis contactos con gente que no tiene nada que ver con bibliodocus (escritores, libreros, editores, cuentacuentos, una hostelera rural, las ex-canguros de mis hijas, un amigo exiliado y poeta…) y con muchos bibliodocus que mezclan en sus comentarios, notas y enlaces sus lecturas y aficiones profesionales con las lúdicas, cómicas, épicas y gastronómicas (que a veces pueden ser más interesantes que las otras).
Por otra parte, y mezclo aquí mis ideas, lo de la reputación digital me ha hecho pensar y acordarme de varias cosas:
- Yo tuve que cerrar, hace años de esto, un blog irónico-festivo porque, aunque escribía con mi identidad secreta, se traducía en una burla a la profesión y a la institución que me tenía en nómina, y a cuya reputación podía afectar. Se trata aquí, por tanto, como ya se ha mencionado, de la reputación digital de la institución medida por lo que publican sus empleados (incluso en su tiempo libre).
- Si vas a comprar un piso, pedir un crédito (¡buscar trabajo ni te cuento!) o actividades así de onerosas, me consta que te buscan antes en la red que en los ficheros de morosos o el registro de certificados de buena conducta que tiene el Mº del Interior. De modo que comentarios personales sí, siempre, pero no hagas mención a tus impagos, tus jefes o tus resacas lamentables.
- Noticias recientes sobre los jóvenes y las redes sociales, el debate abierto por Paco López en IWETEL sobre un anuncio amedrentador, y algo que leí en el blog de Nieves González hace meses me hace pensar: ¡nuestros usuarios, bibliotecarios públicos o universitarios, necesitan cuidar su reputación digital! ¿Por qué no intervenimos introduciendo este tema en la alfabetización digital + informacional? ¿Es acaso descabellado que enseñemos a los más jóvenes a usar las redes sociales? No sé si se habló de ello en las Jornadas CRAI.
En resumen, que me quedo con la mezcla de personal y profesional, pero evito ciertas cosas que me puedan perjudicar profesionalmente (a mí o a mi institución) y que dejo para mis identidades secretas.
Otra vez me quedó muy largo. A ver si mañana comento tempranito y tengo menos prosodia. Disculpas.
Pienso que siempre hay cierta mezcla persofesional en la vida, por que en el trabajo siempre se han comentado temas personales y viceversa. Pero esto de las redes sociales le da una nueva dimensión, ¿no?, permite expandir tanto la comunicación que puede parecer que controlamos a quien le llega, pero no ser así. Una cosa que me llama la atención de Facebook es ese espíritu cotilla, cuando el sistema te avisa de que alguien está hablando de tí o te ha etiquetado en una foto; ja, ja, podría utilizarse para sacar la lista de morosos de libros.
Como muchos de vosotros, me resulta difícil separar lo profesional de lo personal, velando siempre por mi intimidad. El uso de las redes sociales es similar al de las redes que mantenemos en nuestro día a día: cambiamos de registro según el interlocutor, sabemos qué podemos decir y qué no, con quién hablamos y cómo podemos mezclar y hacer interrelacionarse distintos amigos/colegas/familia para enriquecimiento de todos, diversión, aprendizaje…etc.
Cuando trabajo me resulta difícil prescindir de mis opiniones, mis principios, mi experiencia y así es también en el facebook.
Hola, todos mezclamos, profesional/personal porque como humanos interactuamos en el àmbito público y privado (esto empieza a parecer una reflexión filósofica). Ahora bien el porcentaje en esa mezcla es lo que cambia de unos a otros y lo que nos hace ser más o menos prudentes o consecuentes, según el medio en el que estemos. Como ya habeis dicho antes, cada uno muestra lo que le interesa.
Saludos
Gracias por tu árticulo Javier: Persofesionales
Te queria pedir amistad pero me porto mal en FB y no me deja. La solución mandarte este comentario.
Yo FC lo uso profesionalmente creando un personaje de ficción. Pero hay momentos en el que, el fragor de la batalla sentimental deja paso a roces electrónicos.
Ya estamos en medio de la reputación on-line.
Os mando un saludo y os invito a visitar y compartir el experimentoweb 2.0
http://www.chichovalentino.es
Creo importante diferenciar los perfiles.
Es decir, si es un perfil profesional se debería mirar un poco más lo que decimos , aunque siempre considerando que será subjetivo.
Por otro lado, si es personal, es mucho más informal y entrarán otro tipo de comentaríos, no solo nuestros sino de nuestros contactos, referidos a nuestra vida personal o actividades personales.
De todas formas creo que es muy díficil separar nitidamente ambas cosas
Yo utilizo Facebook única y exclusivamente de manera profesional, lo que no ha impedido que un par de contactos personales “se hayan hecho amigos de la biblioteca”.
En cualquier caso trato de no mezclar mi vida personal en las redes sociales que, como en este caso, utilizo para interaractuar con mis colegas de profesión…aunque es realmente complicado “cogerle la medida” y no saltar al campo de lo personal.
Interesantísima esta reflexión y los comentarios, sin duda es un tema a plantearse.
Como todo en la vida, las cosas las empiezas con un objetivo. Yo que soy primeramente usuaria de Facebook, empece por mantenerme en contacto con mis conocidos y recuperar gente que se me había quedado atrás, pero pronto conoci la posibilidad de entrar en contacto con gente de la profesión a la que leía habitualmente. Así, mi perfil se convirtio mayoritariamente en profesional, pero a día de hoy, con toda la parentela por contactos, es completamente “persofesional”. Al final se te va un poco de las manos y todo se mezcla, pero no tiene porque ser malo.
A mi me sucede como a Fernando Juarez, que mi profesión me apasiona y por ello el 70% de las cosas de las que hablo en mi perfil tienen que ver con las bibliotecas o los archivos.
No es que pretenda que mi perfil sea profesional, es que soy así. Lo mismo hablo de folksonomías que de que tengo el coche en el taller. Somos personas no? además creo que nuestra profesión nos obliga a estar muy pegados a la realidad y a la gente en general, y por ello creo que no nos beneficia nada una imagen fria y distante.
Todo en su justa medida, voto por “persofesional” para la nueva edición del Diccionario de la RAE ;)!!
Yo utilizo facebook para tener contacto con mis compañeros del trabajo y he ido agregando algún amigo, me sirve para seguir en contacto con mis amigos y para informarme sobre cualquier evento que me pueda interesar profesionalmente. Tb. introducto asuntos personales porque es humano creo yo, pero vamos nunca como cuando estas en compañía de un amigo que tratas temas que nunca utilizaría a través de esta herramienta.
Creo que en las relaciones por muy profesionales que sean siempre acaban apareciendo temas personales, comentamos un viaje, la travesura de un hijo, o el tiempo; y eso al final se agradece, porque tanto tema profesional agota a cualquiera. En las redes sociales, idem de idem. En cuanto a nuestro comportamiento en las redes sociales lo veo similar o idéntico a las relaciones presenciales, es decir, cada uno dice o expresa sólo aquello que quiere o no le importa que los demás conozcan.
[…] modelar nuestra reputación digital, pero como se había dicho en los comentarios de la entrada Persofesionales solo podemos controlar lo que nosotros decimos de nosotros mismos. Pero… ¿qué hacemos con […]
Yo uso los dos y mezclo cosas de mi vida con lo profesional, aunque a veces pienso que no debería. Estoy de acuerdo en lo que dice Ramón: ¿Se puede ser Bibliotecario 2.0 sin ser persona 2.0?
Esto muestra que la web es transparente.
Una buena manera de saber si se han mezclado es:
¿Cuantos de ustedes han usado el hashtag #3wordsaftersex en Twitter?
Yo también mezclo mis dos perfiles, pero considerando que todos somos lo bastante inteligentes para separar nuestras relaciones personales de las estrictamente profesionales, no creo que haya nadie de mi lado “profesional” al que le moleste que yo hable de mis gatitos en el muro del feisbú y no creo que a la hora de ofrecerme algún trabajo o proyecto me etiqueten como “la loca de los gatos”, y viceversa, a mis amigos “gatunos” personales, les importa bien poco cuando hablo o escribo sobre cosas profesionales, de todas formas casi estoy más de acuerdo en mezclarlos que en dejarlos separados, porque ¿no creéis que juntando los dos perfiles pueden surgir nuevas relaciones?, a mí me ha pasado…
¡Buff, que no llego!
En principio soy de los que piensan que no necesariamente el ámbito personal tiene porqué coincidir con el profesional, son parcelas distintas de nuestra vida. De la misma manera a nadie pretenderá que todos sus compañeros quieran irse de farra con uno. Es cierto que cada vez más hay una tendencia a fusionarse porque en el ámbito profesional se requiere habilidades sociales y capacidad de crear sinergias con los demás pero yo me pregunto ¿la faceta profesional le interesa a mis amigos?¿la faceta familiar le interesa a mis compañeros?¿y a mis usuarios? ¿No será que cuando se mezclan los intereses hay una buena parte de chismorreo o simple curiosidad?
Yo sigo prefiriendo mantener mi intimidad preservada de los ojos ajenos, y decido quien puede acceder a ella y quien no (para eso están los permisos) y cuando no quiero que alguien sepa algo simplemente no lo difundo a los cuatro vientos. Pero ese tipo de decisiones son personales y estan influidas por muchos motivos. Si hay algún mensaje que considero puede ser de interés a mis amigos y a mis compañeros de trabajo no tengo dudas en enviar el mismo mensaje tanto a unos como a los otros.
En un mundo ideal todos seríamos un ejemplo a seguir, procursores de la excelencia y nuestra fortaleza interior seria un signo de admiración para los que nos rodean, y nuestros superiores se regodearían de tenernos en sus equipos de trabajo (evidentemente que un trabajador “vinculado” a una institución la representa profesionalmente igual que Berlusconi)… ¿y no sería muy aburrido?
De todas formas creo que el primer anillo de relaciones independientemente del uso que hagamos está formado por las personas con las que nuestros intereses son más afines, compartimos los mismos valores y realmente tenemos una visión del mundo más cercana; también se pueden hacer buenas amistades en el trabajo. Luego vienen el resto de anillos que nos rodean y que pueden ser formados hasta por personas con las que tenemos contactos puntuales pero que siempre pueden echarnos un cable si lo necesitamos y viceversa (”Quid pro quo Srta. Starling”). En una charla de ayer (¿o era una conferencia académica?) uno de los ponentes subrayó que determinados círculos (¿una crítica velada a Linkedin?) son muy poco permeables a personas foráneas. Así es muy difícil que el conocimiento circule y eso no me parece bién aunque respeto esa postura, es la esencia de la lucha de clases.
A mi lo que me preocupa y no sé cómo expresar es que un usuario malinterprete una recomendación de David Urrea como una reomendación de la biblioteca. Lo que me puede gustar a mi no tiene porque coincidir con lo que recomiendo a mis usuarios con unos gustos y unas necesidades diferentes. Creo que pondré en mi perfil una advertencia del tipo: este perfil es personal, la biblioteca no se hace responsable de las opiniones y comentarios vertidos en él.
Es evidente que si decidiera mezclar mis contactos, haria un ejercicio de reflexión previo que seguramente conllevaría una ligera autocensura, algo que hoy por hoy no me apetece, así ya me está bién. No creo que eso pudiera perjudicarme laboralmente, pero por si acaso. Algunos de vuestros comentarios me sugieren que trabajáis en unidades ideales donde no hay problemas entre personas, donde todo el mundo se lleva bién, donde no hay críticas o cotilleos malintencionados, donde todo el mundo es superprofesional… en las redes sociales también se cometen los mismos deslices que en el mundo profesional, la diferencia es que normalmente se velan o se suavizan un poco, pero qué peligro el que pille el facebook y lo utilice como ventana donde desahogarse. ¡Incontinentes verbales, absténganse de utilizar las redes sociales!
Yo al contrario que María Magariños soy de los que bombardean con invitaciones a “conocidos” de toda clase. Bueno, muchos de vosotros ya lo habeis padecido, mil disculpas por mi entrometimiento. El motivo es que hay una herramienta poderosa de transmitir información y la información adecuadamente tratada es conocimiento. Si se crean redes de conocimiento me gustaría estar en ellas para aprender pero también para aportar lo que pueda y los demás consideréis de interés.
Jose Vicente: Amén!
El tema de los permisos es un poco complicado al principio pero es como todo, cuesta hasta que no coges experiencia. Si los Village People se cuelan en tu spotify no creo que te perjudique especialmente, pero si justo después tienes “I will Survive”, una canción de Bronski Beat y luego una de Tino Casal es posible que alguien lo considere una declaración de principios. Si no quieres salir del armario mejor no le des la llave a nadie. ¿Y a quien le importa lo que yo haga?¿Y a quien le importa lo que yo diga?
Una segunda reflexión es que cada acción conlleva una determinada reacción en los que nos leen. Seguramente todos los homóbofos radicales se borrarán de tu perfil. O como en el caso de Honorio puede traer consecuencias no deseadas, pero oye yo estoy contigo que debemos cultivar nuestro humor persofesional, ¿que hay de aquello de reirse de uno mismo?
Hola!…muy interesante la entrada y los comentarios al pie.
Yo creo que uno tiene una manera de vincularse, en todos los ambitos, lo que puede ocurrir es que determinadas personas saquen lo mejor y/o lo peor de uno. Pero al final uno tiene un origen y una historia detras, que ha ido construyendo esa manera de ser y estar en el mundo. Y eso se plasma en las redes sociales tambien.
En mi caso utilizo unicamente facebook y desde hace 6 meses. Estoy en una etapa exploratoria, y hasta el momento la mayoria de los contenidos que circulan en mi cuenta son del orden profesional o gustos personales, pero tambien contactos personales afectivos. Como note que se mezclaban mucho los contenidos y de una forma en la cual no habia armonia, me recordaba a la letra del tango “la biblia junto al calefon” …Tome la decision de retomar los canales de comunicacion tradicionales con las amistades y familiares:telefono,correo,chat, ir de visita, reunirme mas seguido…Creo incluso que asi se ve favorecido el vinculo con la parentela y amigos. Excepto que uno quiera mantener distancia.
Profesionalmente es una herramienta que recien comienzo a conocer y me fascina como es natural en un bibliotecario.
Saludos! Alejandra.
Vaya, parece que me adelanté un poco en mi comentario a la entrada anterior. Añado por ejemplo las distinciones que yo hago. Tengo dos cuentas en twitter, una de carácter laboral y otra de carácter personal que está cerrada sólo a quienes yo quiera dar acceso. Aunque siempre hay algún comentario personal en el perfil profesional y viceversa, procuro diferenciarlos todo lo que pueda. Y es que sí, muchas veces utilizo mi tiempo de ocio para cosas laborales, pero no quiero mezclar en exceso mi vida personal con la laboral porque, como se ha comentado antes, nunca sabes quién te está leyendo y lo que escribas en internet antes o después saldrá a la luz. De todas formas he de reconocer que el blog de mi biblioteca es el blog “de la bibliotecaria del hospital”, pero menos algún que otro comentario, es enteramente profesional.
¡Hola!,
Pienso que hoy en día es muy difícil separar lo personal de lo profesional, los dos están intimamente vinculados.
En las redes sociales se interactua en el ámbito de lo profesinal y en el ámbito de lo personal.
Se suelen vincular los dos con mucha facilidad.
Pero hay redes que se usan exclusivamente de relaciones personales, como Tuenti.
Más bien depende del tipo de red, a la hora de vincular los perfiles profesionales y personales.
Saludos
Personalmente me resulta imposible separar al 100 x 100 mi vida profesional de la privada, fundamentalmente porque como se ha apuntado ya antes mi trabajo forma parte de mi vida y a menudo me veo leyendo/buscando/publicando cosas del trabajo en mis horas libres. Y ademas no me importa!
Mis contactos profesionales, a los que conoci exclusivamente por temas de trabajo, son hoy alguno de ellos, buenisimos amigos. En mi red social de “amigos blogueros y demas parientes” que nacio como meramente profesional, aprovechamos cada congreso, jornada o curso para vernos, comer, salir y reirnos y podemos pasarnos 3 dias hablando de todo menos de trabajo.
Creo que en España tenemos cierto sentido del ridiculo de mezclar ambos aspectos, no ocurre asi en otros paises y Maria Jesus del Olmo seguro que puede hablarnos de esto mejor que nadie, pero en EEUU es normal que las webs de las bibliotecas y por tanto los perfiles publicos de estas en las redes sociales, lleven asociadas una pequeña presentacion, PERSONAL, de los bibliotecarios.
Incido mas en este tema, cuando en el IV Congreso de Publicas Jordi Graells incorporo a su familia entre diapo y diapo de su presentacion mucho dijeron que valor, yo nunca meteria a mi familia en medio de una presentacion de mi trabajo. Algo sin embargo que a todos nos guta ver y que denota cercania, acercamiento, normalidad… lo ismo sucede cada vez que veo al sobrino de Didac como parte de sus pepetes.
también soy de la opinión de que resulta muy complicado separar la vida y contactos profesionales de los personales, sobre todo porque, como ya se ha dicho, no son compartimentos estancos y con el tiempo se entrelazan y los que eran “solo” compañeros de trabajo pasan a ser amigos y también los que eran “solo” amigos, pasan a ser compañeros de trabajo. Además la energía y esfuerzos que pueden suponer mantener esos perfiles totalmente separados no depende únicamente de nosotros, y es precisamente en “los otros” donde está lo incontrolable, sobre todo a largo plazo y si tenemos una gran presencia en las redes sociales.
En los nativos digitales, o en aquellos que habrán tenido una presencia en las redes sociales desde los 15 años será dificil llegar a ver esta diferenciación, porque llevarán tanto tiempo siendo avatares que no podrán plantearse lo que nosotros hacemos ahora mismo: dónde y cómo poner el limite entre estas dos facetas de nuestra vida. Así que probablemente dentro de 15 años esta discusión sea intrascendente… o quizá sea mucho más relevante. Nosotros lo decidimos desde el presente y con vistas de futuro, pero ellos tendrán que hacerlo de forma prospectiva.
Dudo que Un alumno que accede a la universidad se plantee construir una identidad o perfil para ese entorno, por lo que profesores, compañeros y tutores de prácticas iran configurando su círculo. Círculos mucho más amplios que los nuestros, que siempre fueron limitados física y temporalmente. Supongo que algo parecido ocurre con los que fueron (fuisteis) pioneros en el mundo 2.0… aquellos que iniciaisteis un blog hace años y que, probablemente, no imaginasteis el impacto que ha tenido en vuestras vidas profesionales. Así que sí, creo que la alfabetización informaciónal y la concienciación respecto a la identidad digital es un punto importantísimo a desarrollar.
Y volviendo a las preguntas planteadas… aunque al principio me resistía, la verdad es que mezclo contactos personales y profesionales en fb, pero ni tengo muchos ni hago un uso activo de esta red, ni de ninguna otra. Me siento dividida, veo la importancia y utilidad de estos servicios pero también sus riesgos y para colmo no me resulta natural esta forma de interrelación.
En cuanto a lo que decimos publicamente en el ámbito digital creo que, sin dejar de ser nosotros mismos, si hay que ser conscientes de que puede tener consecuencias. 2 ejemplos, una amiga empezó a recibir felicitaciones por su estado de buena esperanza via fb antes incluso de haberselo dicho a muchos amigos y, más importante, sin haberlo comunicado en el trabajo… dejó por tanto de ser ella la que decidía a quién y cuando comunicarlo, para pasar a decirlo rápidamente para que sus jefes no se enteraran por otra vía. y el otro ejemplo el del blog externalidades.net, el autor decidió dejar de postear en su blog cuando un posible inversor se echó atrás por percibir descontrol en la empresa al leer su blog, un blog creado con el objetivo de contar como son las cosas en realidad.
http://externalidades.net/2009/04/21/miedo-cautela-y-otros-traumas/
Tenemos que tener presente el mundo en el que nos movemos: desgraciadamente la transparencia y la comunicación abierta no siempre son los valores más reconocidos en el mundo laboral. Y desde luego no sólo se valoran los aspectos profesionales, sino también los personales a la hora de tomar una decisión.
yo lo resumiría (desde mi punto de vista) con esta frase de Noemí:
No es que pretenda que mi perfil sea profesional, es que soy así
:-)
[…] Persofesionales […]
Hola
En primer orden, no participo en ninguna de las redes sociales, someramente en Facebook
Conocemos que la red social parte del usuario, la proliferación de Internet en la masa social hace que el acceso a la información digital sea mas fácil, más dinámica. Gran parte de la sociedad acostumbrada a navegar por Internet lo hace conectándose a estas redes que ofrecen servicios de información a la sociedad, logrando que estas personas se sientan por un lado más cercano y vinculado. Como todo, éstas aportan factores positivos y negativos, pero pienso que los negativos pesan mucho menos que los positivos, siempre que no se pierda la privacidad. Opino que todo depende del comportamiento de cada uno dentro del perfil establecido, además estoy casi segura que la mayor parte de las personas tendrán en cuenta la reputación de los grupos sociales a los que se vincula.
Por otra parte, a mi modo de ver si se quiere ser más profesional que persofesional, démonos a la tarea de crear nuestra Biblioteca 2,0. ¿Quién comparte con esta opción?
Saludos