Y no podíamos terminar nuestra semana de marcadores sociales sin conocer algunas herramientas que emulan la finalidad y aplicación del Delicious pero en este caso aplicado sólo al material librario:
Reader² :una herramienta de etiquetado social para describir, buscar y recomendar libros.
Lib.rario.us: siguiendo el estilo de Del.icio.us, esta herramienta permite etiquetar y compartir fondos propios de cualquier biblioteca dedicando una sección a los libros, los DVDs, los Juegos y la Música.
Librarything: una red social para los amantes de la lectura que ofrece un servicio de catalogación social basado en etiquetas, los libros se etiquetan, se valoran, se comentan, se comparten, y hasta se intercambian físicamente.
Shelfari: una red social sobre discusión de libros, muy similar a Librarything aunque menos popular su gran baza es la utilización de la metáfora de la estanteria para representar virtualmente las obras en anaqueles.
¿Utilizais alguna de estas herramientas? ¿compartis vuestras lecturas y libros pendientes? ¿Conoceis otras herramientas similares?
Para concluir con los conceptos que hemos estado viendo estos días en relación al etiquetado social y resumiendo el porqué debe importarnos la descripción de los objetos (sean de la naturaleza que sean (textos, imágenes, vídeos…) debemos analizar los beneficios y posibles usos de la clasificación social por medio de tags, que aunque no son la panacea, presentan numerosos beneficios frente a la clasificación controlada y ofrecen grandes posibilidades a la recuperación de información.
El etiquetado social:
Crea relaciones de semejanza, permitiendo navegar por etiquetas relacionadas, bucear por las intersecciones de tags saltando de una etiqueta a otra.
Estudiando las tags podemos conocer como va evolucionado el idioma y cómo se van incorporando nuevos términos a la lengua (ej. podcasting, moboblog).
Potencia las relacionales sociales, la conciencia de grupo, sentido de comunidad y trabajo colaborativo: etiqueto para mi pero también para que ayude a la recuperación de información por otros usuarios
Contribuye a desarrollar la web semántica, facilitando múltiples sinónimos derivados de las tags que construyen un vocabulario emergente del usuario común, que facilité las estrategías de búsqueda en sus consultas a los motores de búsqueda. Combinando las diferentes tags que presenta un recurso (en teoría sinónimos), tenemos la base para construir una red semántica (con las palabras mas relevantes, menos relevantes, etc pero que proporcionan alternativas) que contribuya a la comprensión semántica de la comunidad.
Y es una realidad, la Web está llena de tags y tanto las tags-blogging (las tags aplicadas a los post a modo de palabras clave que ayudan al autor del blog a clasisicar las entradas que va publicando) como las tags-folksonomy (palabras clave que se desprenden de las descripciones echas por los usuarios de los sistemas de etiquetado social como Del.icio.us, Flickr y YouTube, inciden activamente en la búsqueda y recuperación de información, añadiendo al contenido una importante carga semántica, y proporcionándonos nuevas formas de “buscar” (los sistemas de software social acumulan ya un importante volumen de información filtrada y analizada por humanos, que de manera gratuita realizan una personal minería de datos) y de “encontrar” (descubriendo entre las tags asignadas por otros y las tags clouds, o colecciones de recursos de los usuarios, importantes hallazgos para nuestras áreas de interés).
Por tanto, el etiquetado social funciona y nos interesa porque:
Somos creadores y consumidores: contribuímos y nos beneficiamos del tagging
Reflejan el vocabulario de la gente
Son un atajo (de abajo a arriba) hacia las categorías
Favorece la navegación y propone otras maneras de búsqueda: serendipiti, ojeo
Una frase de José Luís Orihuela resume a la perfección la esencia de estos sistemas:
Cuando las personas trabajando en red (lo social) asignamos descriptores (las etiquetas) al contenido (lo semántico) de las historias en los blogs (Technorati tags), a las fotografías (Flickr tags), a los favoritos o bookmarks (del.icio.us, iFavoritos), o a las listas de tareas (43 Things), entonces estamos contribuyendo a dotar de valor semántico a la información disponible en línea.
Si en nuestras más añejas mercerías llevan años y años etiquetando botones por colores, tamaños y material… Y es que acaso al ser humano no le encanta clasificar y etiquetar todo aquello que tiene a su alcance??? ¿No nos pasamos el día encasillando en un tag y en otro a nuestros congéneres?
Ahora que todos sabemos en qué consiste en etiquetado social podemos pasar a conocer qué clases y usos de tags encontramos en los marcadores sociales como Delicious.
Michal Migurski señala tres estilos diferentes de tagging presentes en Delicious y otros marcadores sociales:
Interno: aquellas tags que son inherentes al objeto, forman parte y contituyen en sí mismas el contenido informacional del documento.
Etiquetas com: VIDEO - IMÁGENES - PDF
Personal / externo: tags propias del usuario, aquellas palabras clave que significan algo para el “consumidor” del objeto. Etiquetas del tipo:
Público / externo: tags que acaban siendo asumidas y utilizadas de manera global por el resto de los usuarios, y son una orientación para otros, otorgando un criterio de valor por consenso de la mayoría, “la sabiduría de la multitud“. Si la mayoría de usuarios que han etiquetado el blog de la Comunidad lo han hecho con las etiqueta Comunidad2.0 yo voy a seguir esa etiqueta en lugar de inventarme otra del tipo comunidad-2.0
Nube de etiquetas del Delicious de la Comunidad
¿Y qué podemos hacer con Delicious en nuestras bibliotecas?
Seleccionar y compartir recursos de interes sobre un tema determinado (bibliografías, guias de recursos temáticos, etc.)
Crear una webgrafia de recursos locales: todo lo que encontramos de interes en la red sobre la localidad en la que trabajamos (con artículos de prensa, páginas web, blogs, etc.)
Buscar información: Delicious es un gran repositorio, en donde la documentación aparece porque alguien previamente la ha considerado de interés, por tanto podemos encontrarnos lo mejor de cada área temática, sin el ruido que frecuentemente contienen los resultados de búsqueda de los motores.
Encontrar información: navegando por las etiquetas relacionadas y por los usuarios con los que compartimos recursos podemos encontrar y descrubrir otros recursos de interés.
Nada mejor para conocer sus usos que navegar por las cuentas de Delicious de algunas de las más bibliotecas deliciosas:
En el ámbito hispano existen también algunos ejemplos y más que estamos viendo estos días. La próxima semana Nuria Gallart nos detallará la experiencia de la Biblioteca Universitaria de Sabadell - UAB.
Y si estais decididos a mantener una cuenta de Delicious en vuestros centros, tomad buena nota de los consejos para que nos sugiere Dídac Margaix en el Informe Apei sobre Web Social:
Es mejor utilizar una única cuenta para la biblioteca y utilizar etiquetas para organizar los contenidos, que varias cuentas, pues luego se pueden tener problemas a la hora de mostrar la información.
Aprovechar las funcionalidades sociales: buscar usuarios o bibliotecas con los mismos intereses que nuestro servicio y pedir la participación de otros usuarios. De esta forma, se podrán descubrir más fácilmente nuevos recursos.
Dar a conocer la herramienta (y la presencia de la biblioteca) entre los usuarios.
Utilizar las etiquetas de forma estable, reorganizarlas y supervisarlas periódicamente para evitar los típicos problemas del lenguaje no controlado.
Emplear etiquetas clave si es preciso, por ejemplo un código que represente un programa de formación, una actividad concreta, etc.
Revisar periódicamente si los enlaces siguen estando activos.
Reutilizar los contenidos en la web de la biblioteca: listas de enlaces y nubes de etiquetas. Si es preciso combinar dos etiquetas, es preferible hacerlo con el signo +, por ejemplo es preferible Bibliotecas+Publicas a Bibliotecas_Publicas.
Usar los canales RSS que ofrece para dar a conocer los nuevos enlaces y los linkrolls para mostrar listas completas.
¿Y vosotros? ¿Cómo le sacais el máximo provecho a Delicious? ¿Algún consejo más? ¿Algún ejemplo que querais compartir? ¿Que etiquetas soleis utilizar?
Algunos de vosotros habeis hecho los deberes y ya hemos recibido algunas recomendaciones, convenientemente etiquetadas, en el Delicious de la Comunidad 2.0, de momento tenemos 10 envios:
Mientras esperamos al nuevo post de mañana os animamos a registraros en Delicious, guardar algun recurso y recomendarnos algo al Delicious de la Comunidad con el envío a Comunidad.2.0
Delicious.com (creado por Joshua Schachter y más tarde vendido a Yahoo!) es una herramienta de etiquetado social pensado para que la gente guarde sus favoritos, describiendolos con etiquetas, recuperándolos en cualquier momento y lugar y los comparta con el resto de usuarios de Delicious y con el mundo entero a través de las URL´s permanentes que el sitio web otorga a cada usuario y etiqueta.
Delicious posee un gran caracter social, en tanto que una vez que guardamos un recurso (sea éste de la naturaleza que sea: páginas web, documentos pdf, imágenes, videos, audios…) nos permite saber su popularidad mostrando el número de personas que han guardado ese recurso entre sus favoritos y lo que es más importante: conocer las palabras clave con que fue etiquetado por el resto de la comunidad, teniendo acceso a todo un vocabulario, descontrolado, de sínonimos y términos relacionados con un determinado documento (el auténtico campo semántico de un objeto). Ya he visto el amplio debate de ayer sobre las etiquetas.
Pero nada mejor para aprender cómo funciona que este excelente vídeo de la gente de Common Craft
Uno de los secretos de su éxito y que paradogicamente provoca rechazo a muchos en la primera impresión es la sencillez de su interfaz. Delicious usa un HTML muy simple, careciendo prácticamente de ningún elemento de diseño o de adorno y otra de sus grandes bazas es la posibilidad de jugar con su API, permitiendo desarrollar aplicaciones que trabajen con Delicious.
La posibilidad de crear URLs amigables fáciles de construir y de entender, que facilitan el acceso a los contenidos seleccionados.
La existencia de canales RSS personalizados que permiten suscribirse a las novedades de un determinado interés: enlaces de un usuario, etiquetados con un término en concreto, etc.
Herramientas para la presentación del contenido de la cuenta de Delicious en cualquier página web (tagroll y linkroll), una herramienta muy importante para reutilizar la información.
Y lo que más me gusta de Delicious, y de lo que hablaremos en otro post: toda la inclusión y clasificación de recursos está realizada por seres humanos en lugar de máquinas como sucede en los buscadores, por tanto la pertinencia y calidad de los resultados de nuestras búsquedas en Delicious está claramente avalada por el buen criterio de quién ha guardado cada recurso.
Aunque es quizás el bookmark social más conocido no debemos olvidar que no es el único, y pese a que de momento no tiene porque temer a ningún competidor, conviene que conozcamos otras alternativas como Spurl, Simpy, Furl o la apuesta de Mister Wong.
Os animo a que navegueis por la cuenta de Delicious que tenemos en la Comunidad y os creeis una cuenta en Delicious, es fácil y gratis (y hay numerosos tutoriales que os pueden ayudar con el registro), id añadiendo algunos recursos que considereis de obligado conocimiento y compartirlo con nosotros (a través de la opción SEND Comunidad.2.0 ) para que podamos ampliar horizontes y cubrir lagunas.
Y los que ya seais fans acérrimos de Delicious, habladnos de sus bondades, con que frecuencia etiquetais recursos, cuántas veces habeis cotilleado por los favoritos de algún usuario, etc. ¿Cuál es vuestra experiencia?
La popularización en la Web de herramientas de bookmarking social popularizan un nuevo modelo para organizar, describir y compartir recursos web, denominado tagging o etiquetado social.
Tal y como afirma Emanuele Quintarelli en Folksonomies: power to the peopleel tagging es aquel proceso distribuido en el que los recursos u objetos son descritos o caracterizados por medio de tags, (etiquetas, palabras claves en lenguaje natural usadas libremente por cualquier consumidor de esa información sin que exista control de vocabulario). El resultado de ese proceso de clasificación libre, hecha por los usuarios se llama folksonomía, “clasificación hecha por el pueblo”.
Tags, etiquetas, clasificaciones sociales, categorización colaborativa, folksonomias, etc son términos que forman parte ya del voculario propio de la web social y en la actualidad no existe ningún servicio de la denominada Web 2.0 que no permita, ofrezca y además invite a los usuarios a etiquetar sus contenidos por medios de tags (etiquetas): Delicious, Flickr, Youtube, Slideshare…
Una de las razones de su gran éxito que llevo a que la gente enseguida empezara a etiquetar los contenidos en la Web Social es precisamente por la propia naturaleza de la información en formato electrónico (un volumen ingente de información se genera día a día y que se puede encontrar de forma ubicua en diferentes lugares) y por la imperante necesidad que tenemos de describir la información para poder recuperarla en cualquier ocasión por medio de palabras (etiquetas) que signifiquen algo para el consumidor de esta información y que le auxilien en sus buceos por la red.
El etiquetado (descripción de un objeto por medio de etiquetas) conlleva dos motivaciones: la personal y la colectiva o lo que es lo mismo engloba en sí mismo dos antagonismos: el egoismo y la generosidad; lo que que quiere decir que la gente etiqueta por propia necesidad (para poder recuperar los recursos posteriormente) y por un sentimiento colectivo ser partícipe de la comunidad de la que formamos parte (para que otros recuperen recursos que consideramos de interes).
¿Estamos preparados los profesionales de la información para permitir que los usuarios etiqueten, con sus propias palabras clave, los contenidos que nosotros ponemos a su disposición? ¿Seremos capaces de conjugar la rigidez y exactitud de las categorias y los descriptores junto a la flexibilidad y alternativas de las folksonomías y el etiquetado? ¿Qué opinais de esta tendencia, barata, rápida y muy fácil, que hecha por tierra la tradicional tarea del clasificador de elaborar vocabularios controlados, asignar descriptores y categorizar univocamente cada documento?
Para entrar en materia y ampliar el concepto del etiquetado social recomiendo la lectura de:
“Tipologías y estilos en el etiquetado social“ de Javier Cañada donde analiza la motivación de las personas al etiquetar un contenido en un sistema de tagging social: Etiquetado egoísta, etiquetado amiguista, etiquetado altruista, etiquetado populista.
… y en el Twitter, en Flickr, en Youtube, en Slideshare y en cualquiera de las redes sociales… confiamos en que hayais disfrutado tanto como nosotros de esta experiencia auténticamente 2.0 y os ánimo a que ahora que los bloggers están el punto de mira de los gobiernos, nos zanbullamos aun más en estas herramientas 2.0 en donde la libertad de expresión nunca fue tan fácil.
Os dejo, hasta pronto, con las recomendaciones del Decálogo del buen blogger de Rebecca Blood:
Elige una herramienta de publicación que sea fácil de usar para ti.
Ten claro tu objetivo. Un blog puede usarse para organizar negocios, compartir noticias, reflexionar sobre el sentido de la vida o lo que sea.
Saber para quién estás escribiendo te permitirá adoptar un tono apropiado.
Sé auténtico.
Escribe sobre lo que te apasiona.
Publica seguido. Los lectores vuelven si saben que encontraran algo nuevo.
Construye tu credibilidad. Respeta a la gente que te lee y a los otros bloggers. No te olvides que, “todos somos esclavos del cache del google”.
Linkea tus fuentes.
Linkea a otros blogs. Construir una red dentro de la red es el sentido de internet.