Antes de definir qué es una campaña de marketing viral y cómo podemos utilizar las mismas en el entorno bibliotecario, os adelanto que a nivel personal no me gusta este tipo de campañas, y a nivel profesional creo que su aplicación en el mundo cultural es bastante limitada. Espero que mi postura “fundamentalista” genere debate entre los participantes de esta comunidad.
El concepto de “marketing viral” suele utilizarse entre los profesionales del mundo de la comunicación para describir aquellas campañas de marketing que tienen como objetivo lograr una amplia notoriedad en los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y TV) y digitales debido al enfoque y contenido de la campaña.Pero no hay nada mejor que poner un par de ejemplos para explicar este tipo de iniciativas. Me imagino que muchos de vosotros recordaréis la campaña Amo a Laura, lanzada por MTV España, o la campaña de Rodolfo Chikilicuatre, gestionada por TVE.
Ambas son excelentes ejemplos para explicar cómo nacen y funcionan las campañas de marketing viral. En la mayoría de los casos, este tipo de campañas nace “supuestamente” de la mano de una persona que no tiene vinculación alguna con los contenidos… Supuestamente por iniciativa propia y sin cobrar un duro, una persona dedica un par de días a crear un vídeo, texto o imagen con un enfoque muy original que cuelga desinteresadamente en la Red. Supuestamente alguien lo detecta y lo menciona en su blog y empieza a correrse la voz sobre algo súper cachondo u original que todos tenemos que ver.
Este supuesto hallazgo es bastante difícil que tenga lugar si tenemos en cuenta que cada día se publican 7 millones de nuevas páginas web en la Red; en otras palabras, es más fácil que te toque la lotería que alguien encuentre tu “vídeo viral” en tu blog. En resumen, que al igual que en cualquier otra acción de marketing, detrás de esos supuestos vídeos desinteresados siempre hay una agencia de publicidad o empresa que dedica grandes sumas de dinero o esfuerzos humanos para dar a conocer el contenido creado a través de la Red.
No nos engañemos: el marketing viral sólo funciona si tienes un buen presupuesto de marketing, una marca muy potente o la capacidad para generar un escándalo social. En el resto de los casos, no funciona.
Tras dejar clara mi postura, ahora volvamos al mundo bibliotecario: ¿Cuentan las bibliotecas con un buen presupuesto de marketing o con una marca ampliamente reconocida por la sociedad? Desgraciadamente no…ya nos gustaría. Pero esto no significa que los profesionales del mundo del libro no podamos hacer marketing. Afortunadamente, los lectores llevan años haciéndolo por nosotros a través del famoso “boca oreja”, también conocido como “de boca en boca”. La verdad es que nunca he sabido cuál de las dos denominaciones es más correcta, pero eso lo dejamos para mañana, en que aprenderemos cómo hacer un “boca oreja” o “boca en boca”…
Esto se pone divertido…y alguno de vosotros pensabais que este curso iba a ser un rollo o que no teníamos capacidad de crear un escándalo social en las bibliotecas…





Un ejemplo de marketing (casi viral) es que Enrique Muriel
, bibliotecónomo y documentalista, BUSCA EMPLEO.
Si lo consigo con esta campaña os informaré ;)
Aunque no parece perjudicar a nadie, ¿hasta qué punto es ético originar una campaña sobre una identidad falsa?
El marketing (o mercadotecnia que nadie usa ) tiene en si mismo algo de negativo, porque al fin y al cabo consiste en una serie de tretas para sacarle dinero al cliente, bueno satisfacer necesidades del cliente, que queda mejor.
Pero como a pesar de la globalizacion sigue siendo politicamente incorrecto al menos en España hablar bien de uno mismo, hacer las cosas por dinero y no decir la verdad, creo que el “marketing viral” deberia descartarse aunque en algunos casos como el de http://www.enriquemuriel.com/ pueda ser util y estar plenamente justificado. Si es que eso es marketing viral.
Me ha encantado lo de tener capacidad para crear un escándalo social en las bibliotecas… Por escándalo entiendo una de sus acepciones: alboroto, tumulto, asombro, pasmo, admiración. Lo que me pregunto es si realmente estamos dispuestos los bibliotecarios (concretamente de universidades) a crear escándalo o nos es más seguro no llamar la atención (por si acaso).
Desde mi punto de vista las bibliotecas no cuentan con el presupuesto necesario para hacer unas buenas campañas publicitarias y así acercasen a los usuarios, o potenciales usuarios, a través del denominado marketing viral. Esto no quita que las bibliotecas, o asuntos bibliotecarios, tengan una publicidad viral (buena o mala) a través de temas polémicos como pasó, por ejemplo, con los robos de los manuscritos de la Biblioteca Nacional, con el tema de la intrusión laboral dentro del sector bibliotecario o con la penosa situación que sufrieron nuestros colegas bibliotecarios en Oviedo. Estos tres ejemplos son ejemplos que no conllevan una campaña publicitaria por detrás pero que generaron una gran repercusión. Yo creo que poco a poco las bibliotecas se están posicionando correctamente dentro de la sociedad sin necesidad de realizar costosas campañas publicitarias… aunque esto no quita que una buena campaña de marketing ayude en gran medida en el posicionamiento de las bibliotecas. Pd: La denominación más correcta, para mi, sería la de “de boca en boca” ya que esto implica que un mensaje sale de alguien hacía otra persona que lo vuelve a comunicar. En cambio el “boca oreja” implicaría que un mensaje sale de alguien y se queda en otra persona sin necesidad de que este vuelva a ser compartido… ¿O tal vez lo mejor sería: “boca-oreja-boca”?
Podemos ilustrar el boca/oreja con estas figuras del escultor Juan Muñoz en el Reina Sofia :)
Yo creo que nos topamos con el problema de siempre, los recursos. Porque si vamos a ser escandalosos y crear un alboroto en la biblioteca, es de suponer que será sobre nuestros servicios, fondos, etc. Lo que “en un principio” no tendría que molestar a nadie. El problema es que para hacerlo primero hay que saber cómo (y por eso nos apuntamos en estos cursos) y lo segundo es tener el tiempo y los recursos para llevarlo a cabo. Cualquier campaña de marketing, del tipo que sea, conlleva el gasto de recursos, aunque sólo sea el trabajo del personal que no tienen las bibliotecas.
Según la definición que da la Wikipedia sobre “márketing viral”, todas las bibliotecas que utilizamos herramientas de la Web 2.0 lo hacemos en mayor o menor medida ¿no? Otra cosa es que lo que hagamos sea algo tan “curioso” (no sé si llamarlo escandaloso)que se extienda mucho más de lo normal (por ejemplo, la Quedada de la Nacional a través de Facebook). Este tipo de márketing, así entendido, me parece que es bueno, bonito y barato. Hace falta encontrar algo “diferente” para que enganche a la gente y lo difunda. Otro ejemplo: la Biblioteca de Muskiz, y todo lo que ha hecho para ganarse ese puesto que ahora ocupa, ¿le habrá costado mucho en euros a Fernando? ¿o ha sido márketing viral?
Hola, buenos días! por fin puedo contactar con todos vosotros.Soy Camen, archivera/bibliotecaria de Alginet (Valencia). A ver si en este curso me entero bien del funcionamiento de las redes sociales, la verdad es que a mi me marean un poco. Sobre el tema de marketing, estoy de acuerdo con vosotros en el problema de los recursos y veo un problema más, en el caso de los que trabajamos en la administración, la dependencia de los políticos de turno, de sus preferencias para que se les vea bien, de sus “luces”, que en la mayoría de las ocasiones marginan bastante a servicios como bibliotecas y archivos, que a su modo de ver, no lucen.
Buenas a tod@s!!
Nuestra compañera Carmen ha dado en la tecla con ese matiz, el de los que trabajamos para la administración. En estos casos, resulta más complicado la realización de campañas de marketing. Las bibliotecas/archivos parecen ser lo último, pero cuando hablamos de campañas, eso suena a política, y es entonces cuando vienen a supervisar y a dar carpetazo a la propuesta. De todas formas siempre hay maneras de hacer marketing sin necesidad de llamarlo campaña; aunque no creo que el marketing viral sea aplicable al mundo bibliotecario.
Saludos.
Si mal no tengo entendido, el marketing viral puede ser una campaña de publicidad explícita a través del boca-orjea-boca de las redes sociales, o bien un trabajo de márketing encubierto, que usa el boca-oreja-boca de las redes sociales, pero sin que el autor y la intención del mensaje sea explícito si no que parezca fortuito. Creo que en caso de las bibliotecas es la primera opción la que se podría impulsar, aprovechando la “red de socios” que ya existen y que en la mayoría cuentan, (o pueden contar si los formamos), con herremientas 2.0.
Supongo que lo que dices, Javier, es cierto y algo desalentador el pensar que no es la calidad o el azar, sino el dinero, lo que hace que un video reciba miles de visitas. Pero si la gente se descarga del youtube más de 100 millones de videos al día creo que deberíamos explotarlo más. No sólo para que descubran nuestros “escándalos” (videoforums, libroforums, actividades, videos promocionales) sino porque es muy fácil para los usuarios localizar y compartir videos, además de tener otra serie de “amigos” o “fans” ¿Se ganaría en notoriedad o no merecería la pena el esfuerzo? ¿Qué opináis?
No creo que el markrting tenga en sí mismo algo negativo, como se ha apuntado por ahí arriba. De las maldades o bondades del marketing serán responsables quienes lo utilicen y para qué lo utilicen. No soy partidaria de identificar marketing con ventas, engaños, publicidad, etc. Creo que se trata de una valioso conjunto de técnicas y principios metodológicos multidisciplinares para fortalecer las relaciones y el intercambio entre dos partes: productores y clientes. Lo veo muy útil para servicios bibliotecarios. Seguiremos hablando.
Buenos días: Casi todas las bibliotecas públicas dependen de la Administración, lo que no quita para que los que trabajamos en ellas usemos nuestra IMAGINACIÓN, para potenciar nuestros servicios y que estos vayan a cubrir las necesidades de los que nos visitan, viendo las carencias que tenemos (que a veces no son pocas), e intentando minimizarlas siempre con el trabajo de CALIDAD.
Creo que esta muy bien potenciar los servicios dándolos a conocer e intentando publicitarlos de todas las formas posibles. Yo creo que la Administración, siempre se hace eco de las buenas ideas, y si no ¿No es misión nuestra también el convencerla?
Hay un elemento psicológico con el que contamos las bibliotecas y que podría jugar a nuestro favor en esta cuestión del escándalo (aunque para no confundir a nadie con el térmono, yo casi preferiría el de “romper esquemas”).
Y es que nadie se espera sorpresas de una institución con una imagen pública de pasividad crónica. Hay ciertas iniciativas que los usuarios esperan de una empresa, de un anuncio televisivo o de un reality show, pero nunca de una biblioteca.
A la hora del márketing viral, deberíamos tener muy en cuenta el “factor sorpresa”, pues la repercusión de lo rompedor o llamativo puede ser mayor viniendo de un ámbito previsiblemente aburiido ;-) de una biblioteca.
La palabra viral es, creo yo, objetivamente negativa, porque se refiere a virus (¿o no?, mi ignorancia del léxico red es, aún, grande)y los tales son malos, (ahí tenemos la gripe A)dañinos y peresosos .. que diría el otro.
¿Vamos a tratar solo de este tipo concreto de márketing o de algo más amplio tipo: cómo publicitar los recursos que mi bilioteca tiene (y sus buenos dineros le cuestan)y los servicios que puede dar.
A mí personalmente me interesa muchísimo que los profes y alumnos de Valladolid utilicen al máximo las revistas y libros online que les tengo comprados y, me temo, apenas hacen caso. Me gustaría aprender alguna técnica sencillita, b.b.b. (como dice mi compa Carmen de Miguel)para conseguirlo. Quizas si les contara lo que cuestan algunas cositas bastaría como escándalo¡¡¡
Las bibliotecas públicas, creo que damos una imagen suficientemente dinámica (O es que soy muy optimista), es más a veces los usuarios se sorprenden de todo lo que podemos ofrecer, si que es verdad que no esta mal mirar a nuestro alrededor y ver como otro tipo de “empresas” se dan a conocer, y muestran lo que hacen para así ganar clientes y fidelizar a los que tienen. Creo que las bibliotecas (públicas) de ahora, en casi todos los casos, hemos perdido (afortunadamente) el halo de ranciedad que nos envolvía y ahora parecemos más supermercados de cultura. Ahora bien nunca esta demás publicitar lo que hacemos de todas las formas posibles.
Se me borra lo que escribo o se va al ciberespacio no sé. Hablaba del caso de mktng viral del vído de “Yes We Can” de la campaña de Obama que hicieron un montón de famosos en EE UU para apoyar a Obama; dicen que fue iniciativa suya, no sé. Pero contaban con su propia notoriedad y con una campaña salvaje detrás. Otro ejemplo de viral, no mktng sería el vídeo de “Contigo no bicho” tb ha sido muy visto… y no anuncia nada, supongo que a ese tipo ya lo habrán fichado para campañas publicitarias.
Creo que es cierto que muchas veces las bibliotecas salen a la luz por asuntos negativos, y creo que lo mejor sería usar estas redes sociales para establecer campañas virales que nos dieran visibilidad. Por ejemplo, pensando en las campañas de fomento de la lectura con famosos que declaran “yo leo” se me ocurre por ejemplo, hablar con el modelo de los jóvenes (según la prensa) Iniesta y pedirle que nos deje hacer un vídeo en un entrenamiento suyo, que al acabar se vaya al banquillo, saque un libro de una biblioteca, con su signatura bien grande y lea…por ejemplo. Valdría para promocionar todas las bibliotecas entre los jóvenes ¿no? abrazos a los colegas
Me parece interesante insistir en el tema de las administraciones (cada uno la suya, dependiendo del tipo de biblioteca), porque, tal como yo lo veo, para pedir (o exigir) medios al “patrocinador” hay que demostrar también que hemos sido capaces de llegar a más gente. Y aquí es donde entra en juego la magia de la estadística…
Sobre el uso de modelos sociales, como Iniesta, pienso además que hay que ser más preciso. Igual que un maestro adapta los contenidos a un alumno y da un sentido a sus ejercicios (los pone en un contexto real, por decirlo así), quizás sea más conveniente coger a Iniesta, llevarlo a biblioteca y demostrar cómo es capaz de encontrar información: desde que busca en el OPAC (tema de fútbol, deporte, salud, sexo, etc.) hasta que lee lo que estaba buscando. Muchas campañas fracasan porque no son reales.
Yo no creo que el ejemplo que nos propone Javier Celaya de Marketing Viral (MV) del Chikilicuatre sea verdaderamente un ejemplo válido de MV.
Si lo es en el otro caso, el de Amo a Laura. Yo lo conocí por un mensaje en una lista de correo ¡sobre comics! Alguien, estupefacto, envió a la lista de correo la dirección de la página web donde estaba el vídeo. En esa lista se organizó un debate y pronto se concluyó que eso era una trampa (gente muy espabilada). En poco tiempo se supo que la página web la había hecho la propia MTV España. Lo del Chikilicuatre creo que tiene un origen completamente distinto en los programas de Buenafuente en La Sexta y no tiene nada de MV.
La campaña de Amo a Laura es el ejemplo mas paradigmático en España de marketing viral. Y no se me ocurre como en “servicios de información” podemos realizar algo semejante… (¡tengo solo sueldo de bibliotecario y no de publicista!)
Si podríamos hacer campañas tradicionales de marketing o mercadotecnia, dicho en castellano. Por eso estoy expectante a ver que nos propone Javier Celaya en los dos próximos dias :-)
si no estoy mal yo llegué a esta comunidad por MV. @guilleten me dijo que se repetía la experiencia y yo la retransmiti. Recuerden que en la web social puedes hacer mascosas. Entre más gente conozcas. Ser o no bibliotecario no influyo en si puedo o no hacer MV?
Me pregunto como puedo recuperarme de unacampaña de MV negativa?
Bienhallados¡¡
Ya dijo alguien que lo importante es el concepto por lo que aténgome al susodicho para teñir de blanco el poblema. El hecho de que el marketing se vuelva viral es interesante puesto que en su propagación se extiende a todo aquel que quiera compartirlo e incluso a aquel que no lo quiera, pues también. En publicidad no se vende sino que se crea una necesidad de compra. La necesidad sería planteable más allá de la lectura y daros cuenta de que grandes negocios se están forjando a partir de libros: Código Davincis, hombres que no aman mujeres, harrispoters… Hacemos lo mismo? Si lo hacemos hay que empezar a quitar los “cristales tintados” que tienen muchas bibliotecas, sobre todo en presupuestos, no?.
Si a la planificación de difusión-comunicación utilizando herramientas 2.0 y todas las demás. ¿Las campañas encubiertas y la publicidad agresiva no dañan la imagen?. Aseguremonos en lo posible de que el mensaje llega a nuestro lector, alumno… por los canales más adecuados y si el servicio no crece tal vez es otro el problema. Supongo que el éxito de Muskiz se debe a un buen servicio no solo a una buena campaña (si es que hay campaña). Otra cosa es que busquemos la fama, millones y millones de accesos, entonces a por ellos.
Saludos
Buenas,
Las campañas de marketing viral estan lanzadas a grandes segmentos de la población, y debido a la falta de recursos de las bibliotecas es poco probable que eso nos pueda ser factible.
Yo creo que el planteamiento debería de centrarse en grupos poblacionales más reducidos, dejando como espacio más amplio los distritos o pueblos a los que la biblio de servicio. Creo que de este modo se dismininuiría el coste de este tipo de campañas.
También deberiamos de preguntarnos si una campaña de marketing viral interesa a la biblioteca.
Por cierto me suscribo a la solicitud de Enrique Muriel.
Algo que puede venir al caso: “En La Vanguardia entrevista a Rahaf Harfoush, estratega de la e-campaña de Barack Obama”
Un consejo para los políticos.
“Que no desdeñen a la gente. La gente te sigue si la respetas, si ve sinceridad y entusiasmo. ¡La red sirve si se tiene eso presente, o no sirve para nada!: nuestra e-campaña empleó la red para alentar a la gente a actuar fuera de la red, en sus comunidades”.
Visto en
http://www.javiervelilla.es/wordpress/2009/05/20/la-vanguardia-entrevista-a-rahaf-harfoush-estratega-de-la-e-campana-de-barack-obama/
Respuestas personales a las Preguntas de Javier Celaya:
¿Cuentan las bibliotecas con un buen presupuesto de marketing?
No, y no deberian gastar el dinero publico en marketing.
¿o con una marca ampliamente reconocida por la sociedad?
SI, Biblioteca Publica
http://www.bibliotecaspublicas.es/imagenes/logotipo_solo.gif
Buenas tardes a todos, yo creo que el mejor márketing que podemos hacer los bibliotecarios es el trabajo bien hecho, que los usuarios que acuden -presencial o virtualmente- a nuestras bibliotecas se vayan satisfechos porque han encontrado la información que necesitaban, porque han sido bien atendidos y porque si lo que buscaban no podíamos facilitarlo en el momento, al menos se les ha mostrado el camino para llegar hasta ello o una alternativa. En nuestro lugar de trabajo nuestra máxima es que no podemos quedarnos tan tranquilos diciéndole simplemente “no está” o “no lo tenemos” a alguien que nos pide información.
En cuanto al MV, supongo que lo primero que deberíamos tener claro es qué tipos de usuarios acuden a nuestros servicios y dirigirnos a ellos con “campañas” efectivas, relacionadas con sus circunstancias y sus necesidades informativas. En lo que respecta a las bibliotecas universitarias, la adaptación de los planes de estudio al EEES supone para nosotros una gran oportunidad para enviar a nuestros usuarios mensajes que capten su atención y su interés por nosotros y nuestros servicios y recursos.
Otra cosa es que, a la hora de planificar estas actuaciones, sea necesario que cualquier proyecto o iniciativa tenga que pasar por diferentes filtros y detenerse en incontables reuniones donde se corra el peligro de perder de vista, el objetivo principal en pro de cuestiones de tipo burocrático, político, estético, etc.
Sobre todo, teniendo en cuenta las limitaciones económicas y de infraestructuras que muchas veces se sufre en las bibliotecas -no tanto en las universitarias como en públicas, por ejemplo-, destacaría como elemento importantísimo las inquietudes de los que trabajamos en esto, lo que Fernando Juárez llamaba “actitud” en unas sesiones de formación que impartió el año pasado en nuestra universidad.
Un cordial saludo a todos.
Todavía no me queda claro: ¿Por qué una campaña de marketing viral debe ser costosa? ¿Hay que pagarle a la gente para que hable de ella? Me parece que invertir tiempo en conversaciones con nuestros usuarios garantiza que ellos repliquen su gusto por interactuar con la biblioteca, invertimos en calidad de servicio y no necesariamente en campañas publicitarias.
Os recomiendo la lectura y visita de estos recursos. Como el tema está más tratado en el sector anglosajón, algunos de ellos son en inglés, pero pienso pueden ser de interés para la comundidad:
Artículo. Facebook, principal exponente del marketing viral 18/05/09
(http://www.tendencias21.net/Facebook,-principal-exponente-del-marketing-viral_a3280.html)
Blog. Sobre marqueting viral de la Universidad del País Vasco y la empresa Alianzo
http://www.esviral.com/
Revista. Sobre marqueting aplicado a Bibliotecas. Algunos artículos son de libre acceso, como
el dedicado a las bibliotecas en medios sociales como Facebook “Measure the Results of Your Activity on Social Media Sites”
http://www.infotoday.com/MLS/mar09/Fichter_Wisniewski.shtml
Empresa. De marqueting aplicado a bibliotecas. Listado de enlaces
http://www.librarycomm.com/news.html
Repositorio. E-lIs (E-prints in Library and Information Science). Su categoría de Marqueting
http://eprints.rclis.org/view/subjects/FB.html
La verdad es que leyendo, leyendo veo la diversidad de puntos de vista y las diferentes necesidades de cada biblioteca y voy llegando a la conclusión de que esto del márketing viral es matar moscas a cañonazos.
Desde siempre, uno de los criterios de las bibliotecas (todas) en sus servicios es la pertinencia y la difusión selectiva, es decir: a cada usuario su servicio (aprafraseando a Ranganathan). El MV no parece mostrar esa cualidad selectiva sino que trata por igual a todo tipo de usuario. Uno enciende la traca y espera a ver por donde van sonado los petardos.
Para grandes campañas de venta de productos, de promoción de líderes políticos o de grandes conceptos sí puede ser muy interesante, pero para una difusión selectiva de la información o de los servicios de la biblioteca me está pareciendo algo desproporciado, inadecuado.
Hola a todos:
En mi opinión este tipo de campañas, no tiene por que ser costosas. Se puede minimizar los costes con cooperación entre distintas bibliotecas con características y/o necesidades similares. Se puede hacer una plan de marketing colectivo y neutral para todos.
Debería de ser a pequeña escala, por ejemplo bibliotecas públicas de una comarca, o las bibliotecas universitarias de diferentes facultades de un mismo campus, etc. Y posteriormente adaptar ese marketing a nuestras necesidades más específicas.
Lo unico que tengo como referencias de marketing viral es un articulo leido en Facebook. Yo tengo la misma opinion de Javier Celaya.
Desde que comence a trabajar en el ambito bibliotecario,el servicio que se le brinda al usuario es lo mas pertinente del tema solicitado y no veo que es asi en MV, pues lo brinda a todos por igual, es muy general y sobre el presupuesto con que cuentan las bibliotecas es bastante nulo. Desde mi puesto de observacion, mi modesto parecer, es que a las bibliotecas no es de interes una campaña de esta indole.
Saludos a todos
Esto del marketing viral me ha encantado, ¿quién ha dicho que las bibliotecas son pacíficas? todo fachada, deseando estoy que comience la guerra, digo la sesión de mañana, je,je, además que es algo realmente actual.
Muy bien si es de una red o sistema de bibliotecas (más serio o formal) y mas agresivo si es de una biblioteca en concreto. Qué nervios!!!!
Creo que todos los participantes somos grandes expertos en publicidad y márketing. Yo lo soy: llevo taitantos años recibiendo mensajes publicitarios de todo tipo de entidades, incluso bibliotecarias (desde “Un libro ayuda a triunfar” de mi infancia a la actual campaña que simula una agencia de viajes, La Mancha a 12€), pero sobre todo de entidades comerciales (”Hoy me siento Flex”, “Si no hay Casera nos vamos”, “¿Un cocido, Don Camilo? ¡Venga!”). Quiero decir que la publicidad pertenece a nuestro mundo.
Yo improviso microcampañas de publicidad tirando de mi memoria de consumidor: hago un cartel informando de una nueva política de préstamo que parece una oferta de la frutería, o hago un anuncio por entregas para generar expectativa entre mis improbables lectores. Son trucos sencillos que no se suelen usar en las bibliotecas. Muchos bibliotecarios arquean la ceja al verlos, pero ¡bingo! a algunos lectores les hace gracia, y se fijan en ello.
Y quiero aprender, además de rigor publicitario, a hacer márketing viral aún a riesgo de agotar la idea: no se va a poder repetir el exitazo de la KDD FB en la BNE, de modo que no tratemos de imitarla (¡y mucho menos el “Amo a Laura”, por favor!) pero seguro que 800 cabezas bibliotecarias pensando dan para mucho.
Ahora bien, corremos el riesgo de que a raíz de esta Comunidad de Prácticas, el curso que viene nuestro segmento de público (lectores en general y universitarios en particular) se sature de campañas en las que su biblioteca trata de llamarle la atención desde una red social, de crear un juego, un enigma, una broma o una sorpresa.
(Tonto el último) ;-)
Salu2, Honorio Penadés
Basado en experiencia propia:
Se puede hacer barato y efectivo si se segmenta bien al público, se estudia por dónde comenzar, y qué ofrecer.
Caso real:
- campaña muy segmentada para público objetivo específico y muy activo (fans de un escritor y tipo de literatura concretos)
- sin trampas ni engaños: envío de salvapantallas visualmente atractivo en torno a la temática concreta, a cuatro colegas realmente interesados en el tema, con enlace a una comunidad de lectores (el equivalente online a un club de lectores).
- resultados: a los 2 meses nos volvía el aviso por otros colegas nuestros, en principio desconectados de los anteriores (el efecto 6 grados de separación, valga la redundancia, “surtió efecto”)
- más resultados: 600% (+o-) de aumento de visitas, aumento de la fidelización, 6% de clickthrough, en los tiempos en que los clics en los banners estaban por los suelos
Eso sí, como han dicho antes, cuanto más “marketing de producto”, menos falta hacen “otros tipos de marketing”.
Es decir, en mi opinión, un buen producto, útil y atractivo, se vende (casi) sólo
(Ejemplo obvio, Google, que no hizo ninguna publicidad hasta años después de aparecer en internet)
Tienes razón mafi, Javier ha planteado cosas interesantes y esperamos con ansiedad sus posts.
Comentando mas cosas de las dichas por Javier: el MV no es que alguien comente algo en su blog y se pone a la espera de que los demas hablen de él. No creo que sea así, sino que el MV es activo y se supone que el organismo/persona/publicista va hacia el público/cliente, como en el marketing tradicional para hacer la primera difusión pero que consigue que sean los demás los que hablen de él (como nuestro amigo Enrique Muriel, que busca trabajo).
Y el método “viral” no es boca a oreja o así, sino que en este mundo nuestro la difusión es vía correo electrónico, que tiene mas alcance y es mas activo. Con la difusión de direcciones de Internet en listas de correo, como Iwetel con sus casi 5.000 suscriptores, es como se da conocer las páginas y los blogs. Y esos suscriptores ayudan a difundir en otras listas de correo y blogs si son muy visitados.
¿Como se puede generar una dinámica de MV en las SRS y especialmente en Facebook?
Mañana nos lo dirá Javier Celaya, o no. :-)
Por lo que estoy viendo. El debate está servido. Hay quien opina que el marketing es costoso, otros que no, otros que depende de la administración. Pero en mi humilde opinión, creo que depende también de nosotros ya que somos la “primera linea de batalla” en cuanto a contacto con usuarios, y somos los que mejor sabemos por donde podemos comenzar una campaña de marketing, ya sea viral o no, dado que conocemos mejor que nadie sus gustos lectores. Asi que si cada uno pusiera su granito de arena para sacar adelante una campaña de marketing, la cual no tiene por que depender de si la administración nos concede dinero o no, la biblioteca dejaría de ser ese gran desconocido para un pequeño sector de la poblacion que todavía sigue pensando que estamos alli sentados y mandando guardar silencio a todo el que entra, y conozcan que es un lugar dinámico.
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2009/506/1244105626.html
Os envío un enlace al artículo:”Las bibliotecas resurgen con la crisis” A ver qué os parece
Hola, soy Referencista de la Biblioteca Central del ISPJAE, el marketing viral, dicho sea de paso es una campaña publicitaria que se propaga como un virus, pienso que esta promoción que se le hace a los servicios que se brindan en nuestra biblioteca debe ser a través de la red interna del centro, es decir para estudiantes y trabajadores de las facultades y centros de investigación de nuestro instituto, ya que son los usuarios que se sirven de nuestra biblioteca, pues no contamos con un presupuesto para invertirlo en una campaña publicitaria
Me parece muy interesante todo esto que comentais. Pero creo que nadie ha dicho hasta ahora algo que yo considero clave. Efectivamente en muchas bibliotecas públicas hay una imagen muy dinámica y se está trabajando y ofreciendo unos servicios que sorprenden al público. Pero en muchas otras bibliotecas, yo creo que en demasiadas, existen muchas barreras entre el usuario y el bibliotecario.
Si no estamos a la vista y no quitamos las puertas de por medio, malamente vamos a hacer marketing.
Creo que una manera de llevar a cabo el concepto de marketing viral que expone Javier es que no debemos olvidar que una de las mejores maneras de monitorizar nuestra actividad en las redes es hablando con los usuarios que interactuan con nuestro sitio, a través de su presencia, recogiendo sus impresiones y feedback. Mantener “fresco” el contenido que gestionamos, y actualizamos, si es posible, diariamente, de aquellos recursos: blogs, podcasts, etc., y áreas de nuestros perfiles y canales. Exige tiempo, imaginación (sobre el contenido que se vuelca), esfuerzo y paciencia, pero los beneficios, si pensamos como empresa, pueden hacernos ser rentables de cara a la institución a la que pertenecemos. Sólo pensad en la proporción entre los pinchazos a vuestro sitio y el presupuesto correspondiente a biblioteca virtual.
Y por qué no podría hacerse marketing viral con las novedades que llegan a la biblioteca. Al menos sería más divertido intentarlo en lugar de esas aburridas listas de novedades. Imagino a los alumnos comentando que hay un nuevo libro que permite hacer el trabajo x en una hora.
¡Hola a todos/as!yo trabajo en una biblioteca pública de un pueblo de apenas 2000 habitantes y la verdad que el tema del marketing me vendría muy bien para tratar de llamar la atención sobre todo a los más pequeños y que acudieran un poquitín más a este maravilloso mundo.
Es la primera vez que hago un curso de este tipo y ando un poco perdida,si alguien fuese tan amable de explicarme cómo va todo este procedimiento,lo agradecería.Un saludo y hasta pronto.
Hola a todos.
Pienso que es difícil aplicar una campaña de marketing viral en nuestro entorno profesional. El tipo de usuarios es muy variado y es complejo poder llegar a todos con un mismo mensaje por transgresor que sea. Pero por otra parte la pobre imagen que tiene un importante porcentaje de la población sobre bibliotecas, archivos y otros centros de información hace más sencillo el ser capaces de acometer dicha transgresión y sorprender incluso al usuario cotidiano, que en muchas ocasiones también desconoce parte de los servicios a los que puede tener acceso. Hay poco que perder en intentarlo.
Tomando como referencia al provocador Follonero, se me ocurre un posible ejemplo de marketing viral algo tonto dirigido a un amplio sector: imaginaros que una persona dice haber perdido su décimo premiado de lotería o euromillones en un ejemplar de la colección de novela negra (amplia y poco consultada) devuelto a la biblioteca de su barrio. Es probable que los medios se hicieran eco rápidamente del suceso y también más que probable que el número de personas que se acerquen al centro a consultar la colección de novela negra se multiplique exponencialmente. ¿Engaño? sí, pero el alboroto estaría garantizado.
Red Social?, Bibliotecas?, Creatividad?, Costo?, y CONTENIDOS, CONTENIDOS, CONTENIDOS pertinentes.
Yo utilizo la red social de facebook como herramienta de creación.
http://www.chichovalentino.es
Saludos
buenas noches!
que gran tema el del marqueting viral… se nos han extendido como un virus las ganas de participar…
Estoy de acuerdo con los compañeros que dicen que la falta de recursos es un problema, gran problema en muchas ocasiones… Pero tb creo que lo mejor es captar la atencion del usuario que tienes delante, el que viene al mostrador buscando algo…Un servicio correcto siempre es lo mejor, y como han dicho por arriba, localizar la inf. que nos piden y que no tenemos ya es un puntazo… Desde la biblio se pueden plantear pequeñas acciones de marqueting, que no sean costosas pero que se salgan de lo habitual… por ejemplo, montar un concurso en torno a una novedad literaria tipo “best-seller”, dar pequeños regalos en dias especiales…
y si se tiene un sistema de comunicacion con los usarios 2.0 “abusar” de el para llamar la atencion…Recursos como entradas misteriosas en un blog, invitaciones en mail, de las que solo se intuye lo que se celebra… Como se ha dicho, la imaginacion lo es tooodo!
Como ya se ha dicho la segmentación del público objetivo del marketing es fundamental en ls bibliotecas. Desde ellas innovamos diariamenta, nos mostramos activos y creativos y suplimos la falta de presupuesto con innovación y creatividad. qué nos impide orquestar una campaña sobr eun servicio de manera distinta?
Yo, en principio, tampoco soy muy partidaria de campañas de marketing viral, no sólo por su coste económico y los escasos recursos de las bibliotecas, sino también la parte ética(como se ha dicho por algún compañero anteriormente) porque es posible caer en dar una una identificación errónea.
Una vía para difundir la imagen de la biblioteca y sus servicios creo que puede ser a través de publicar y circular nuestra actividad.
Para la reflexión adjunto un hecho actual en Navarra. Los acontecimientos de censura e injerencia que han sucedido recientemente en algunas bibliotecas de Navarra, como las de Pamplona han originado gran difusión de la labor y profesión bibliotecaria, y,la propia existencia de las bibliotecas a muchos ciudadanos, que quizá una campaña de marketing viral. Ahora bien, el coste presupuestario (que es la razón por lo que prohíben la compra de dos periódicos) en este caso no se ha hecho, pero el “coste” se ha producido en cierto desgaste humano de los bibliotecarios navarros afectados y Asnabi, Asociación de Bibliotecarios Navarros.
No sé si este “boca a boca” de los ciudadanos servirá para un mayor y buen uso de los servicios bibliotecarios públicos; ahora bien, por esos hechos, las bibliotecas públicas han estado algo más presentes, en la sociedad navarra, no sólo en los medios de comunicación sino en diversas Instituciones autonómicas… y se hablaba de la noticia “de boca en boca” en los ciudadanos en Navarra.
Beatriz
Buenas noches, soy Pilar G. Caro, acabo de leer todos los comentarios y me parece que en mi caso, Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía, habría que mejorar el marketing desde la red en su conjunto, no sólo mostrando un acceso al OPAC, que es lo mímino que se puede hacer a estas alturas, sino realizando acciones que inviten a los usarios (ciudadanos en general) a participar activamente. Crear una red social para usuarios de bibliotecas donde éstos puedan exponer sus comentarios, añadir fotos, vídeos… apuntarse a distintos grupos (literatura, temas locales, música, cine, medio ambiente..) sería una buena idea. Supongo que una red social de estas características debería de ser creada por iniciativa de la administración, del contenido ya nos encargaremos todos/as los interesados.
Saludos
La estrategia para MV de Pablo García es realmente ingeniosa.
Desde mi punto de vista esto del MV en bibliotecas no creo que sea tan descabellado.
Bien es cierto que el presupuesto es nulo y que su desarrollo depende de la voluntad y de las horas extra (sin remuneración por su puesto) del bibliotecario/a de turno, pero tampoco creo que en nuestro sector, las campañas deban de ser tan agresivas como los ejemplos que se proponen.
Las herramientas 2.0. nos ayudan a realizar MV de forma rápida y barata (y a base de dejarse el dedo indice de tanto clic al ratón claro ;) Recientemente he descubierto la herramienta Slideshare para hacer presentaciones, ¿no es respetable una campaña de MV creando una presentación de nuestra biblioteca y enviándola por correo a todo bicho viviente de tu municipio y de municipios cercanos? Creo que eso es MV y es factible.
[…] márketing viral ha sido el tema planteado en los últimos días en la Comunidad de prácticas 2.0 del SEDIC. Planteado por Javier Celaya, ha suscitado un interesante debate con posturas en torno a las […]
Hola,
es la primera ver que realizo un curso de este tipo y trabajo en una biblioteca de un pueblo de apenas 3000 habitantes. Me parece muy interesante el término de marketing viral, pero creo que este tipo de campañas son efectivas a corto plazo, por el elemento de “sorpresa” que conlleva. Pero la pregunta sería otra. ¿Cómo hacer para que el receptor de ese mensaje responda? La estrategia de Pablo García incita a acudir al lector a la Biblioteca, pero qué pasará después…
Cerrado ya este tema os dejo una última reflexión-resumen PERSONAL con una pequeña encuesta a modo de divertimento.
Márketing viral y biliotecas
Disculpad mi tardanza de mi presencia…seré muy breve.
Después de leerme atentamente todas las aportaciones relacionadas con el marketing viral: la administración, redes sociales, campañas publicitarias, presupuestos, etc.
¿Cómo los profesionales podemos o debemos montarnos en el carro de MV? Estemos en un momento de plena efervescencia en el tema de la web 2.0. y nos vienen ataques de que tenemos que estar en todos los webs, las estadísticas de visitas tienen que ser muy altas. Quizás sería más interesante tener datos relacionados con el tiempo de conexión en la web… (datos cualitativos versos datos cuantitativos). Parece que tengamos que estar y hacer lo que todo el mundo hace.
Sí, que es cierto que tenemos que estar atentos a los cambios sociales y tecnológicos, sería imperdonable, profesionalmente hablando, no incorporarse en este tren tan interesante.
Yo no soy muy partidaria del marketing viral, como han comentados algunos compañeros/as. Creo que es muy costoso, no entra en los cánones bibliotecarios, etc. Quizás la correcto sería aprovechar las ideas de las campañas publicitarias que empresas diseñan (recordad que tienen a profesionales trabajando exclusivamente para ello) y aplicarlas al mundo bibliotecario.
Salud
Xus Garcia
Un enlace muy interesante sobre el Marketing Viral, donde se anuncian Hybrid, el primer festival de “publicidad de guerrilla”. Aunque es de hace dos años.
http://espaciodircom.blogspot.com/2007/01/hybrid-el-primer-festival-de-publicidad.html
Hace dos años hice un curso de E-marketing con Javier Maldonado Rollizo de Marketalia y él nos dio estas definiciones:
Marketing viral:
Su objetivo es realizar ciertas piezas publicitarias, que por su enorme notoriedad pueden ser trasmitidas de usuario a usuario de forma particular y gratuita. Se puede realizar enviando unos miles de e-mails a una base de datos, con el objetivo de que sea transmitido por cada receptor a sus respectivos círculos de influencia, o bien utilizar técnicas de marketing de guerrilla para fomentar su difusión.
Es cierto que el sólo hecho de enviar un mensaje a un grupo de clientes potenciales y que éste sea reenviado por ellos a sus conocidos, ya de por sí es una estrategia rentable, pues en el caso más desfavorable sólo se habrá pagado por hacer llegar el mensaje a los primeros. Pero además, se está logrando que el mensaje deje de ser percibido como algo meramente comercial, y se convierta en una recomendación de un conocido, por lo que disminuirán las barreras de defensa cognitiva, habituales ante los mensajes publicitarios.
Marketing de guerrilla:
Acciones de baja intensidad, como la participación en listas de correo, blogs, noticias de Internet, etc. con el fin de ser reconocido como un referente en la materia y provocar visitas cualificadas a la web.
Pero en relación al tema que nos propones no creo que existan presupuestos en la bibliotecas para la realización de marketing, ni para el tradicional ni para el on-line, ya que supongo que consideran que con los usuarios que tienen ya son suficientes, si existe alguna campaña de marketing será por algún tema específico de la biblioteca que haya que difundir puntualmente, por ejemplo, una exposición…
Si el bibliotecario desea hacer marketing partirá de su propia actitud (siempre bajo permiso de los superiores), como por ejemplo, enviar un correo electrónico a todos los usuarios de la biblioteca para anunciarles una próxima exposición o la presentación de un nuevo libro.
Yo creo que no todo se fundamenta en los presupuestos, ya que todos estamos acostumbrados en esta profesión a “sobrevivir” con presupuestos mínimos y aún así conseguir llevar a cabo actividades a veces casi casi salidas de la nada. Está claro que no somos publicistas y que nuestros presupuestos son bajos pero eso no quiere decir que no podamos idear cosas imaginativas para difundir nuestros servicios.
Lo que sí pienso es que la denominación de “Marketing Viral” ya tiene una connotación negativa, por lo que, no sería muy recomendable. Pero sí el marketing a secas con un poquito de “picardía”.
Por cierto, yo también me apunto al márketing de Enrique Muriel pero en mi caso para la provincia de Coruña. ;)
Si en lugar de hablar de “marketing viral” hablásemos de “publicidad viral”, ¿en qué podríamos diferenciarlo?
Yo no tengo muy clara cuál es la diferencia entre marketing y publicidad.
Recibidos los votos, parece ser que hay tres grupos de opción muy equilibrados: un tercio dice que adelante con el márketing viral, sin miedo y sin límites; otra tercera parte es moderadamente partidario (sí, pero no siempre y para todo); y el tercer grupo reune a la “oposición” (nunca o quizá alguna vez por algún motivo muy excepcional).
Los resultados los tenéis aquí, y si queréis aún podéis poner vuestro voto.
Gracias a lo que habéis participado (y a los que no).
Nos vemos en la siguiente encuesta.
Quiero comentar en relación a la Administración, en mi opinión no es un grave problema, ya que gracias al ordenador y los múltiples programas que hay se puede hacer una campaña de marketing sin la necesidad de contratar una empresa externa o sin tener que desembolsar grandes cantidades de dinero. Lo más importante es la imaginación y la creación de campañas novedosas y llamativas, y luego poder difundirlas tanto en la web como por otros caminos como el “boca a boca”, prensa, televisión….
En cuanto al término “marketing viral” desconocido hasta ahora por mí, diré que las bibliotecas del siglo XXI tienen que dejarse ver a través de Internet y utilizar sus recursos pero no hay que olvidar que no todos nuestros usuarios conocen bien el uso del ordenador y de las Redes Sociales como para que llegue la información a ellos a través de ese medio.
Soy formadora en alfabetización digital y hablo de lo que veo cada día. Aún queda salvar la brecha digital.
Por otro lado, el tema del uso de Internet requiere de mucha dedicación, de introducir información muy actual, de responder a mensajes con ligereza, etc.
No sé si el trato del usuario a través de Internet sería tan directo, personal e inmediato como en mostrador.
Ahí queda la reflexión (aunque el tema ya esté tratado)
Hola,
Parece ser que los bibliotecarios conocemos muy bien de que la gran mayoría de las bibliotecas no cuentan con el presupuesto ni con los recursos necesarios para implementar MV. No obstante, teniendo en cuenta el objetivo que éste tiene, potenciar el uso de Internet basado en las técnicas más avanzadas de que dispone actualmente sobre las redes sociales, opino, que éstas y el correo electrónico son la via más económica de incentivar, trasmitir y propagar a los usuarios/clientes el mensaje y su implementación.
Como ejemplo Facebook, máximo exponente del MV, Y también se implementan las Bibliotecas 2.0
De aquí, mi opinión de que no se puede decir que el MV sea categoricámente caro. Pienso que además, debe valorarse qué servicios y con qué fin se implementa el mensaje, establecer metas, implementar beneficios y controlar muy bien el proceso para valorar si realmente merece la pena que la biblioteca implemente MV.
Por otro lado, no todas las bibliotecas reúnen las condiciones técnicas ni administrativas para hacerlo, pero si no es nuevo para nadie que para todos los profesionales de la información, se impone día a día darle publicidad a lo que hacemos y ofertamos, así como a los servicios que brindamos para ser más competentes, por lo que debemos trabajar por hacer posible que nuestro mensaje llegue por los canales más idóneos al usuario/cliente.
Un saludo para todos y todas
Quiero comenzar citando las ideas del bibliotecólogo argentino Edgardo Civallero, publicadas en su ex-blog http://bitacoradeunbibliotecario.blogspot.com/2006_01_01_archive.html:
“La labor social de un bibliotecario (o de cualquiera) no significa obligar a nadie a nada. No significa forzar a alguien a escucharnos, a seguirnos, a aceptarnos porque creemos que nos necesita, o por muy buena que sea nuestra intención o nuestro servicio. Significa buscar las manos que necesitan y desean nuestra ayuda, y brindarles lo que ellos pidan y necesiten. Forzar, imponer, ha sido el gran error de muchísimos programas (inter)nacionales, por ejemplo, los de apoyo al desarrollo o a la educación. Los servicios no son maravillosos porque creamos que otros los necesitan. En este sentido, es necesario abordar el trabajo social desde una perspectiva de desarrollo de base. Esta perspectiva señala que toda persona con problemas suele reconocer (a veces con un poco de ayuda) cuál es éste, cuál es su origen y cuál sería la mejor solución, o la que él/ella espera. Basta escuchar, o hacer las preguntas correctas… y escuchar. Escuchar cuál es la mejor solución que el destinatario aplicaría si pudiera afrontarla. Está en nuestra mano que pueda. O, que al menos, lo intente. Y toda actividad implementada desde este ángulo debe realizarse en total colaboración con la comunidad de usuarios finales. Poniendo las herramientas en sus manos y ayudando a que se usen y a que tal uso sea exitoso”
Considero que antes que nada lo que debemos es preguntarnos el ¿Por qué?, ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Con qué? ¿A quienes?. Si respondemos ese tipo de preguntas podremos tener más claro el horizonte. Una actividad de marketing en cualquier unidad de información necesita de planeación de un plan de marketing que incluya en lo posible un estudio de usuarios que permita conocer la tipología de usuarios, sus competencias, recursos y necesidades de información para finalmente segmentar la población, que en sí es uno de los principios del marketing. De lo contrario podríamos aplicar estrategias de marketing que no sean útiles. Por ejemplo que tal si aplicamos una estrategia de marketing viral basada en redes sociales virtuales y resulta que tan sólo el 10% de nuestros usuarios cuentan con la posibilidad de acceder a un computador.
Además considero que en las unidades de información se deben utilizar estrategias de marketing basadas en principios éticos, formativos y que busquen el cambio social sin ningún tipo de imposición como lo menciona Edgardo. A mi me gustan más las campañas que busquen tocar sensibilidades, sentimientos y que sobre todo promuevan principios colectivos, campañas como la de Peace through music http://www.playingforchange.com/episodes/2/Stand_by_Me, son las que me hacen pensar que los trabajos culturales colectivos sí son posibles. Yo me imaginaría algo similar con lecturas, voces y relatos que toquen fibras y sentimientos, como siento cada vez que veo la iniciativa de Peace through music.
Leyendo la Comunidad, opino que una de las esencias del marketing viral es aplicarlo a grupos o redes de personas conformadas previamente poniendo a la disposición de la red una serie de recursos y servicios gratuitos y fáciles para que las personas los usen y los repliquen entre los demás, así voz a voz la red se expande, es ahí cuando el proveedor del servicio hace uso de la gran base de datos que posee para suministrar publicidad según las necesidades de cada usuario de la red, “De esta forma, las empresas extraen información de los usuarios, conocen gustos y costumbres, saben cuáles son sus intereses, tienen las opiniones en bandeja de plata, y así pueden analizar estos datos junto con las tendencias del mercado y ofrecer los productos y servicios que piden sus clientes.”
Finalmente opino lo mismo que Jorge Serrano-Cobos “Un buen producto, útil y atractivo, se vende (casi) sólo”, para el otro casi podemos aplicar el marketing social.
Sin olvidar las valiosas palabras de Carolina Esteban, cuando dice que se debe procurar “Publicitar lo que hacemos de todas las formas posibles”
Hasta pronto.
Hola a todos,
Si que es cierto que las bibliotecas no disponen de los medios suficientes (tecnológicos, personales, administrativos, etc.) para realizar una campaña de Marketing Viral que sea potente.
Pero, un comienzo de la utilización de las estrategias de Marketing se encuentra en las redes sociales, bien sea Facebook, Twitter o Tuenti. Gracias a ellas el “boca - oreja” funcionaría de una manera visual para todos los lectores que se pasean por la comunidad.
Saludos
Hola a tod@s
Llego muy tarde a este primer mini-seminario por cuestiones de trabajo, pero no he podido ni dejar de leer con mucha atención todas las intervenciones que preceden la mía, ni omitir mi opinión personal al respecto. Expondré algunas ideas a este respecto muy brevemente.
- Las tareas de marketing y publicidad hoy día forman parte (de manera implícita o explícita) de las funciones de cualquier profesional de una unidad de información. Es necesario publicitar servicios y productos para hacerlos llegar a los usuarios/clientes. Creo que el tema económico es secundario (se puede superar con imaginación, astucia e interés), pero que el político y jerárquico es muy determinante.
- Las tareas mencionadas en el punto anterior junto con la implementación de herramientas de la Web 2.0 deberían estar ya implantadas como parte de las funciones de los profesionales de este sector. Creo que es una cuestión de reevaluar la situación y sociedad actual (con sus nuevas necesidades, herramientas, etc.), reorganizar las prioridades dentro de las unidades de información y, una vez hecho esto, agregar dichas funciones para poder adaptar los servicios y productos en cuestión a la presente realidad. No es sumar obligaciones, sino reorganizarlas de forma que se eliminan (o se delegan en otras personas) las menos prioritarias y obsoletas y se enfatiza en las nuevas.
- En términos generales, un buen uso de las herramientas de la Web 2.0 permite que los profesionales de la información poder realizar mejor sus funciones
- El Marketing Viral es uno de los muchos tipos de mercadotecnia que se puede realizar, y sirve en muchos escenarios, pero no en todos de igual manera. Hay que tener en cuenta que el MV está diseñado en principio para causar un gran impacto y por ello es necesario analizar hasta qué punto es el tipo de marketing adecuado para la campaña de publicidad que una unidad de información (biblioteca, centro de documentación de empresa, etc.) desea/necesita realizar.
- Considero que las campañas de MV en unidades de información se tendrían que restringir a eventos especialmente importantes como la inauguración de un nuevo centro o la puesta en marcha de un servicio muy significativo. Utilizar este tipo de marketing de manera indiscriminada no sólo no dará los resultados buscados sino que producirá efectos nocivos. Hay muchos tipos de marketing y es necesario usarlos adecuadamente.
- Algunas de las ventajas del MV. * Bajo coste: según cómo se plantee podría restringirse a las horas de trabajo empleadas. * Rapidez: la que aporta las TIC. * Llegada a un volumen inmenso de usuarios reales y potenciales. * Impacto profundo.
- Algunas de las desventajas de MV: * Esfuerzo inicial importante: se requiere una muy buena idea, trabajarla mucho y buscar las herramientas para ejecutarla* Efecto contrario o nocivo si no se plantea bien. * Pérdida de control de la campaña una vez se pone en marcha.
Salu2
Me parecen muy interesantes todas vuestras reflexiones. Desde mi punto de vista, los que trabajamos en la administración debemos mesurar la inversión que supone lanzar una campaña de marketing, sobretodo por los recursos limitados con los que nos movemos, pero eso no impide fijar pequeños objetivos de difusión de nuestros servicios dirigidos a una parte del público. Y eso no es para nada opuesto a realizar un buen trabajo de atención al usuario que redunde en el boca-oreja tradicional. En el caso del marketing viral debemos adaptarnos al nuevo medio que representa internet y las redes sociales, y para eso se requieren dos ingredientes: audacia para llevarla a cabo e ingenio para captar la atención con pocos recursos.
Los ejemplos expuestos por Javier han tenido un enorme éxito pero detrás de cada campaña creo que hay un equipo publicitario profesional, algo de lo que la mayoría de nosotros carecemos en nuestros puestos de trabajo. Una cosa es idear la campaña y otra llevarla a cabo.
Posiblemente el efecto Chikilicuatre nació como resultado de una provocación cuyo impacto fue tan grande que decidieron darle forma de campaña publicitaria encubierta. En cambio en el caso de “Amo a Laura”, que sí podemos considerar una campaña de marketing viral, está planificada a conciencia por una agencia (BBDO). En ambos casos las campañas utilizan el medio televisivo de forma más o menos intensa algo que si tuviéramos que extrapolar a nuestro ámbito sería poco o nada viable.
Aún así sí que es necesario (y digo necesario) utilizar todos los medios a nuestro alcance para dar difusión de nuestros servicios, pero como siempre estamos obligados a tirar más de la imaginación que de los recursos tangibles y eso nos obliga a conocer muy bién a quien nos dirigimos, porqué y qué esperamos de ese esfuerzo publicitario. De lo contrario es como leí en alguna de vuestras aportaciones, tirar el anzuelo por si pican.
Olá:
Penso que a questão do markting também passa por pequenas coisas muito pequenas que podem ajudar a criar uma imagem:
- Um “logo/imagem”
- um patrono ou identidade
Repare-se que é mais fácil lembrar-me da Biblioteca patrono XYZ do que da Biblioteca de Secundária de Localidade…
Tenho oexperiência própria em Portugal. Temos uma lista de e-mail para as Bibliotecas do país. lembro-me da Biblioteca Viriato e não sei quem é a Biblioteca da Escola secundária de …
São pequenas coisas que contam muito
Cumprimentos
João Paulo Proença
[…] Marketing viral. Un modelo para las campañas de marketing basado en el boca-oreja. […]
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