En los últimos meses he detectado cómo muchas bibliotecas, editoriales y librerías se han lanzado a crear perfiles o grupos en las diferentes redes sociales (Facebook, Xing, o Twitter, entre otras) sin haber reflexionado previamente sobre cuáles son los objetivos de comunicación y marketing que quieren lograr con su presencia en estas plataformas.
Aunque aplaudo la iniciativa de estas entidades, creo que antes de lanzarse a crear perfiles en las diferentes redes sociales, los responsables de las bibliotecas deberían reflexionar sobre algunos aspectos básicos con el fin de evitar cometer errores y malentendidos a medio plazo.
Por ejemplo, las bibliotecas deberían preguntarse por qué quieren tener un perfil en las redes sociales. Algunas bibliotecas utilizan su presencia en una determinada red social para informar a sus actuales usuarios sobre sus actividades, mientras que otras aspiran a captar nuevos usuarios que no conocen la programación de la biblioteca. El enfoque y contenidos de cada uno de estos perfiles serán totalmente distintos.
Otra de las preguntas que deberían plantearse es ¿qué tipo de contenidos publicaremos en ese perfil? Uno de las prácticas más comunes que he detectado es que las bibliotecas divulgan en sus perfiles de Facebook o Twitter los mismos contenidos ya publicados en su propia web. Es decir, cortan y pegan el contenido y el enlace correspondiente en cada uno de los perfiles que tienen en la web social. Esta práctica tendría algún sentido si los usuarios de cada unas de estas redes fueran distintos, pero si son los mismos… creo que estaremos hartando al usuario al enviarle la misma información a través de dos o tres canales paralelos.
Las bibliotecas deben estar y participar en las redes sociales, pero antes de darse de alta en las mismas creo que deberían llevar a cabo un breve ejercicio de reflexión para determinar el tipo de contenidos y servicios específicos van a ofrecer en cada una de las redes sociales en las que participan.
Pregunta/debate del día ¿Crees que la biblioteca debería crear un contenido específico para cada una de las redes sociales o piensas que cada red social tiene un público diferente, y que por tanto, podemos publicar la misma información en cada canal?





Nuestros usuarios son estudiantes universitarios. De los 37 seguidores en Twitter que tenemos nos tememos que ninguno es de las titulaciones que se imparten en nuestras Escuelas. ¿Es así en otras bibliotecas universitarias? ¿en otras públicas?
Como no tengo mucha experiencia en este ámbito, probablemente me equivoque. Bajo mi punto de vista, en las redes sociales se debe evitar la información institucional que aparece en las webs, por lo que creo que se deberían publicar aquellos comentarios, impresiones, etc. que hagan sentir al usuario libre de decir lo que piensa tratando a la biblioteca de igual a igual y no de usuario a biblioteca. Con respecto a publicar diferente información en cada red social, me parece un poco complicarle la vida al usuario, que tendría que visitar muchos sitios diferentes para obtener toda la información que desea.
Veo muy importante la presencia de las bibliotecas en las redes sociales. Tenemos que tener en cuenta que hay una gran mayoría de personas (y posibles usuarios nuestros) que están en ellas y nosotros (como biblioteca) tenemos que salir a buscarles, llamarles la atención y decirles: ¡Ehh! ¡Qué estamos aquí! para que nos vean como un elemento, o amigo más, donde además ellos puedan obtener información.
Por otra parte tampoco veo mal que el contenido que se distribuya por las redes sociales sea el mismo que el de la página web ya que es posible que muchos usuarios solo y únicamente sean seguidores de la biblioteca a través de las redes sociales como facebook o twitter y no de la página “principal” de la biblioteca.
Bon dia,
Me parece absurdo que las bibliotecas deban de darse de alta en cualquier red social por pura moda o porque no se ha estudiado cual la que más se ajusta a tu organización y a los usuarios. Como comenta Javier Celaya se tienen que establecer prioridades y estudiar cual es la herramienta que más se adecua a la necesidad. Lo primero es descubrir la necesidades informacionales que impulsan hacia la elección de la red social. Posteriormente representar en papel los objetivos, medios que dispones, fases en las que vas a desarrollarlo, personal implicado, tiempo de dedicación, mantenimiento, etc. Posteriormente se elegirá la red más flexible (más representación, compatibilidad con otras redes, etc.), la que pueda llegar, mediante sus canales, a la mayoría de usuarios. Ya se sabe que no se podrá llegar a todos, pero creo que los mismos usuarios conocerán con la red de la biblioteca y serán ellos los se suscribirán.
Si me pongo en la piel del usuario y recibiese la misma información de la biblioteca por diferentes canales, primero me podría infoxicar y segundo me daría la impresión que no se ha elegido bien la herramienta de difusión.
Xus García
Creo que la respuesta a la cuestión que hoy nos plantea Javier Celaya es múltiple, dependiendo del tipo de biblioteca que estemos hablando.
Yo vengo del mundo de la biblioteca pública, aquella en la que la gente viene a “descambiar libros” o a “alquilar DVDs”, y donde todo este mundo de la web social es absolutamente desconocido (un poco lo que Mafi nos contó en un comentario anterior). Aún así, en nuestra biblioteca nos hemos lanzado a las redes sociales en general como un perro a su presa, es decir, con muchísimas ganas, ilusión y con plena confianza en que sería positivo para nuestra biblioteca, y de momento no nos hemos equivocado.
Es cierto que muchas veces reproducimos contenidos (aunque procuramos darle frescura y contenidos de todo tipo) y que en redes como Facebook o Twitter, nuestros usuarios reales representan un 5 % siendo optimistas, pero realmente creo que el simple hecho de que el mundo nos conozca ya es positivo. Para una biblioteca de pueblo como la nuestra, las redes sociales suponen un “Eeee, estoy aquí!!” y de momento nos conformamos con que nos escuchen.
Además, todo este mundo para una biblioteca pequeña depende mucho de la alfabetización (digital entiéndase) de sus usuarios, (que en casi nula, exceptuando los adolescentes a los que controlamos desde Tuenti ;), por lo que creo que nuestro trabajo debería de empezar por ahí, por animar a nuestros usuarios a crearse perfiles en redes sociales o por lo menos a enseñarles que eso existe.
No obstante, no por esa falta de conocimiento de la web vamos a dejar de ponernos a la cabeza junto con todos vosotr@s de esta gran oportunidad.
Pues hoy debo entonar el “mea culpa”, aunque con la melodía del “gaudeamus igitur” porque reconozco que en la biblioteca universitaria en la que trabajo (UC3M) y en cuya difusión 2.0 estoy embarcado, hemos reflexionado algunos aspectos básicos, como dice Javier Celaya, pero ni mucho menos tan a fondo como propone Xus García. Una red social no es un SIGB de precio muchimillonario que requiera estudio de viabilidad, análisis de necesidades, comparativa de ofertas en el mercado, implementación , desarrollo, mantenimiento, formación, etc. De las grandes ventajas que tienen las redes sociales y en general las aplicaciones de la web social es que hoy estoy aquí y mañana allí, cierro un chiringuito y abro otro. Porque hoy los alumnos están aquí y mañana allá.
Mi estudio de usuarios para decidir abrir una cuenta en tuenti consiste en observar cómo la mayoría de los chavales que hay en los ordenadores de la biblioteca “están en tuenti”. Si quiero llegar a ellos, lo hago a través de tuenti. Y en un futuro creo que también a través de Myspace. Una vez dentro de la red, usando su buscador, descubrimos más de 1000 alumnos (tanto en tuenti como en Facebook) de modo que entramos y confiamos en que ellos nos descubran a nosotros. Y nos descubren. Se hacen amigos. Comentan cosas que no comentan por ningún otro medio de los que tienen disponible.
Otrosí digo: nuestro público objetivo, nuestro “target”, son los alumnos de nuestra Universidad, los ya matriculados. Les hacemos saber cosas inmediatas sobre su biblioteca, les incitamos a usarla, y tratamos de crear un clima de “buen rollito”. Procuramos siempre que lo que pueden obtener en la red social tenga UN VALOR AÑADIDO respecto a las informaciones de la web. De modo que no, no publicamos exactamente la misma información en cada canal, o al menos esa es mi pretensión personal, que no estoy solo en este barco.
Uff, otra vez me he extendido.
Salu2,
Honorio Penadés
He encontrado esta cita en “El caparazon” un blog sobre
e-learning, web 2.0, web 3.0, web semantica, knowledge management, cops, futuros, cibercultura, net-art….
No se trata de buscar a la gente para que se integre en una red social sinó de ofrecer a los “grupos latentes” el valor suficiente como para que acudan a buscarnos a nuestro sitio”
Aquí importamos todos: Clay Shirky y algunas de las ideas que están cambiando el mundo
http://www.dreig.eu/caparazon/2009/05/26/clay-shirky-here-comes-everybody/
Hola a todos!!!
Ya comenté anteriormente que en nuestra biblioteca aún no contamos con ninguna red social, entre otras razones, por todo lo que habéis ido comentando.
Por supuesto que no todas las redes se dirigen al mismo público, por tanto, no se dará siempre la misma información.
Ejemplo real: Ayer me hice fan en Facebook de una biblioteca infantil que me pareció interesante, echando luego un vistazo a su espacio comprobé que la información que ofrecían se destinaba principalmente a sus propios usuarios, por tanto, mi pregunta fue ¿y a mí qué me aporta?
Conclusión: No deberíamos lanzarnos tan de lleno y sin pensar a la aventura porque en lugar de beneficiarnos podría incluso llegar a perjudicarnos.
Saludos a todos desde Guijuelo!!!!
A mi parecer, el uso de redes sociales por parte de nuestras bibliotecas debe ser muy específico, limitado ha fomentar la participación del usuario; nada de repetir información a la que ni siquiera en la web de la biblioteca el usuario le hace caso.
Las redes sociales además de para generar debate de los cuales podamos sacar conclusiones acerca de los intereses de nuestros usuarios; podemos realizar la difusión de eventos culturales; difusión de noticias de interés; lanzamiento de píldoras informativas; etc.
Un estudio de usuarios previo a nuestro lanzamiento a las redes sociales no estaría mal para enfocar bien nuestro aterrizaje en las mismas.
Bueno, la cuestión es que, como cualquier otro trabajo bibliotecario, este requiere de una planificación, y de la misma manera que en la biblioteca, (en la biblioteca pública sobre todo), estudiamos a la comunidad de usuarios para adecuar nuestros servicios a sus necesidades de información, si decidimos saltar al mundo de las redes sociles, (una decisión que tiene que tomarse, no nos queda otra, se trata de una realidad social y como existe es de nuestra competencia), decía que de la misma manera que damos servicios ajustados a las distintas realidades de nuestros usuarios, hemos de dar servicios ajustados a las distimtas realidades de las distintas redes sociles. La cuestión es si el perfil mayoritario de tuenti, es distinto al de facebook, delicious, etcétera… si es así se puede ajustar servicios para cada red social y no duplicar la información de nuestra web en otra plataforma virtual. Por otra parte, si acaso el estudio sobre las diferentes redes sociales da como resultado que todas son heterogéneas, no existe un perfil, podemos plantearnos si estos usuarios de las webs sociales son los mismos de nuestra web, si lo son no hay que duplicar la información de la web y podemos realizar una simple alerta de actividades y servicios, si no lo son, podemos duplicar esta información para atender a nuevos usuarios que no nos visitan. Nos queda otra opción de análisis, que es no pensar en los usuarios, no pensar en la biblioteca y analizar las nuevas posibilidades que ofrecen esas plataformas 2.0 para dar nuevos servicios. En definitiva, requiere un análisis basado en tres ejes: comunidad-biblioteca-redes sociles, y con las distintas variables que de el resultado del análisis habrá que tomar una postura, es decir, no vale duplicar sin más la información del web a no ser que esta acción sea el resultado de un estudio.
Antonio Diaz:
Tanto como “no pensar en los usuarios, no pensar en la biblioteca” yo diria que no.
Pero “analizar las nuevas posibilidades que ofrecen esas plataformas 2.0 para dar nuevos servicios” o reforzar los existentes yo diria que si.
Por otra parte no debemos olvidar que la “red social” ha de ser una conversacion entre nodos. Es un error pensar que “la biblioteca habla” y los usuarios “escuchan”. Es una pena utilizar estos recursos como un simple tablon de anuncios.
Respecto a la pregunta de Javier Celaya ¿Crees que la biblioteca debería crear un contenido específico para cada una de las redes sociales o piensas que cada red social tiene un público diferente, y que por tanto, podemos publicar la misma información en cada canal?
Yo responderia con otra pregunta ¿Alguien ha preguntado a los usuarios su opinion sobre esto?
Nuestra posición al respecto va evolucionando a medida que descubrimos nuevas herramientas o vemos como se comportan los usuarios.
Actualmente hemos automatizado tanto como sabemos la difusión de nuestros contenidos y somos abiertos a la hora de decidir hacia que redes o servicios sociales damos difusión.
En algunos casos generamos mensajes especificos.
La idea es que nuestros potenciales usuarios estan en las redes para lo que estan, pero en algunos casos hemos contactado con gente que por canales más formales no hubiesemos llegado.
Los resultados por el momento nos animan a seguir en esta linea. si en algun momento detectamos que estamos molestando ya cambiaremos de estrategia.
En mi blog hay un post donde intento explicar como autozatizamos la difusión de contenidos. Esta en catala, pero podeis traducirlo desde un widget de la columna derecha.
http://mussola.blogspot.com/2009/04/maximitzar-la-difusio-dels-teus.html
Hola,
Desde mi punto de vista cada canal tiene su propio lenguaje y sus propios fines u objetivos, así que lo que deberíamos hacer es adaptarnos al mismo y usarlo convenientemente.
El problema entonces no es si repetimos o no información, si no cómo la presentamos en cada medio (la página web, twitter, tuenti etc.)
En cuanto a la planificación y el mantenimiento de nuestra acción en las redes sociales me parece fundamental para no caer en el abandono
Francisco Javier,
Cuando digo no pensar en la biblioteca ni en los usuarios me refiero a que tendremos, (como una variable más de la planificación), que centrar nuestro análisis en las meras posibilidades de las redes sociales. En cuanto a lo de preguntar a los usuarios su opinión, desde luego, otra de las variables que se han de plantear en la planificación sobre cómo puede participar la biblioteca a través de la redes sociales es hacer un estudio de usuarios.
Bueno, yo sólo conozco las redes sociales por el escaso uso que ahgo de ellas. Espero mejorar la verdad.
Creo que el usuario debe ser el que siga marcando la pauta y si él usa las redes nosotros nos acercamos a él por este medio. Pero con los contenidos ajustados, es decir, la información institucional la mantendré en mi página web, pero una reunión en la biblioteca puedo publicitarla el facebook. Sí creo que debemos definir que contenidos vamos a introducir en cada perfil que tengamos en las redes sociales.
Cada una de las redes sociales se enfoca a un público determinado asi que también las bibliotecas deben adaptar sus contenidos en función de la red social en la que publiquen su información. Un chaval que se conecta al Tuenti no espera de la biblioteca el mismo tono que un profesor que tiene perfil en Facebook; del Twitter se espera que la información sea inmediata, clara, precisa y constantemente actualizada. Si acudimos a distintas redes buscando cosas distintas, ¿por qué la biblioteca debería ofrecernos lo mismo?
A la pregunta de hoy responderé con la dinámica que seguimos en la Biblioteca de la Superior de Industriales.
Como dije en el comentario de ayer, estamos presentes en facebook y en tuenti. Pero es verdad que nuestros usuarios en una y otra red son bien diferentes y debo reconocer que ha sido de una forma involuntaria. En el caso de facebook, nuestra particular comunidad se ha ido formando, sin pretenderlo, principalmente por otras bibliotecas y profesionales bibliotecarios, mientras en tuenti, son alumnos de nuestra Escula los principales protagonistas. Aunque sean usuarios diferentes NO publicamos los mismos contenidos en ambas redes, aunque lógicamente, en algunas ocasiones sea así. En tuenti tenemos un perfil más dirigido a informar a los chicos de los servicios de la Biblioteca: horarios, servicios especiales, lecturas recomendadas…; mientras en facebook procuramos hacernos eco también de distintas actividades de la Escuela.
Página en facebook:
http://www.facebook.com/home.php?ref=home#/pages/Madrid-Spain/Biblioteca-Escuela-Tecnica-Superior-Ingenieros-Industriales/48852567739
Si queréis visitar nuestro perfil en tuenti, introduciros en la red y buscarnos por Biblioteca Industriales.
Saludos
Hola!!
opino que lo primero que debemos hacer es un “estudio de mercado”, es decir, decidir a quién queremos que llegar con una determinada red social y qué queremos aportar a ese público;si queremos hacer llegar información a un público juvenil que no lee la agenda de la biblioteca, si quereos crear un grupo que comente los libros recomendados o simplemente acercar a los usuarios más pequeños a la red.
No todo tiene porué salir publicado y hay herramientas que permiten un control absoluto sobre los contenidos, como pueden ser un blog.
Estoy completamente de acuerdo con la opinión de Honorio. Creo que la escasa perspectiva temporal que tenemos sobre las redes hace que pensemos que todo ha de ser “permanente” y “para siempre” como cuando valoramos la compra de un SIGB o un metabuscador. Es verdad que hay muchos perfiles de bibliotecas en Facebook, Twitter, etc que no se actualizan, que ofrecen contenidos repetidos en las webs etc. Yo misma he cambiado radicalmente de opinión sobre esto. Como dice Honorio se trata de observar dónde están los usuarios. Habrá muchos que estén todo el día en Tuenti o en Facebook y no miren nuestra página web o no sigan nuestro blog. Pues se trata de estar ahí, de utilizar otro canal, el que ellos usen. No el que a nosotros nos parezca más sofisticado o de mejor valoración. Eso sí, observemos: si las cosas no funcionan, se cierra el chiringuito y reflexionemos sobre por qué no hemos funcionado. A lo mejor es que los usuarios ya han migrado a otra red social que desconocemos.
Vamos a ver, el debate está siendo realmente interesante pero pregunto: ¿Por qué aquellos profesionales que manifiestan cierto recelo ante el uso de las redes sociales por parte de las bibliotecas (espero que no sea el caso de Javier aunque él también lo sugiere) dan por supuesto que los que las utilizamos nos lanzamos al vacío sin pensar para qué lo hacemos, que objetivos perseguimos y qué contenidos vamos a incluir?
No se trata de hacer grandes estudios previos pero como en cualquier actividad o servicio que se programa, lógicamente tenemos que plantearnos esas cosas, así como el coste de la actividad o algo tan básico como quién va a hacerlo y cuándo ¿Cómo lo justificamos si no ante nuestros superiores o ante los políticos de turno? ¿Cómo lo justificamos ante otros compañeros que no acaban de ver la utilidad de este tipo de herramientas?
Aparte de esto, ¿Por qué quieren las bibliotecas estar en las redes sociales?
- Para estar donde están los usuarios: Para ser todo lo visibles que podamos en los ámbitos en los que ellos se mueven, para ofrecerles en esos sitios información que puede ser interesante para ellos, para recomendarles libros o páginas web interesantes, para que tengan un sitio más donde expresarse u opinar, para que ellos también puedan aportar sus recomendaciones, para tener otro sitio donde echarles el anzuelo (como decía Honorio)…
- Como herramienta de marqueting: el uso de las redes sociales sugiere disponibilidad y modernidad y no cabe duda de que favorece la imagen de la biblioteca, sobre todo entre los jóvenes.
En cuanto al contenido, lógicamente cada red social tiene su utilidad, su lenguaje y sus usuarios y hay que adaptarse a ellos. Imagino que Javier se refiere a que en algunos casos quizá nos limitamos a reproducir contenidos creados en otras plataformas (el blog en Facebook, por ejemplo). En mi opinión no es lo ideal pero si las condiciones de la biblioteca (hablo de nuestro caso concreto, una biblioteca pública normalita) no permiten que un desarrollador nos monte en Facebook una aplicación tan buena como la de otras bibliotecas con más recursos, si el tiempo no da para más… tenemos que adaptarnos a nuestras posibilidades y quizá limitarnos a volcar contenidos (ya que damos por sentado que esos contenidos son interesantes para nuestros usuarios) pero NUNCA renunciar a estar allí. Luego, a través de la web llegarán a nuestro blog lectores de todo el mundo y a Facebook quizá sólo de nuestra ciudad y nuestros usuarios habituales seguramente elegirán una forma de acceso a esos contenidos y renunciarán a la otra. De todos modos, en nuestro caso, las visitas crecen continuamente en todos lados.
Permitidme una pequeña anécdota sobre el valor de Facebook como herramienta de marqueting. Hace unas semanas nos llamaron para una entrevista en la radio sobre nuestra presencia en las redes sociales (ni idea de cómo se enteraron, igual por algún “virus”). El blog de la biblioteca lleva funcionando desde 2006. Sin embargo, sólo cuando hemos creado la página de Facebook se ha interesado la prensa y la radio del Principado por nosotros y por ese contenido (que es prácticamente el mismo). Además los usuarios se sorprenden agradablemente cuando descubren que estamos en el “Feisbus”.
Creo que sólo “estar” ya merece o ha merecido la pena.
De acuerdo con los comentarios de Ana Zarabozo: estamos allí donde están los usuarios (la razón de ser de los servicios bibliotecarios, por otra parte) y con sólo estar merece ya la pena. No podemos dar la espalda a este mundo de la 2.0. Tendremos que analizar en qué medida queremos estar, si será una presencia sin más o algo “proactivo” (lo preferible, si duda) dónde queremos estar, con quiénes, etc. Probablemente se duplique información aunque no sea deliberadamente, pero no creo que sea un problema serio.
También estoy en la línea de lo planteado por FcoJosé. 2.0 para fortalecer servicios existentes (lo que contribuirá, sin duda a fidelizar clientes) y ofrecer otros. Además, como alguien ha comentado, no es un tablón de anuncios, la 2.0 va más allá. Perdonad que incida en el aspecto “proactivo” de la red social; la interactuación constante con el usuario es fundamental a la hora de diseñar nuevos servicios, modificar otros, etc.
Todo ello contribuye a visibilizar la biblioteca en nuestra sociedad, a redimensionarla…En eso estamos.
Saludos,
Teresa
Hola:
Al trabajar en una biblioteca universitaria me fijo mas en las páginas que se han creado en Facebook de bibliotecas universitarias (BU). Mirandolas quiero destacar dos aspectos: “admiradores” y contenidos.
En las páginas en FB de BU que se han creado consultando los admiradores reconozco e identifico entre ellos a numerosos bibliotecarios que trabajan en la misma administración que ha creado la página o bibliotecarios de otras universidades o de otras administraciones españolas o bibliotecarios de otros países.
¿Las páginas en FB se hacen para que las vean otros bibliotecarios? ¿Donde estan los estudiantes?
En la cafetería, jugando al mús…
En cuanto a los contenidos, siguiendo con la pregunta de Javier C., en algunas de esas páginas en FB solo se ven contenidos identicos a los de la página web institucional o sea , que solo de dirigen a su sus uarios.
Pero en algún caso he visto que los contenidos responden a una especie de “agenda cultural” de la ciudad donde está esa Universidad (mejor dicho, página en FB de la Biblioteca de la Facultad de una Universidad).
¿Que hay una exposicion de Matisse? Se pone. ¿Una exposición del Aga Khan en Caixaforum? Se pone. ¿Braille en la Biblioteca Nacional de Esapaña? Se pone.
Todo ello intercalado con videos enlazados de Youtube con entrevistas a escritores magníficos (Borges, Cortázar), con enlaces a páginas con textos completos con maravillosa ilustraciones y con algunas informaciones institucionales.
Estos contenidos responden a la belleza de las imágenes que acompaña a la noticia y a que quedan muy bien reflejados en la página de FB. Los administradores deben quedar muy contentos de su trabajo y sus “admiradores”, en su mayoría bibliotecarios de la propia Universidad (o de otras universidades, o de bibliotecas públicas, o de bibliotecas de otros países) estan muy contentos del producto final.
Pero, ¿ese es el objetivo de la creación de la página en FB de una biblioteca de la Facultad de una Universidad? ¿Convertirse en la “agenda cultural” de la ciudad, con informaciones seleccionadas por la belleza de las imágenes?
¿Los estudiantes ven todo esto? No, siguen jugando al mús…
Leo con mucho interés, pero “al bies” lo que se dice en la comunidad sobre la pregunta de Javier… creo que nos estamos volcando tanto en la promoción, visibilidad y marquetin, que se nos olvida la CONVERSACIÓN.
Claro que hay que pensar en qué queremos airear a través de las redes sociales, pero no mucho, como dice Honorio; creo, con Mara que la web social tiene que ser más para comentarios, impresiones y avisos sobre lo que se puede encontrar en la web institucional, con el objeto de establecer comunicación con el usuario de la red social, que además es lo espera, comunicación bidireccional, es lo que el usuario hace habitualemnte allí. Por tanto, contenido basado en lo que haya en la web, pero de otra forma, más personal, menos formal y buscando la comunicación. O mezcla de comunicación/expresión, ese binomio tan “nativo digital”.
Sugiero tb que en la web social se haga hincapié precisamente en lo que sea más propio de ella: i.e. vídeos de YouTube, fotos que subamos a Flickr, tuits, compartir enlaces sobre el asunto, etc.
Abrazos a todos, MJ
Dos enlaces a artículos de la prensa de hoy que pueden resultar interesantes. Últimamente las bibliotecas aparecn con mucha frecuancia en los medios de comunicación. No cabe duda de que esa mayor visibilidad de las bibliotecas se debe en gran medida a estas plataformas de las que estamos hablando. Nos caracterizábamos por ser un microcosmos muy endogámico y el mundo 2.0 está contribuyendo a ampliar las perspectivas. Saludos de nuevo,
Teresa
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Debemos/fiarnos/Wikipedia/elpepusoc/20090610elpepisoc_1/Tes
REPORTAJE
¿Debemos fiarnos de la Wikipedia?
Domina Internet y ha sumido a las enciclopedias tradicionales en una profunda crisis - La ‘Británica’ y Larousse se abren a la interacción en la Red para intentar adaptarse
http://www.publico.es/ciencias/231265/biblioteca/nacional/pondra/google/books/fondos/digitalizados
La Biblioteca Nacional pondrá en Google Books sus fondos digitalizados
Los fondos de la Biblioteca Digital Hispánica se podrán consultar a través del servicio de publicaciones del la empresa del buscador
uy!! cuantas ideas para reflexionar!
nuestros usuarios (biblioteca universitaria) están en tuenti, enganchados mañana y tarde…
en twitter no nos sigue ningún alumno…
¿qué hacemos? esperamos a que lleguen??? ¿les invitamos?
¿nos estamos convirtiendo en la agenda cultural de la ciudad?
Primi.
En primer lugar, me gustaría destacar que no tengo ninguna experiencia en redes sociales, pero por lo que puedo intuir sí creo que la información institucional debe estar presente en estas redes y sobretodo si es para la difusión cultural. Adémás, también creo que se debe incluir información distinta dependiendo del público al que se dirija y en la red en la que se incluya.
Creo que las redes sociales tienen un gran potencial, y pueden llegar a donde la biblioteca no llega desde su mostrador tradicional. Es muy probable que tengan un público diferente del presencial, por lo tanto, aunque no se trate de un calco sistemático, sí veo lógico repetir algunos de los contenidos. Pero creo que en una red social se debe jugar con otro tipo de noticias y contenidos más dinámicos.
Antes de nada, he de decir que esta es mi primera participación en los temas de debate planteados, y no porque no haya querido, sino porque estoy “apabullada”: me resulta literalmente imposible leer todo lo que se comenta aquí, y sospecho que eso le sucede a la mayoría de los participantes, así que pido disculpas si repito cosas ya dichas anteriormente por alguien.
El interés que pueda tener la presencia de una biblioteca en las Redes Sociales depende mucho de los propios intereses de los usuarios, y no tanto de la Biblioteca, así que creo que la mayoría de veces damos palos de ciego para ver si con alguno damos en la piñata.
Aparte de esta opinión, no creo que lo más útil para nadie sea diversificar la información que ofrecemos en función de la Red, blog, etc ¿No se supone que la idea de la que partimos es ofrecer nuestros servicios, y reutilizar la información para ahorrar tiempo? ¿No tendemos a la agrupación de contenidos, sindicación, etc?
Si se añade o actualiza algo en Facebook o cualquier otra red, dicha información debería actualizarse automáticamente en el resto de redes a las que pertenece la biblioteca (siempre y cuando así se haya configurado, claro). El usuario preferirá entrar en una red u otra, pero normalmente entrará sabiendo que está todo ahí.
Respecto a la información que cada biblioteca proporcione a través de redes o blogs, eso depende de muchas cosas, pero no se puede descartar la duplicidad de informaciones sobre horarios, novedades, etc. Por mi experiencia, muchas veces no leen ni el cartel de la puerta de la entrada, y eso que lo tienen bien a la vista.
Un saludo.
La respuesta a la pregunta de Javier la he introducido en anteriores comentarios a esta comunidad. Bajo mi punto de vista, no todos los recursos son iguales, no sirven para lo mismo y pienso que se ha de diseñar una política de uso y difusión de nuestros contenidos según el canal y el público al que van dirigidas cada red social.
A esto me gustaría introducir otro concepto: no a todos nos gustan las mismas aplicaciones/redes sociales. Si a nosotros como personas físicas no nos gustan, y tenemos nuestras razones para ello (falta de aprendizaje, falta de tiempo, no hacemos fotografías, etc.), ¿porqué pensamos que nuestros usuarios estarán en todos las redes donde nosotros estemos? Me explico: si como persona física tengo cuenta en Facebook, Flickr, delicious, Google Reader y la biblioteca que me interesa también. Si creo conveniente seré seguidora de esa biblioteca en todos esos canales, ya que la información que me deberían proporcionar sería diferente (enlaces, fotografías, noticias de su web/blog, etc.). ¿En qué me fijaré para hacer esta selección? Principalmente en dos factores: a) en si sus contenidos son los que necesito saber;
b) en si quiero que esa biblioteca tenga presencia constante en mi vida social. Es decir, que su logo o imagen aparezca en todas o parte de las redes sociales en las que participo. Otros matices que pueden ayudarme a decidir. Por ejemplo el uso del RSS del blog de la biblioteca. Pensemos que sólo me interesan las noticias relacionadas con el teatro, ya que son una asidua de este tipo de actos, leo muchas obras teatrales o simplemente porque sé que esa biblioteca está
especializada en este tema y quiero estar actualizada. Si el blog de la biblioteca tiene RSS diferentes para cada sección/área, y existe uno sobre teatro, me subscribiré a este canal. Por tanto, la información será distinta, la que yo necesito. Esto ya ocurre de forma presencial: no todos los usuarios están interesados en libros de cocina o en leer novelas de amor.
En fin, por no alargarme mucho más. Sugiero que pensemos, sin llegar a no hacer nada, conozcamos a nuestros usuarios, a las herramientas que nos proporcionan las redes sociales, analicemos nuestros fondos/servicios y construyamos nuestra presencia en la red (http://www.mariajosesola.com.es/fesabid-2009-la-gestion-del-yo-en-la-identidad-digital/). Como ayuda pueden estar las herramientas de “Lifestreaming”, en cuyo caso os aconsejo la lectura de este artículo (http://www.thinkepi.net/lifestreaming-una-manera-de-no-perderse-dentro-de-uno-mismo). Creo que se pueden ver algunas consecuencias del uso de las redes sociales, la forma de gestionarlas por parte de nuestros usuarios y el trabajo que nos comportará todo ello.
personalmente opino que lo primero es analizar a que tipo de usuarios queremos mandar la información y más tarde analizar datos y pensar en que red social nos moveríamos mejor para transmitir información sobre nuestra biblioteca a los usuarios de esa red. Por ello lo mejor es hacer con sentido y no por simple moda de estar en una red social.
Hola a todos:
Es cierto que la aparición de las redes sociales y las web 2.0 han surgido como una buena oportunidad para promocionar el trabajo de las bibliotecas y publicar otras noticias de interés para muchos usuarios. Pero qué me sucede, no tengo mucho tiempo disponible para estar revisando estos sitios, un día más que otro sí lo hago, pero no siempre puedo.
Creo que tampoco debemos publicar en el blog de la red social los mismos contenidos que tenemos en nuestra web, sino algo más dinámico, quizás la promoción de algunos de los servicios que más nos interese que se conozcan. Por ejemplo por parte de nuestra comunidad universitaria se usa mucho el Facebook de forma personal, pues los graduados de nuestro Instituto se comunican a través de este sitio y creo que sería bueno establecer nuestro perfil como Biblioteca-CUJAE para que sepan lo que estamos haciendo, e intercambiar criterios y formas de trabajo con otros bibliotecarios.
También estamos en la elaboración de un proyecto con otras dos universidades para crear una web 2.0.
Hola a todos, respondiendo a la preguntita de hoy;
Pienso que la proyección de una biblioteca en una red tipo feisbuk o tuiter debe ser un tanto más informal que la página web, debido a que el contacto en estas redes es más personal y de cierta confianza.
El contenido puede ser el mismo y si no lo es, vamos a poner unos vínculos que nos van a llevar también a la página institucional.
El público creo también que siempre va a ser distinto en uno y otro caso porque ¿qué puede haber más aburrido que la página web de una biblioteca? otra cosa diferente es un blog.
Bajo mi punto de vista coincido con muchos compañeros en que es necesario analizar cuáles son nuestros objetivos.
Asimismo, pienso que hay que adaptar los contenidos a la herramienta de difusión que estamos utilizando, para mi no es lo mismo visitar una web institucional, que un blog institucional, que su perfil en facebook. Creo que me decanto por utilizar información más “fresca” cuanto más dinámica sea la herramienta, estableciendo una especie de “niveles” es decir: utilizaría la web institucional para ofrecer información más estática, el blog (si se da el caso) para información más dinámica que pueden ser noticias, actividades, etc. (todo depende de las características del servicio o la institución a difundir) y por último en las redes sociales incluiría la información más fresca (entendiendo “fresca” no sólo en el fondo sino también en la forma) y que permita una mayor interacción usuario-institución. En ese esquema, para mi, el nivel de interacción y el dinamismo de la información presentadas irían de mayor a menor siguiendo el esquema: redes sociales, blog, web institucional.
mmm… bueno esa es mi idea… :P
Un saludo,
Emilia Lareo
Hola a tod@s,
No he podido leer todos los comentarios, el scanning es lo que tiene, y seguramente alguien ya lo habrá comentado. Pero las quejas sobre para qué hacemos esto son muy interesantes, sobre todo de aquellos que desde su institución realizan algunas actividades dentro de las redes sociales.
Estamos innovando, probando nuevas cosas, tal vez sin detenernos en el retorno de la inversión que se está haciendo. Por ejemplo, la Biblioteca Nacional (BNE) tiene ahora mismo 3958 fans. ¿Cuántos de ellos comentan sus actividades? Es cool declararse fan de la BNE, pero cuántos están realmente interesado en lo que publica, cuántos han bloqueado sus actualizaciones…
La publicación de contenidos también se realiza al tuntún. Tenemos actividades de la BNE junto a contenidos de interés netamente bibliotecario, ¿cuál es el objetivo de la presencia de la BNE en Facebook?
Es un nuevo medio, estamos de acuerdo, probamos, vale, pero ¿cuál es su impacto real sobre los objetivos, si es que los trazamos, cuando abrimos la página de nuestra biblioteca en Facebook?
No tengo mucha experiencia en estas cuestiones pero creo que las redes sociales son muy importantes para dar a conocer todo el mundo de las bibliotecas. Los usuarios de las diferentes redes no son los mismos, claro está, por eso estoy de acuerdo con algunos compañeros, en que hay que adaptar el lenguaje, la utilidad y los contenidos a las diferentes redes. Por esto mismo, en parte, estoy a favor de que no se debe repetir la misma información en todas las redes (es decir, no hacer un corta-pega), pero si informar en esas redes (de diferente manera, adaptandose a esos usuarios) ya que los que visitan la web y los que estan en las redes son distintos.
Como he podido leer en algunos post, estoy más de acuerdo con los que redundais sobre la idea de la utilización de éstas redes sociales como nichos que pueden proporcionar a nuestros usuarios potenciales y fidelizados un acceso más “intuitivo” a esa información electrónica que demandan y que, no pocas veces, aunque ésta se encuentra en nuestro sitio web, no acceden a ella a través de dicho sitio institucional. También estoy de acuerdo con los que comentais que es necesario un estudio previo sobre el contenido y segmento de cliente objeto al que irá dirigido dicho contenido. No digo que, en principio, no funcionemos por intuición si tenemos la oportunidad de conocer cuáles son las redes o recursos por donde se mueven nuestros usuarios, pero sin obviar que, para una mayor fidelización, es necesario una coherencia interna respecto a la información, aplicaciones, servicios, etc., que vamos a ofrecer, y sobre todo, al margen de elevar nuestro tráfico, una gestión continua de dicha área.
Una vez que he seguido leeyendoos, también estoy de acuerdo con quienes de vosotros apuntáis sobre la especificidad que se da en cada red o recurso (blog, podcast, etc.). Queda reflejado en el último libro de Javier que existen categorizaciones dentro de estas redes y recursos. Os voy a poner un ejemplo: en nuestro canal de YouTube hemos categorizado, mediante las listas de reproducción, los videos subidos por las diferentes facultades de nuestra universidad (IE Universidad) de manera que hemos empezado a tener suscriptores a nuestro canal entre los propios profesores que encuentran en un sólo sitio los vídeos que pueden enseñar a sus alumnos respecto a master clases, conferencias, jornadas, etc. El objetivo para éste canal lo hemos construido nosotros, no es subir por subir archivos multimedia, ni dar la misma información electrónica que en Flickr o Facebook.
Mi interés en aliar la biblio con las redes sociales reside en dinamizar el tebeo entre los usuarios, tanto los que se personan como los virtuales ( y por supuesto los potenciales). Tenemos un blog comiquero y de momento son infinitamente más las visitas recibidas directamente en el blog o que llegan a él a través de búsquedas en google que mediante la página del facebook porque sé que no la estoy explotando, pero es que no quiero entrar en ello “a lo bonzo”, necesito de vuestras buenas prácticas.
Creo que tengo que aprovechar más el tirón de las redes sociales, ya casi todos los usuarios amantes del manga que vienen a la biblioteca están en el tuenti y los que leen cómic europeo y/o americano -son un poco mayores- en el facebook.
Aprecio la frescura y la inmediatez de información que proporcionan ambas redes, pero los contenidos , como sus usuarios, serían diferentes. Así que necesito las dos y todas las que surjan, aquellas en las que se muevan los comiqueros.
¿Contenido específico para cada una de las redes sociales o la misma información en cada canal?
Coincido con ngomez, la respuesta debe matizarse según el tipo de biblioteca.
Una característica de las bibliotecas públicas municipales (en mi caso en la que trabajo)es la diversidad de usuarios, desde niños/as de tres años hasta jubilados, pasando por estudiantes (en todos sus niveles) colectivos de dificil integración…..
la biblioteca ha de estar ahi para todos y además de estos presenciales para los “cibernautas” (que a veces coinciden y otras muchas no). Ante esta diversidad de necesidades ¿porque debemos ofrecer una única información en las diferentes redes para todos y de la misma forma? tal vez estaríamos cayendo en una actitud poco 2.0 al intentar “unificar” a todos nuestros usuarios. Estoy de acuerdo con rmartin cuando dice que “si acudimos a diferentes redes buscando cosas distintas porque la biblioteca debe ofrecer lo mismo?”
Se ha comentado también sobre la necesidad de planificar y estudiar que queremos mostrar, hacer, conseguir cuando la biblioteca decide entrar en una red social, estoy de acuerdo pero no mucho más que para cualquier otra actividad de las que llevamos a cabo, ¿o es que esto no lo hacemos siempre?. La biblioteca donde trabajo mantiene una web(actualmente en remodelación) cuatro blogs que responden a diferentes necesidades (aunque con enlaces entre ellos)y un perfil en facebook desde hace poco. Lo importante es estar en las redes, ya iremos aprendiendo todos juntos, de lo contrario el tren se nos escapa.
Saludos.
Hola a todos y todas
Aunque es el primer día que participo leo todos los días las noticias que publicais.
Yo soy una adicta a las herramientas de la web social. Creo que son útiles para que los usuarios/as nos vean, auqneu no sé si en nuestro caso lo estamos consiguiendo o no. Por una parte es cierto eso de no reptir la información, pero también lo es que cada red tiene su público. Nosotros aunque tenemos una web “formal” con muchos contenidos utilizamos los wikis, blogs, twitter… para que el usuario pueda comunicarse con nosotros. Twitter por ejemplo lo usamos un poco para novedades, avisos rápidos y no desde hace mucho; Tenemos 3 wikis accesibles desde la web: uno de cine de educación (por ahora no ha participado nadie, pera sabemos qeu se consulta), otro para una convocatoria de mail art que hemos creado con idea de exponer los trabajos en la biblio y en pontevedra, con enlace a expo virtual en Flickr (sabemos que sí se consulta), al menos los participantes y otro para formación de usuarios. Todo accesible desde la web: http://www.educacion.udc.es/biblioteca.
Hola a todos…como ya dije al comienzo de esta actividad, soy nula en lo que respecta a las redes sociales. Trabajo en una biblioteca publica, con una amplia franja de tipo de usuarios y creo que en mi caso se deberia colocar diferente información en cada una de las redes. Tambien trabajo en una biblioteca universitaria y en este caso, se pueden utilizar las redes para la informacion puntual de alumnos y profesores, y ser la misma en cada una.
El problema fundamental creo que es que nos encuentren. ¿Cómo?. Creo que el boca a boca es lo mejor. Nosotros hacemos marcapáginas con información y vuelan, supongo que les gustan y después entrarán a consultarnos. También hacemos carteles chulos y los ponemos por todas partes. Me gustó la idea de las tarjetas de visita, es chula. Pero los seguidores que tenemos en twitter son de la profesión, lo que nos encanta pero tambien nos gustaría que nos siguieran alumnos/as.
En las bibliotecas trabajo, una recien esta comenzando con su pag web y a la otra se puede acceder desde la pag web de la facultad. Como hacemos para que los usuarios nos conozcan??? o para que sepan que les ofrecemos??? Me parece que a traves de estas redes sociales, es una muy buena idea, puesto que son muy consultadas, sobre todo por la gente mas joven. No he podido leer todos los comentarios, me gustaria tener un poco mas de tiempo para leer y comentar, el tema de ayer se me paso. saludos cordiales a todos
Creo que para las bibliotecas científicas también podría ser un recurso interesante la red social para mantener una especie de comunidad virtual, más allá del centro físico. A fin de cuentas, se trata de sistemas de comunicación. Por ejemplo la Biblioteca de la Fundación Juan March mantiene una relación permanente con las personas que han sido becarios, continúa considerándolos como parte de una familia (en palabras de Paz Fernández). La conexión vía red social puede ser un medio de mantener o fidelizar a estos usuarios. Sin embargo, la mayoría de los centros de estas características no contemplan esta opción y no mantienen como usuarios a los ex-becarios. Si los usuarios son sólo los del propio centro, parece más útil un espacio tipo intranet.
Hola.
No conozco Tuenti, aquí en Colombia no lo usan mucho, así que les dejo este estudio sobre el uso de redes sociales en el 2008. Creo que es un buen lugar para empezar.
Por otro lado el contenido que publico en las redes sociales es mucho más informal que en la página principal de mi biblioteca, mas conversacional.
Saludos.
[…] Comentando en la #comunidad20, discusiones acaloradas las de esta comunidad: http://comunidad20.sedic.es/?p=240#comment-1801 […]
Hola,
Disculpad si ando por aquí pero no me veis, deciros que sí os leo :o) a partir del 16 prometo hacerme más visible.
Os dejo este enlace que me parece útil de cara al “boca a boca”:
http://wwwlearningreview.com/contenidos-para-e-learning/1566-contenido-0-la-era-de-los-usuarios
Saludos,
Mariel
Muy interesante el debate generado en el día de hoy.
La presencia de las bibliotecas en las redes sociales es positiva. Da visibilidad, imagen de modernidad e intento de acercarse al usuario que se maneja e este entorno. Pero esto en muchos casos es un simple espejismo.
No se puede entrar en la Web social porque otros lo hacen o, como decís algunos, porque está de moda. Pretender dar una imagen de vanguardismo 2.0 manteniendo una actitud 1.0, en mi opinión carece de utilidad. Para dar información sobre el centro en cuestión, o sobre la agenda cultural de la ciudad ya está la página institucional. Aparte de hacernos ver (aun repitiendo parte de esa información institucional que figure en otras webs) debemos conseguir ofrecer al usuario un valor añadido. Si no, como dice Jose Vicente, los estudiantes seguirán en la cafetería jugando al mus.
La presencia en las redes sociales requiere implicación, dinamismo e interactividad tanto por parte de la biblioteca como de los usuarios. De nada sirve tener 200 admiradores si no logramos una de las máximas de la Web social, la participación.
Por otro lado, coincido en que hay que ser selectivos y tener en cuenta qué tipo de usuarios tenemos para elegir correctamente la Red social en la que hacernos presentes.
Un saludo a todos.
Hola a todos Sobre el analisis de la pregunta de hoy
Como toda actividad antes de inicarse la biblioteca en una red tipo facebook, tuiter, etc, se organiza, se prepara, se define personal que atendera esta tarea pero observando siempre que su contenido no puede ser el mismo que se tiene en la pagina web, o sea, es mas informal ya que nos dirigimos a otro tipo de publico y no debemos repetirnos. El dia de hoy ha sido muy movido y el debate muy fructifero. Colegas voy aprendiendo.
Muchas gracias
Esta comunidad está de lujo!!! He quedado encantada con los comentarios que se han hecho el día de hoy, dan para mucha reflexión. Estoy que me apunto a lo de facebook. Yo voy por lo de diferentes contenidos o al menos diferentes formas del expresión en webs, blogs y redes sociales.
Cada red social tiene unos usuarios diferentes, con distintas edades, para profesionales… Con lo que los contenidos de las distintas redes sociales ha de adaptarse al público que utiliza esa red social. No es lo mismo publicitar actividades en el tuenti para los jóvenes, que esas actividades para que estén informados otros colegas bibliotecarios en el facebook, twitter… el mensaje ha de adaptarse al receptor, y la red social es simplemente el canal.
Yendo un poco más allá con el tema de las redes sociales, ¿creéis que sería útil y que podría llegar a funcionar una Red social propia de cada biblioteca?
Quizá se evitase el tener que elegir una Red social ya existente, hacer estudios del tipo de miembros de cada una de ellas y adaptarse a las limitaciones que todo esto supone para nosotros. Formar una Red social propia formada por los usuarios de una biblioteca concreta podría solucionar algunos de los inconvenientes aquí planteados pero no estoy seguro de si esto funcionaría.
Existe alguna plataforma web como Ning o Soceeo, donde puedes crear tu propia Comunidad o Red social. ¿Alguien ha probado?
¿Crees que la biblioteca debería crear un contenido específico para cada una de las redes sociales o piensas que cada red social tiene un público diferente, y que por tanto, podemos publicar la misma información en cada canal?
Sí, estoy de acuerdo en que si hemos decidido que nuestra biblioteca pase a formar parte de las redes sociales y éstas son diferentes para cada tipología de usuarios, los contenidos según la red social elegida debe ser diferente, mas que nada porque los usuarios van a ser diferentes, tendrán otros objetivos y otras metas, otras inquietudes, en cada una de las redes los grupos de edad son más o menos homogéneos, Tuenti la considero para gente de entre 15 y 20-24 años, sin embargo, para Facebook los intervalos de edad considero que son mayores y para personas más maduras (de los 30 en adelante) y sí que está bien que las bibliotecas estén donde están los usuarios, porque vamos a plantearnos lo siguiente, ¿quién entra todos los días a las web de “su biblioteca” de barrio, ciudad, universitaria, etc?, poca gente, pero ¿quién no entra todos los días a su “feisbú”?, pues todos…
Aquí tenemos la respuesta.
hola, me imagino que para dar el mismo contenido en varios sitios, mejor es enriquecer uno y ya está. Si son herramientas distintas que ofrecen servicios y posibilidades diferentes habrá que explotarlas de manera particular cada una.
Hola a tod@s
Creo que la Unidad de Información que desea tener presencia en los SRS debe realizar un cuidado estudio que, cómo mínimo analice las necesidades existentes, el público objetivo, las metas a cumplir y la viabilidad del proyecto (recursos humanos, técnicos, económicos).
Con las conclusiones de este estudio se puede pasar a una segunda fase en las que habría que plantearse preguntas como ¿en cuantos SRS va a tener presencia la Unidad de Información?, ¿cuáles son? y ¿qué contenido va a tener cada uno de ellos?
Considero que es más beneficioso que la Unidad de Información genere contenidos específicos para cada SRS en el que participa. Eso no implica que las diferentes herramientas estén desconectadas y aisladas; algo tan sencillo como incluir los enlaces a la página Web de la entidad y a otros SRS en los que tiene presencia permite interconectar los diferentes servicios de la Unidad de Información y los integra.
Salu2
¡Hola!:
En relación a lo que veo en el día a día en el centro donde trabajo, cada una de las redes sociales está dirigida a un público concreto. Por lo que las bibliotecas deben adaptar la temática y los contenidos en función de la red social en la que publiquen la información.
Cada red social tiene un tipo de usuario diferente. Se pueden establecer diferentes parámetros como la edad, redes para profesionales, etc.
Como ejemplo, Tuenti, una red mayoritariamente para jóvenes, en la que la información ha de estar expuesta de forma que pueda ser dirigida conectando con ese público determinado.
Saludos
Olá:
Acho que há publicos diferentes. Quem utiliza as redes socuiais já está na lógica da Web 2.0. Os outros que só lêm as páginas ainda estã ona lógica da Web 1.0
O que não quer dizer que eu concorde com o mesmo tipo de conteúdos nos 2 locais… Se os públicos são diferentes as mensagens têm que ser diferentes…
Cumprimentos
João Paulo Proença
Saludos. Estoy con que hay que dejarse ver como biblioteca alli donde están los usuarios reales y potenciales, pero no con imponerse en todas RS indiscriminadamente, la información institucional tendría que adaptarse a las diferentes redes sociales en contenido y forma, buscando algún atractivo añadido que nos acerque y que incite curiosidad, siempre estará la web oficial para encontrar información más completa.
En mi caso, si tuviera que apuntarme a las redes sociales, sin duda lo haría con unos objetivos claros:
Primero definiría muy bien un perfil de usuario al que quiero llegar y ofrecerle servicios de valor añadido, es decir, el beneficio de las redes sociales es que puedo ponerle en contacto con otras personas de sus mismos intereses.
Aprovecharía esa misma plataforma para acceder a “no usuarios” que saben de la existencia de la biblioteca pero no conocen con detalle sus servicios.
La interactividad que permite las redes sociales favorece la participación, pero supongo que antes debería prepararme para que las propuestas, las sugerencias o las recomendaciones de los usuarios sean realmente atendidas.
Tengo la impresión por lo poco que he visto que Facebook es una especie de ventana a partir de la cual puedes acceder a multitud de servicios diferentes. Esa sensación de dinamismo debería ir acompañada de un lenguaje cercano, en la línia de la aportación de Mara, y de una comunicación breve y rápida (e informal si se trata de gente joven), y evitar las largas y pesadas redacciones que pueden estar al alcance en otro tipo de herramienta (web institucional o blog) para quien lo desee.
Y respondiendo a la pregunta de Javier, creo que en la medida de nuestras posibilidades deberíamos adaptar nuestros contenidos a cada canal, como dice Raquel. Tal vez, poner contenidos muy diferentes no es viable para la mayoría pero deberíamos evitar duplicar contenidos. Como mínimo deberíamos adaptarlos al tipo de usuario que encontramos y al tipo de servicio que ofrece cada herramienta. Otra cosa diferente es el sistema de Juli para asegurar la presencia en multitud de fuentes con poco esfuerzo.
Completamente de acuerdo con Noemí, la biblioteca pública debe animar a que nuestros usuarios conozcan las redes sociales si sienten curiosidad por ellas.
Y supongo que a lo que Honorio se refiere es a qué todo depende de la relación inversión/beneficio… si el coste de ponerse en marcha no es muy grande tal vez no sea necesario ser tan riguroso y no plantearse siquiera un estudio de usuarios para saber qué esperan de nosotros; de todas formas qué envidia porque yo soy de los que antes le dan mil vueltas… ay esta parálisis cerebral!
El comentario de Yoana me ha llamado la atención en el sentido que al tratarse de un medio abierto, aunque eso no es exclusivo de los SRS, debemos considerar que nuestros servicios han de ser atractivos (o ese sería lo ideal) de igual manera a usuarios locales como remotos.
Cada red social, tiene una finalidad, y diferentes maneras de comunicación, unos con 140 palabras en su contenido y otros más extensos en capacidad de textos. imágenes etc… asi que hay que analizar que pretendemos realizar, enfocando a los perfiles de usuarios a los que queremos llegar, motivar o informar, dependiendo de cual sea nuestra finalidad
En mi caso informar al usuario, acercarle la biblioteca, que participe y cree sus contenidos, hay usuarios expertos en determinados temas que pueden dar valor y acrecentar el conocimiento de mi comunidad de usuarios.
Hay usuarios que por diferentes razones, sólo pueden ir a la biblioteca una vez al mes por lo tanto carecen de los recursos de información que les puede proporcionar la biblioteca física, luego habrá que mantener y fidelizar a esos usuarios.
Mediante la utilización de un blog a modo de “extensión bibliotecaria”, se les puede mantener informado de los temas que le interesen, novedades, club de lecturas en los que se propone un libro, abierto a los comentarios y sensaciones que de ese libro tiene cada usuario.
Mediante Twitter, se les puede ofrecer una información concreta y rápida.
Con google reader mantener informados a los usuarios de lo que se produce en otros entornos.
Asi pues cada herramienta tiene su finalidad, el público es el mismo, pero la manera de transmitir, comunicar y difundir es diferente, hay que saber cual es la adecuada para el objetivo que pretendemos acomenter respecto a nuestros usuarios
Quizá no todas las redes sociales tengan la misma finalidad pero son numerosos los casos de personas inscritas en varias a la vez.
Comparto la idea de que antes de crear un perfil en estas redes (por qué no en varias al mismo tiempo), una biblioteca debe reflexionar sobre la finalidad para la que lo crea y, por tanto, la información que debe ofrecer en este sentido, ya que estos perfiles permiten al centro dar una visión más dinámica de cara al público.
Siempre es preferible evitar duplicidades pero si lo que el centro pretende es publicitarse sin importar las redundancias, aparte de su web las redes sociales también les pueden servir para ello.
En conclusión y, como suelen decir, “todo depende del cristal con que se mire” ¿o no?.
Hola, en nuestra biblioteca universitaria todavía no estamos inmersos en las redes sociales, pero vamos camino de ello, igual que hace ya mucho la frase era “si no estas en internet no existes” ahora podemos decir que sería “si no estas en las redes sociales….” respecto a la pregunta de Javier:
¿Crees que la biblioteca debería crear un contenido específico para cada una de las redes sociales o piensas que cada red social tiene un público diferente, y que por tanto, podemos publicar la misma información en cada canal?
Creo que cada biblioteca debe adaptarse a su publico real o potencial, más que a una red en concreto y que por supuesto debe aporatr algún valor añadido, porque la información general o de la institución siempre va a estar presente en su página “oficial”..
Bueno, saludos, seguimos..
[…] Javier Celaya concluía en sus posts que las bibliotecas deben estar y participar en las redes sociales, y a esa afirmación hemos llegado, digamos, la mayoría, pero…, no todo el mundo está de acuerdo. Algún comentario ha ido en este sentido a lo largo de estos días que llevamos juntos y también fuera de ellos. Se trata de una perspectiva que debemos considerar. ¿Realmente las bibliotecas, los servicios de información deben estar en unas redes sociales a las que no han sido invitadas en muchos de los casos? ¿Quieren nuestros usuarios encontrarse con la biblioteca en sus redes sociales? ¿Debemos crear las nuestras propias? […]
[…] Definir la presencia de las bibliotecas en las redes sociales. Destaca la necesidad de clarificar objetivos y no repetir contenidos del blog institucional. […]