Como marca el programa de la Comunidad de Prácticas, hoy es un día de despedidas y de compartir conclusiones. Echando la vista atrás, como coordinadores de la misma y miembros del Grupo de Trabajo Web 2.0 –del que parte la iniciativa de organizarla–, nos preocupa el haber cumplido los objetivos que nos marcamos al diseñar los contenidos que han centrado la conversación entre todos los que habéis participado.
La primera impresión que tenemos es que sí, que hemos llegado donde queríamos, aunque también nos gustaría que vosotros, como participantes de esta actividad, nos dijerais si estamos en lo cierto o, por el contrario, no hemos satisfecho plenamente vuestras expectativas sobre el tema propuesto y, por ello, no damos respuesta a la pregunta inicial: ¿es la de Community Manager realmente una nueva profesión? Y, por extensión, ¿nos la podemos plantear como futura salida profesional -o alternativa a la que ya tenemos-, incorporando lo aprendido a nuestro quehacer diario?
Y sin más preámbulos, pasamos a compartir con vosotros una serie de conclusiones a las que hemos llegado entre todos y sobre las que, si lo deseáis, podemos seguir conversando. Nos consta que quizás el ritmo que hemos marcado durante estos días haya sido un tanto difícil de seguir para alguno de vosotros. Con este apartado de conclusiones brindamos un nuevo espacio de reflexión y una oportunidad para seguir debatiendo aspectos que quizás no quedaron suficientemente claros en el transcurso de la #cdadsedic.
1. Lo primero que hemos aprendido es que, a diferencia de lo que ocurría en la primera generación de la Web, la comunicación en el entorno 2.0 es bidireccional. Partiendo de ese convencimiento, en todo tipo de organización la escucha activa debe ser una práctica imprescindible para todo responsable de comunidades de usuarios, sea cual sea el ámbito profesional en el que éste se desenvuelva. No basta, por tanto, con escuchar; hay que saber propiciar y gestionar el feedback de los usuarios.
2. En segundo lugar, la profesión de Community Manager no está consolidada, sino en plena ebullición y, como consecuencia de ello, evoluciona todos los días. En este sentido, nos permitimos decir que quizás no sea posible hablar de expertos en la materia. Si algo compartimos los que nos dedicamos a esta actividad en nuestras empresas, es que nos encontramos en una etapa en la que prevalece la prueba-error.
3. Si nuestra organización decide estar presente en la web social es necesario un plan (Social Media Plan) que refleje, de acuerdo a unos objetivos, cómo queremos participar en los medios sociales; así evitaremos caer en la improvisación. Al CM en ocasiones se le califica como hombre orquesta, pero lo que debería de evitar a toda costa es convertirse en apagafuegos. En ese contexto, Julián Marquina nos aleccionaba sobre el denominado método post. Os recordamos los retos que debe marcarse el CM desde el punto de vista práctico de su profesión y que fueron apuntados por Xavier Marín: estar, escuchar, participar, compartir, medir, pensar y aprender.
4. En las Unidades de Información las funciones que desempeña hoy un CM no son nuevas, como apuntaba Julián Marquina, sino que ya se venían realizando. Lo que ha cambiado es el escenario, que ahora se ha extendido al medio online, y las herramientas 2.0 con las que cuenta para desarrollar su tarea.
5. Independientemente de la organización en la que trabaje un CM, todos estamos de acuerdo en que las habilidades comunicativas son un rasgo característico e inherente de este nuevo perfil profesional. El responsable de gestionar y dinamizar una comunidad necesita - tanto para generar conversación como para crear y difundir contenido - más que estudios específicos ser un comunicador nato.
6. Concienciar y convencer a los mandos directivos acerca de las bondades de la utilización de las herramientas 2.0 y de los beneficios que puede aportar a la organización el estar presente en las redes sociales, es una de las tareas más arduas a la que se enfrenta todo CM sea cual sea el tipo de organización donde desarrolle su labor, tal y como nos contaba Manuela Battaglini al compartir con nosotros su experiencia.
Nada más, os cedemos el turno, sólo nos resta deciros que, aunque esta Comunidad de prácticas ha llegado a su fin, los contenidos quedarán “en abierto”, aunque sin posibilidad de aportar comentarios a partir del lunes 13 de febrero. Por el contrario, los otros dos canales (la página de Facebook y la cuenta de Twitter) que habilitamos para comunicarnos e interactuar con vosotros permanecerán activos.
Gracias a tod@s por seguir ahí.
Miguel Ángel Benito (@mangelbenito) y María José de Acuña (@mj_acuna), coordinadores de Comunidad Community manager ¿Nueva profesión en la web 2.0?



